Nuevo sitio Un traspié del que hay que sacar conclusiones 7 Marzo 2016

Por un Encuentro obrero sobre nuevas bases de coordinación

El Encuentro Obrero antiburocrático que se iba a realizar el 5 de marzo en el microestadio de Racing, se frustró por desacuerdos entre las organizaciones que impulsaban la convocatoria. Este paso en falso dejó sin respuesta a la necesidad de avanzar en la coordinación para la lucha en un contexto de ajuste y represión del macrismo. Para que esa tarea pueda concretarse, es necesario relanzar la iniciativa con otros criterios y lógica política: que las experiencias de lucha más avanzadas de la clase trabajadora sean las principales protagonistas.

Edición N° 11

A Vencer (marzo-2016)

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Un traspié del que hay que sacar conclusiones | Por un Encuentro obrero sobre nuevas bases de coordinación

Un comprensible desánimo en sectores del activismo obrero y popular provocó el fracaso del Encuentro Obrero antiburocrático que iba a realizarse el 5 de marzo en el microestadio de Racing, que implosionó antes de concretarse por discrepancias de las corrientes convocantes.

Los esfuerzos políticos y organizativos hacia el Encuentro llegaron a su fin en una fallida reunión realizada el sábado 28, a una semana de la fecha estipulada, en la que eclosionaron las discusiones irresueltas en numerosos encuentros anteriores. A las pocas horas llovieron las acusaciones públicas cruzadas de las fuerzas que integran el FIT, brindando las explicaciones que cada partido encontró a este desenlace no deseado, aunque no imposible de imaginar en función de cómo fueron empantanándose ciertos debates con el correr de los días.

Al caerse definitivamente la posibilidad del Encuentro del 5 de marzo, y ya conocidos los pronunciamientos del PTS, PO e Izquierda Socialista, desde la CPS Rompiendo Cadenas dimos a conocer la declaración "El Encuentro obrero que no fue y el que necesitamos". Allí, en un tono de debate fraterno, expusimos nuestra lectura de lo sucedido y esbozamos algunas conclusiones: "Nuestro punto de vista fundamental es que una instancia obrera de coordinación como la que se requiere para hacer frente a esta coyuntura de ajuste y ola de despidos, debe estructurarse centralmente sobre la base de las representaciones genuinas conquistadas en el movimiento obrero, que deben constituir el centro de gravedad real de la coordinación".

No obstante, atendiendo a la diversidad de actores intervinientes en la preparación y realización del Encuentro, y las tensiones políticas que atraviesan al FIT, adecuamos esa orientación a la situación concreta y abordamos la tarea de construir el Encuentro "apuntando a lograr un equilibrio entre las representaciones genuinas conquistadas en el movimiento obrero y el reconocimiento a la participación y aporte de las distintas corrientes políticas".


Causas y azares

Sin embargo, resultados a la vista, estos esfuerzos no alcanzaron para que el Encuentro pueda concretarse. Desde Izquierda Revolucionaria consideramos que la razón fundamental de este paso atrás es que en el avance de las reuniones preparatorias la lógica de "representación" de corrientes políticas desplazó progresivamente a la noción inicial sustentada en una coordinación sobre la base de las expresiones sindicales más destacadas del movimiento obrero combativo (aceiteros, cuerpo de delegados de la línea 60, Unión Ferroviaria Seccional Oeste, SUTNA San Fernando, entre otras).

La interna del FIT jugó un papel decisivo para explicar este desplazamiento, porque la disputa por la visibilidad entre sus fuerzas se filtra en todas y cada una de las discusiones, desde las más relevantes hasta las menores. Nada distinto a lo que seguramente cualquier activista del campo popular puede vivenciar en diferentes instancias de organización del movimiento sindical, estudiantil, de mujeres o entre otros ámbitos, frecuentemente atravesados por similares disputas aparatistas.

Lamentablemente, las principales fuerzas del FIT no han asumido aún la responsabilidad de impulsar una articulación unitaria de los sectores combativos y antiburocráticos. Sea porque en su momento pusieron como condición la participación en el FIT y la dirección de su propio partido (Congreso de Movimiento Obrero y la Izquierda realizado por el PO en noviembre de 2014), sea porque apoyaron estas instancias sólo cuando les sirvió para una disputa al interior del FIT (participación y posterior alejamiento del PTS del Encuentro Sindical Combativo). Esas experiencias y el reciente paso en falso, dejan en evidencia que aún no existe una plena y decidida disposición a contribuir a una construcción unitaria que supere las representaciones de cada corriente particular, desafío que tenemos por delante en el presente escenario.

En esta ocasión, el PTS señala en su declaración que el Encuentro se frustró por "proscripciones burocráticas" de Izquierda Socialista, Rompiendo Cadenas y el PO; y agrega que "Rompiendo Cadenas fue abanderada de impugnar la presencia de Alejandro Vilca en la mesa del encuentro". No obstante, sobre el cierre del párrafo el cronista debe admitir a su pesar, aunque en tono de denuncia, que "no hay que olvidar que todas estas corrientes se pronunciaron en contra de la escandalosa expulsión de Vilca del SEOM hace pocos meses".

Claramente, tanto Rompiendo Cadenas como el resto de la izquierda rechazó públicamente la inaceptable expulsión de Alejandro Vilca del SEOM y en nuestro caso como Izquierda Revolucionaria sumamos además la firma de referentes políticos y sindicales de nuestra organización.

En nuestra opinión sólo el progresivo deterioro del clima general de discusión en la preparación del Encuentro puede explicar que se señale la existencia de un veto a Alejandro Vilca como causa del fracaso del Encuentro. Y en ese desgaste, la lógica aparatista y ultimatista con que la representación del PTS planteó ciertas discusiones hizo su indudable aporte (aunque no de forma exclusiva por cierto).

Tal como lo afirma la declaración de la CPS Rompiendo Cadenas, reafirmamos que "todos los planteos volcados por nuestros compañeros y compañeras en las reuniones preparatorias apuntaron a lograr un Encuentro unitario que esté a la altura de la compleja etapa que atravesamos, lo que sin duda no se logra procurando correr el eje del Encuentro de los problemas más acuciantes del movimiento obrero hoy (despidos en el Estado y en la actividad privada, caída del salario real, inflación, precarización laboral, etc.) para traccionarlo por razones de aparato hacia el debate excluyente de una cuestión en particular, en detrimento de la agenda común de todos los convocantes".

Para despejar interpretaciones por elevación como las que sugiere el posicionamiento del PTS, desde Izquierda Revolucionaria no sólo reafirmamos el reclamo de plena readmisión de Vilca en el SEOM jujeño, sino que consideramos que hasta tanto la conducción encabezada por Carlos "Perro" Santillán no dé marcha atrás con esta resolución errónea y antidemocrática, su hipotética presencia en espacios de agrupamiento del activismo antiburocrático será justificadamente objetable, más allá de su extensa trayectoria de lucha.


La coordinación necesaria

A la luz de esta experiencia fallida, un nuevo intento por poner en pie la articulación que no pudo ser debe sacar las conclusiones de los errores cometidos para no volver a repetirlos, lo que no excluye a ninguna de las fuerzas que intervenimos con mayor protagonismo.

Con ese fin, resulta imprescindible en principio poner por encima de cualquier otro interés de fracción u organización, la impostergable necesidad de la clase trabajadora de ir gestando un polo de referencia para la lucha obrera contra el ajuste, los despidos y la represión del gobierno de Cambiemos.

A su vez, con esa vocación política es preciso avanzar hacia una coordinación sindical relativamente estable, en la que sus protagonistas fundamentales sean las expresiones de lucha más avanzadas del movimiento obrero; y cuyas instancias y mecanismos organizativos se estructuren sobre las representatividades alcanzadas en sindicatos, seccionales y comisiones internas del movimiento obrero; supeditando a este enfoque el aporte de las organizaciones y corrientes políticas con militancia e inserción en la clase trabajadora.

El Sindicato de Aceiteros de Capital, el Cuerpo de Delegados de la Línea 60, la Unión Ferroviaria Oeste y los demás sectores que compartan esta perspectiva, deben ser los principales artífices de esa coordinación para la lucha.

Desde nuestra militancia en la CPS Rompiendo Cadenas, de la que somos parte con diversas organizaciones compañeras e innumerable activismo independiente, realizaremos los mayores esfuerzos para cumplir con esta tarea fundamental que nos presenta la etapa política actual.

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