Nuevo sitio Tucumán 10 Mayo 2016

Comenzó el juicio por el Operativo Independencia

El Tribunal Oral Federal comenzó esta semana las primeras audiencias que intentan esclarecer, al menos judicialmente, los crímenes de lesa humanidad cometidos en territorio tucumano entre 1975 y 1976. Será apenas un Juicio sobre una parte de la masacre cometida durante esos años, pero un avance en relación a una causa que venía postergada desde hace años.

Tucumán | Comenzó el juicio por el Operativo Independencia

El pasado jueves 5 de mayo comenzó el juicio por el "Operativo Independencia" que intenta dar cuenta de las responsabilidades de apenas 20 imputados por los crímenes cometidos sobre sólo 270 víctimas. Esta primera megacausa post kirchnerismo se desarrollará durante aproximadamente un año y ya arrojó las primeras evidencias claras de la fractura que ha dejado la dictadura en la provincia.

Según el relato del fiscal Pablo Camuña, el 80% de las víctimas fue secuestrada en su domicilio y trasladada a alguno de los Centros Clandestinos de Detención que ya funcionaban en 1975 (mientras era presidente constitucional Isabel Martínez de Perón y Amado Juri era gobernador de la provincia). De las víctimas de la represión incluidas en esta causa, casi la mitad aún permanecen desaparecidos, y hay otros 400 que están en etapa de investigación, lo cual evidencia un plan sistemático de aniquilamiento del pueblo tucumano.

En el caso de los imputados (20 al inicio del juicio), el fiscal señaló que se preveía la incorporación de otros 20 en el desarrollo del proceso, como sucedió en otras megacausas como la de la ESMA.


Las deficiencias

Como ocurrió en casi todos los juicios anteriores relacionados con crímenes de lesa humanidad (a excepción de la causa Arsenales II-Jefatura II), se vuelven a incluir en el banquillo principalmente a los uniformados, deslindando la responsabilidad civil y política del caso. Recordemos que los decretos que posibilitaron el desembarco del Operativo Independencia en la provincia fueron firmados por la presidente y todo su gabinete en febrero de 1975. Por otro lado, varios de los acusados ya han sido condenados a cadena perpetua en otras causas similares (Vargas Aignasse, Jefatura I, Megacausa, etc.), lo cual imposibilita la ampliación del círculo de responsabilidades, tanto civiles como militares, en relación a los crímenes cometidos durante el período.

Siguiendo con esta lógica, es notable que la causa central, que articula la historia tucumana contemporánea, haya sido negligentemente postergada durante años: desde el último gran juicio hasta éste han pasado más de dos años, en los cuales sólo se ha avanzado en causas puntuales que entorpecieron el esclarecimiento de los sucesos cometidos previos a la última dictadura.


Las ausencias

Es notable la ausencia de responsables civiles en esta nueva causa. Pareciera ser que los únicos responsables son los mismos de siempre, sin quitarle, por ello, la responsabilidad que les cabe por su participación en los crímenes cometidos. No se pone en discusión la participación necesaria de miembros de la Iglesia Católica (evidenciado en actos públicos que realizaban las tropas), la colaboración indispensable de periodistas (especialmente del diario La Gaceta, o de colaboradores de publicaciones de Buenos Aires como Clarín, La Nación, La Opinión, o la revista Gente), y el acompañamiento cómplice de las autoridades civiles hasta marzo de 1976 (como la presidenta y los ministros firmantes de los "decretos de aniquilamiento", el gobernador, los intendentes, etc.). De tal forma, en lugar de intentar esclarecer los acontecimientos producidos en ese período, lo que emerge es un nuevo manto de intrigas que será difícil de desentrañar, más allá de la existencia de pruebas.


Un poco de historia

Es notable la fractura que ha comenzado con el Operativo Independencia. Por un lado estaban los autoproclamados defensores de la patria, del orden y de las buenas costumbres, y por el otro, los subversivos, apátridas, comunistas, ateos, terroristas. No había (no hay) lugar para estar en medio. Según el relato de Acdel Vilas, primer responsable militar del Operativo, pasaron por los Centros Clandestinos más de 1000 personas (compárese con la cifra de 270 de este juicio que comenzó): estaría fuera de toda lógica suponer que esa cantidad formaban parte del contingente guerrillero del ERP o Montoneros, con lo cual se desprende que una buena cantidad de los que aparecían en los partes oficiales como "caídos en combates" (secuestrados en sus domicilios, como quedó evidenciado) forman parte del contingente que aún permanece desaparecido.

Como evidencia de esa fractura, la mitad de la sala del TOF mostró, cuando comenzó el juicio, las fotos de sus familiares desaparecidos. La otra mitad, mientras tanto, entonaba el himno nacional.

Hoy, a 41 años del inicio del Operativo Independencia, queda claro que Tucumán nunca ha dejado de ser, para algunos, el Jardín de la República mientras que, para otros, seguirá siendo un jardín de exclusión y silencio.

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Izquierda Revolucionaria
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