Nuevo sitio Impeachment contra Dilma Rousseff 13 Mayo 2016

Repudiamos el “golpe institucional” en Brasil

Se produjo el tercer "golpe blando" en Nuestra América de los últimos años, luego de las destituciones en Honduras (2009) y Paraguay (2012). La derecha brasilera profundizará las políticas de ajuste en curso. Hay que enfrentar en la calle, con independencia política, al gobierno ilegítimo de Michel Temer.

Impeachment contra Dilma Rousseff | Repudiamos el “golpe institucional” en Brasil

Un nuevo "golpe blando" ha tenido lugar en nuestro continente a partir de la aprobación del Senado brasilero del inicio del impeachment (juicio político) contra la Dilma Rousseff, cuyo resultado inmediato fue la separación del cargo de la Presidenta brasilera y el inicio de un proceso que puede durar hasta 180 días y que, todo indica, culminaría con su destitución definitiva.

La maniobra institucional sigue al pie de la letra el manual de procedimientos de "golpes blandos", que entre otras características busca presentarse de cara a la opinión pública (que construyen los medios oligopólicos de comunicación) como un proceso constitucional normal. Se inscribe en la línea de intervención ya utilizada en Honduras en 2009 y Paraguay en 2012.

Sin embargo, detrás de la escena, y no tanto, aparecen como impulsores decididos del juicio político los grandes capitales nacionales y extranjeros; los partidos opositores patronales (incluyendo el hasta hace poco aliado PMDB) y la Embajada norteamericana que se encuentra muy activa en la región.

Sólo en las paradojas de la democracia para ricos, es posible que el 60% de los senadores que decidieron el juicio contra Dilma (55 votos a favor y 22 en contra), se encuentren procesados por el sistema judicial en causas por corrupción, al igual que sus colegas de la Cámara de Diputados.

La asunción del vicepresidente Michel Temer como titular del Ejecutivo se produce en un escenario de profunda crisis política y económica, con el claro objetivo de profundizar el ajuste que venía llevando adelante el PT. Dentro de las medidas que intentará aplicar se encuentran recortes a jubilados, trabajadores y beneficiarios de la asistencia social. Es decir, un golpe contra la clase trabajadora y el pueblo.

La burguesía brasileña, que la "levantó con pala" durante los gobiernos del PT (igual que en Argentina durante los 12 años de administraciones kirchneristas), le ha soltado ahora la mano, convencida de que no tiene más nada para darle y por ello es promotora del "golpe institucional".

Una mención especial de nuestro repudio va dirigida contra el gobierno de Mauricio Macri, por haber reconocido de forma inmediata al gobierno de Temer, como era de esperar, a través de una comunicación oficial en la que avala la iniciativa golpista de la derecha brasilera, en medido lenguaje diplomático.

Por todo lo anterior, desde Izquierda Revolucionaria repudiamos el golpe en el hermano país y nos solidarizamos con el pueblo brasilero. La clase trabajadora debe condenar y oponerse decididamente el golpe, enfrentando al gobierno de Temer a través de la movilización popular, para frenar las medidas de ajuste y gestar una salida política independiente a favor del pueblo trabajador.

Comentarios

Izquierda Revolucionaria
Autor

Izquierda Revolucionaria