Nuevo sitio Paro Nacional de ATE 7 Marzo 2016

24F: una multitud se movilizó y rechazó los despidos

El paro nacional de ATE del pasado 24 de febrero superó todas las expectativas logrando demostrar, a sólo 70 días de gestión, que existe un sector importante de nuestro pueblo que rechaza las medidas del nuevo gobierno y que está dispuesto a la lucha.

Edición N° 11

A Vencer (marzo-2016)

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Paro Nacional de ATE | 24F: una multitud se movilizó y rechazó los despidos

Alrededor de 50 mil personas se movilizaron a la Plaza de Mayo el 24 de febrero. La jornada de lucha se hizo visible con variada intensidad a lo largo y ancho del país, imposibilitando al gobierno la aplicación del Protocolo Antipiquete a pesar del pedido de los medios hegemónicos.

Aunque no se registraron acciones represivas directas por parte del Estado, si avanzaron en criminalizar a dirigentes sindicales en la provincia de Mendoza como son los casos de Raquel Blas y Roberto Macho (ATE Mendoza) y Federico Lorite (SITEA).

El paro de ATE convocó a movilizarse no solo a las y los trabajadores estatales sino que también sumó el apoyo de diversos sindicatos, organizaciones políticas y sociales, así como también de manifestantes independientes con intenciones de mostrar su rechazo al macrismo.

Desde Izquierda Revolucionaria fuimos parte de la jornada en diversos puntos del país como Mendoza, Mar del Plata y Córdoba. En la Ciudad de Buenos Aires, marchamos con las organizaciones sociales y políticas con las que damos impulso a la CPS Rompiendo Cadenas, y compartimos la calle en esta histórica jornada de lucha con la Agrupación Política Hombre Nuevo y Marcha Guevarista del Pueblo, conformando una sola columna.


Tarde pero contundente

La respuesta masiva y heterogénea a la convocatoria del paro dejó en evidencia que sí estaban las condiciones para salir a la calle de manera decidida y responder a los ataques de la patronal macrista, demostrándole a la dirigencia de ATE que la lectura de que había que esperar para reaccionar con un paro ante los despidos, respondía más a una necesidad de la directiva que de las bases.

De hecho, fue ATE Nacional quien convocó el paro y éste tuvo que ser tomado por el Consejo Directivo de ATE Capital (la Verde y Blanca referenciada con Unidos y Organizados) que pretendía realizar una medida de fuerza a mediados de marzo.

La masividad de la movilización forzó también la concreción de un acto unitario que hasta último momento estuvo en duda, por la disputa entre las conducciones de ATE Nacional y ATE Capital, división que hubiera resultado una muestra de debilidad de cara a la patronal en una coyuntura decisiva donde los trabajadores y trabajadoras estatales sufren una oleada masiva de despidos.


La resistencia se construye desde abajo

Entendemos que la situación de avanzada del macrismo, con el Ministerio de Modernización a la cabeza, viene generando mucha indignación entre las y los estatales a la vez que va instalando una sensación de miedo y angustia que pesa a la hora de organizar los sectores en conflicto para enfrentar los despidos, dificultando las posibilidades de desarrollar estrategias defensivas en todos los sectores que fueron golpeando.

De hecho, si bien el paro se sintió en la administración pública, el punto fuerte fue la movilización a Plaza de Mayo a la que muchas trabajadoras y trabajadores se sumaron saliendo de sus puestos de trabajo por un rato pero sin explicitar la adhesión al paro. Esta situación refleja el estado de ánimo de quienes viven con indignación los despidos masivos en el Estado pero sienten al mismo tiempo la presión de estar en una situación de "evaluación" de sus puestos de trabajo. Y resulta más difícil confiar en la herramienta gremial y salir decididamente a luchar cuando ven que ATE, siendo el único gremio que sale a defender a las y los trabajadores, vive enfrascado en disputas internas, y que se la pasó corriendo detrás de conflictos sectoriales sin vertebrar una estrategia colectiva que brinde mejores condiciones para luchar y ganar.

No obstante, no somos pocos los sectores que venimos construyendo durante años, en distintos organismos del Estado Nacional y de la Ciudad, organización sindical desde las bases, con métodos democráticos y participativos, practicando la solidaridad de clase, con la concepción de que a través de la lucha se defienden y conquistan nuestros derechos.

Este modelo sindical, que venimos impulsando desde la agrupación ATE Desde Abajo, va demostrando que brinda mejores condiciones para enfrentar la avanzada del gobierno, logrando victorias parciales pero importantes que moralizan a las y los compañeros a la vez que, desde abajo, se le imprime presión a la conducción del gremio en pos de garantizar instancias colectivas para construir propuestas concretas ante la avanzada de la patronal, evitando maniobras burocráticas.


Si no hay respuestas, ¡hay lucha!

La continuidad del paro nacional resulta una necesidad indiscutible, siendo que después del 24F continúan los despidos y el hostigamiento en distintos organismos nacionales.

La masividad de las cesantías, a la vez que deja miles de familias en la calle, impacta directamente en la política pública, ya que vacía o cierra programas esenciales que promueven y garantizan derechos de los sectores más vulnerados de nuestro pueblo trabajador. Por eso, ante la campaña de desprestigio del trabajador estatal se respondió con una contracampaña que busca dar a conocer las tareas que desarrollamos las y los trabajadores a lo largo y ancho del país enarbolando la consigna "Soy estatal, mi trabajo son tus derechos".

La avanzada del macrismo tiene como objetivo correr el eje de la discusión salarial e imponer techos de cara a las paritarias pretendiendo que los gremios opten por "salario o trabajo". En ese sentido, la avanzada del macrismo en la administración pública, sobre la base de la precarización laboral, es también un mensaje al sector privado: le marca el rumbo por donde avanzar.

Ante este escenario, la repuesta masiva y heterogénea demostrada en el marco del 24F debería servirnos para reflexionar en torno a cómo darle continuidad a la lucha. Al concebir el ataque a las y los trabajadores estatales como un golpe al conjunto de nuestra clase trabajadora creemos que la respuesta tiene que ser unitaria. Y al tiempo que avanzamos en construir organización sindical democrática, participativa y combativa en cada lugar de trabajo, tenemos la obligación de construir un frente sindical, político y social que reúna a todos los actores que estén dispuestos a enfrentar al macrismo de manera decidida desde la unidad para luchar, poniendo por delante los intereses de las y los trabajadores.

Ni un despido en el Estado, unidad para luchar

Por paritarias libres sin techo salarial

Basta de precarización laboral, para todas y todos, todos los derechos

No a la criminalización de la protesta: abajo el Protocolo Antipiquete y derogación de las leyes represivas.

¡Soy estatal, mi trabajo son tus derechos!

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Izquierda Revolucionaria
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