Nuevo sitio A 44 años del Mendozazo 5 Abril 2016

“Obreros y estudiantes, unidos y adelante”

De menor reconocimiento que el Cordobazo, Rosariazo o Viborazo, el Mendozazo expresó en la provincia cuyana el auge en la lucha de clases que se vivía en el país en los ’60 y ’70. No casualmente los epicentros de este auge se encontraron en las zonas de grandes concentraciones industriales como Córdoba, Rosario y Buenos Aires.

Edición N° 12

A Vencer (abril-2016)

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A 44 años del Mendozazo | “Obreros y estudiantes, unidos y adelante”

Por Violeta Ayles

Conocer el Mendozazo permite discutir con la versión oficial que impone la mirada de una provincia aislada de la lucha de clases: "Acá no pasó nada". Cuestión que no sucede sólo en Mendoza, sino en muchas provincias, donde los sectores del poder una vez que lograron su victoria militar con el genocidio se dispusieron a realizar su victoria política y cultural desapareciendo de la memoria popular su tradición de lucha y sustituyéndola por una supuesta tradicional tranquilidad y apoliticismo. Sumamos entonces a la lucha diaria, los combates por el pasado y salimos a recuperar la historia de nuestro pueblo.

Abril del ´72: Lucha de calles, lucha de clases

El Mendozazo tiene su fecha clave en el día 4 de abril de 1972, cuando una movilización de unas 15.000 personas arribó a la Casa de Gobierno repudiando a la dictadura y su política económica, tras el anuncio de aumento del 300% en las tarifas eléctricas. La gente se reunía en las esquinas de los barrios a protestar. Aparecieron los carteles con la leyenda "No pague la luz" en vidrieras de comercios, ventanas de casas y parabrisas de autos y se conformó la Coordinadora "No pague la luz".

Pero además, el Mendozazo se dio en el marco de una extendida conflictividad obrera, estudiantil y social. Las/os estudiantes de la UNCuyo y la UTN sostenían desde hace años la lucha contra el limitacionismo, llegando en 1971 a realizar huelgas de meses, tomas de facultades y bloqueos de los edificios donde se tomaban los exámenes. Diversos sectores de trabajadoras/es venían sosteniendo huelgas, como los cementistas, mineros, petroleros y contratistas de viñas y frutales. El sector de trabajadoras/es de la educación, agremiado en el Magisterio (que vivía su proceso de transformación en SUTE) se encontraba en conflicto desde principios de 1972 por la actualización salarial y el reclamo de reforma educativa. Un día antes del comienzo de clases, un plenario sindical había resuelto el paro por tiempo indeterminado a partir de las 0.00hs. Junto con el malestar por los reclamos insatisfechos, se combinaba el descontento con el accionar represivo.

La situación se precipita en los primeros días de abril. La Coordinadora No pague la luz realiza una manifestación el domingo 2, donde ya aparece la crítica al gobierno y su política represiva. El lunes 3, la CGT regional convoca a un paro y movilización para el día siguiente. Esta manifestación es prohibida por el gobierno del interventor Francisco Gabrielli, hombre del Partido Demócrata que tantos funcionarios facilitó a las dictaduras.

La masiva movilización del martes 4, expresó el profundo sentir de rebeldía y una actitud desafiante del pueblo contra la dictadura. Columnas de Uniones Vecinales de diversas zonas del Gran Mendoza, como Villa Hipódromo, Gutiérrez, Cuarta Sección y Las Heras, confluyeron con las columnas obreras de Arizu, Pescarmona, Talleres Diesel, Coche Motores, ferroviarios, trabajadores/as estatales y de la educación. Previo a la movilización, la policía reprimió en los lugares de concentración: en la sede del Magisterio descargó sus carros hidrantes de agua teñida de azul contra las maestras; en el local de la CGT con gases lacrimógenos. Los obreros se defendieron con piedras e hicieron retroceder a la policía, que incluso dejó abandonado un blindado en medio de la retirada.

Varios edificios representantes del poder en el sentir popular fueron blanco de ataques: Zanettini (concesionaria de la FIAT), Diario Los Andes, la sede de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza. En Casa de Gobierno, la manifestación fue recibida con represión, pero las/os manifestantes se armaron con piedras, palos y objetos que encontraron y se enfrentaron a la policía, que rápidamente hizo entrar en acción al Ejército y la Gendarmería. A las 13.30hs Mendoza es declarada "Zona de emergencia" por el gobierno nacional, con el consecuente envío de tropas represivas. La lucha se traslada al casco céntrico, cuando una columna es dispersada rápidamente se reagrupa y vuelve a apuntar contra las fuerzas represivas. A las 20hs se declara el toque de queda y a última hora del día, el interventor Gabrielli presenta su renuncia responsabilizando de los hechos a "los perturbadores, ajenos a la tradicional tranquilidad mendocina, que se han infiltrado en la movilización".

"Luchar, vencer, el pueblo al poder"

Pero el Mendozazo no se redujo sólo a la jornada del 4 de abril. El miércoles 5, la CGT fue a un día de paro y luto por la muerte del canillita Ramón Quiroga en la represión. A pesar de la poca difusión mediática y de que Mendoza continúa siendo "zona de emergencia", el acatamiento al paro es total y el sepelio de Quiroga es acompañado por una multitudinaria movilización. Luego, fracciones de la movilización se trasladan al centro, y nuevamente se producen enfrentamientos con las fuerzas represivas. Ese día se registraron 400 detenidos.

El jueves 6 una nueva movilización de unas 4.000 personas fue reprimida en el centro. A partir de allí, los días 6 y 7, los enfrentamientos se trasladaron a los barrios obreros y populares. Por ejemplo, en Las Heras se hizo una línea de defensa en el Zanjón de los Ciruelos que impedía el acceso a la zona a las fuerzas represivas. En el Acceso Norte, las/os vecinas/os de Guaymallén también levantaron barricadas que impedían el paso de los vehículos de las fuerzas represivas. Lo mismo ocurre en el carril Godoy Cruz, donde las calles son taponadas con carteles. La represión se cobra dos nuevas vidas: Susana de Aragón y Luis Mallea en Las Heras. Además, el Ejército allana el vespertino El Andino para impedir la difusión del comunicado de la CGT convocando al paro el viernes 7. En los barrios tomados se realizan asambleas y las/os vecinas/os aportan con dinero, alimentos y objetos para sostener las barricadas.

El Mendozazo concluyó el viernes 7, cuando en horas de la noche el gobierno anuncia su marcha atrás con el aumento de la luz. La experiencia colectiva de amplios sectores del pueblo mendocino construye nuevos niveles de conciencia que rápidamente se expresan en nuevas formas organizativas y de lucha. Por ejemplo, las/os trabajadoras/es estatales dan nacimiento al SOEP, de principios combativos y antiburocráticos. También se conquistaron varias Juntas Internas de bancos. Por su parte, las organizaciones guerrilleras engrosaron sus filas y potenciaron su accionar en la provincia.

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Izquierda Revolucionaria (Mendoza)
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