Nuevo sitio Editorial A Vencer, edición de marzo 7 Marzo 2016

Fuera buitres de Argentina

Cuando el pueblo sufre un tremendo ajuste y se conmemoran 40 años del golpe genocida, la invitación al presidente de EEUU y el pago de la deuda a los buitres son una provocación del macrismo y el imperialismo yanqui. Debemos fortalecer la resistencia y responder con una contundente demostración popular de repudio.

Edición N° 11

A Vencer (marzo-2016)

A Vencer

Sumario

Compartir Articulo

Editorial A Vencer, edición de marzo | Fuera buitres de Argentina

En este mes de marzo se cumplen 40 años del golpe genocida, el más duro ataque contra la clase obrera argentina. Un golpe ejecutado por los milicos asesinos en defensa de los intereses y con claro apoyo de los grupos dominantes locales y del imperialismo yanqui, quien promovió el Plan Cóndor en todo nuestro continente.

En este marco, la presencia de Barack Obama, presidente de EEUU, es una abierta provocación. Se trata del representante actual de las más sanguinarias masacres y vejámenes (que van desde Medio Oriente hasta Guantánamo) y del principal promotor de las dictaduras latinoamericanas de los años 70, que en nuestro país se cobró la vida de 30.000 compañeros y compañeras.

Con este encuentro queda aún más a la vista la orientación pro-norteamericana del gobierno de Macri, quien inició su mandato apoyando a la derecha venezolana fogoneada por EEUU y que ahora busca avanzar en las relaciones carnales con el imperialismo.

Por eso, entre los planes de la Casa Amarilla está avanzar hacia integrar a la Argentina en el Tratado Transpacífico de Cooperación Económica, conocido como TPP. Es un tratado de libre comercio orientado por EEUU al que sumó a Japón, Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Brunei, Singapur, Vietnam, Canadá, México, Perú y Chile, los tres últimos de la Alianza del Pacífico. Se trata de una reedición y profundización del ALCA que incluye, entre otras muchas cosas, la exclusividad de patentes farmacéuticas de los grandes grupos y la consecuente prohibición de medicamentos genéricos, además de la obturación para la investigación científica nacional.

Ya desde ahora, las muestras de "buena voluntad" hacia EEUU del macrismo no dejan lugar a dudas. Está a la vista la carrera para pagarle a los buitres, incluyendo la anulación de la ley cerrojo y la de pago soberano y la búsqueda de acuerdos con la oposición parlamentaria, aún a costa de desembolsar sumar millonarias y agravar el endeudamiento.

La entrega nacional y el sometimiento al imperialismo yanqui tiene su contraparte, en nuestro país, en el ataque abierto contra el pueblo trabajador por medio de la caída del salario real, los despidos y la represión. Eso, ni más ni menos es lo que fue a ratificar Macri en el Congreso.

El plan de ajuste en cadena nacional

El discurso de apertura de sesiones parlamentarias del Presidente amarillo, que se emitió por más de una hora de cadena nacional, se inició y cerró siguiendo la impronta PRO: dibujando un mundo de ilusiones y optimismo. Macri repitió el viejo recurso de volcar sobre la "herencia" (en este caso kirchnerista) todas las responsabilidades de los males que afectan al país, algo que ahora viene acompañado de un revanchismo persistente, como lo muestran las operaciones judiciales: la permanencia en prisión de Milagro Sala, la convocatoria a declarar a la ex Presidenta y el reimpulso de la causa Nisman que volvió a dar protagonismo al nefasto espía Stiuso, fogoneado por Clarín.

En su prefabricado discurso, la propuesta liberal de un "Estado mínimo" fue recitada por Macri a partir de una serie de acusaciones sobre "clientelismo, despilfarro y corrupción" que actúan sobre un Estado "sobredimensionado", "desordenado" e "ineficiente". Se trata de una justificación de la espectacular ola de despidos que ya se desplegó sobre los distintos niveles del Estado (nacional, provinciales y municipales) y de un adelanto de su multiplicación. No sólo el empleo, sino incluso los mismos servicios públicos fueron cuestionados. La supuesta falta de "calidad" y la existencia de "militancia política" fueron el fundamento para atacar la salud y la educación públicas, en particular las universidades nacionales. Un anticipo de nuevos despidos, como se vio, por ejemplo, en el Hospital Posadas.

La otra cara del ajuste, la represión, también estuvo presente. No conforme con el nuevo Protocolo Antipiquete, el Presidente pidió avanzar con una legislación represiva, en nombre, entre otras cosas, de la "Lucha contra el narcotráfico". En consecuencia, planteó que es una prioridad gubernamental la reforma del Código Procesal Penal, buscando, obviamente, el endurecimiento de penas.

Se trata de las dos orientaciones fundamentales, el ajuste y la represión, que enmarcan la orientación entreguista del gobierno y que tiñó todo su discurso: la "vuelta al mundo", es decir, el faustuoso pago de la deuda, como tarea prioritaria de Macri, servidor de los EEUU.

El camino abierto el 24 de febrero

No sería correcto perder de vista que, acompañado por las expectativas generadas por el recambio de gestión, el macrismo aún cuenta con un significativo consenso, que le permite tomar medidas contra el pueblo sin que sean valoradas críticamente por importantes sectores de la sociedad.

En este marco, debemos destacar, además, el nefasto rol jugado por las direcciones sindicales, en particular las cúpulas de las distintas CGT, que siguen haciendo la plancha, mientras delante de sus ojos se multiplican por decenas de miles los despidos.

Tampoco el kirchnerismo juega un rol dinamizador de la lucha. Por más que sus dirigentes repiten una y otra vez declaraciones contra el macrismo, sus expectativas están puestas en la disputa institucional, negociando el armado de listas al interior del PJ, sin tener una apuesta a la lucha contra la avanzada macrista.

Aún así, la presencia en la calle de sectores descontentos con la orientación antipopular del gobierno, se está haciendo notar cada vez más.

Las luchas de estatales contra los despidos, la movilización docente en distintas provincias en rechazo de las propuestas gubernamentales a la baja, la resistencia de los trabajadores de prensa y el Sipreba al vaciamiento del Grupo 23, la conformación de multisectoriales que permiten la unificación de fuerzas para enfrentar el ajuste, son todas muestras de una resistencia activa, ya en los primeros meses de gobierno.

En ese marco se destaca la importantísima movilización del 24 de febrero, en donde el paro de ATE logró canalizar el descontento de numerosas organizaciones sindicales, sociales y políticas en una convocatoria única, nutriendo con 50.000 personas la Plaza de Mayo.

Este gran paso adelante, y la persistencia de la resistencia en distintos sectores de lucha, son la base sobre la cual es preciso impulsar una movilización de cara al 24 de marzo, reivindicando la lucha de los 30.000, recuperando sus banderas, y planteando una perspectiva de lucha actual contra el gobierno de la entrega y el ajuste.


¡Fuera Obama de Argentina! ¡Fuera yanquis de América Latina!

Por una Argentina independiente, sin hambre, ni saqueo, ni explotación: ¡Abajo el imperialismo!

30.000 compañeros/as detenidos desaparecidos, ¡PRESENTES!

Comentarios

Izquierda Revolucionaria
Autor

Izquierda Revolucionaria