Nuevo sitio Juicio por David y Javier en Quilmes 19 Febrero 2016

Organización, unidad y lucha contra el gatillo fácil

El 17 y 18 de febrero, en los tribunales de Quilmes, se llevaron a cabo las primeras dos audiencias del juicio oral contra el subcomisario de la 1ª de ese partido bonaerense, Alfredo Alberto Veysandaz, que el 3 de marzo de 2013 fusiló a los jóvenes David Vivas (21) y Javier Alarcón (15), e hirió gravemente a Marcelo Luque (23). IR estuvo presente en la movilización y dentro de la sala.

Juicio por David y Javier en Quilmes | Organización, unidad y lucha contra el gatillo fácil

A casi tres años del fusilamiento, la denuncia pública y la movilización lograron mantener preso al policía asesino y llegar al juicio. CORREPI y el Frente juvenil Hagamos Lo Imposible, en conjunto con organizaciones populares, políticas y de DDHH de la zona, vienen impulsando cortes, volanteadas, radios abiertas y actividades político-culturales en el barrio de Villa Luján y el centro de Quilmes para visibilizar y desnaturalizar la represión sistemática contra los jóvenes. Desde IR hemos participado, también, de todas esas instancias.

En las jornadas del miércoles y el jueves quedó bien claro quién es quién dentro de la sala de audiencias, repleta de familiares de David y Javier, pero también de otros familiares de víctimas de la represión organizados en CORREPI, todos con su denuncia impresa en las remeras y los pines. Junto a ellos, importantes referentes de la lucha contra la represión y la impunidad, como Cachito Fukman de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, Carla Lacorte, víctima del gatillo fácil y militante del PTS/Ceprodh, y nuestro compañero Ismael Jalil, abogado de CORREPI y militante de IR. Numerosos periodistas de medios independientes y compañeros escucharon los lineamientos de apertura.

El fiscal Fernando Celesia, muy formal y sin que su voz expresara la menor empatía, anunció que intentaría probar que el subcomisario mató con un disparo en la cabeza a David, a Javier con un tiro que le seccionó la médula espinal, y que hirió en el hombro, desde atrás, a Marcelo.

Luego fue el turno de nuestra compañera María del Carmen Verdú, referente de CORREPI, que representa a Gladys y Beti, las madres de los chicos, y a Marcelo, el sobreviviente. Quedó clara la diferencia con la fiscalía: no son dos homicidios y una lesión grave, sino tres homicidios, uno en grado de tentativa. No son homicidios simples, sino calificados, porque el asesino es un integrante de una fuerza de seguridad.

Las juezas Silvia Etchemendi, Marcela Viccio y Florencia Butierrez empezaron a escuchar a los testigos, con la habitual diferencia de trato entre los que eran señores oficiales de la policía y los pibes del barrio. Esos chicos y chicas tenían 13, 14 o 17 años cuando vieron, a metros nomás, cómo el subcomisario le volaba la cabeza a David y le disparaba a Javier y Marcelo. Todos soportaron los aprietes de los policías de la misma comisaría en la que revistaba el asesino, que les decían “Declará que tus amigos estaban armados, o vas a terminar en un instituto de menores", pero tuvieron la fortaleza de contarle la verdad al fiscal y de sostenerlo en sus declaraciones en el juicio.

En los momentos de silencio, llegaba a la sala el rumor lejano de bombos, redoblantes y cantos de los compañeros y compañeras de las distintas organización que, entre banderas y pancartas, denunciábamos sobre la avenida Yrigoyen la política represiva del estado que se descarga sobre la clase trabajadora y su juventud, que mata un pibe por día con el gatillo fácil y la tortura, que los hostiga y aprieta para obligarlos a ser su mano de obra esclava para delinquir.

Así transcurrieron las dos jornadas, con la pelea dentro de tribunales y en las calles. El jueves, en paralelo a la audiencia y movilización, se desarrolló en el hall del edificio una asamblea de los trabajadores nucleados en la Asociación de Judiciales Bonaerenses, para discutir y tomar medidas ante una nueva avanzada del ajuste que deja a miles de trabajadores en la calle. Los compañeros invitaron a CORREPI a intervenir en el cierre, para contar las alternativas de la lucha por David y Javier, verdadera muestra de solidaridad de clase, que fue retribuida con un fuerte apoyo a la pelea por sus reivindicaciones gremiales y la exhortación a coordinar en unidad de acción, para que los trabajadores y el pueblo podamos golpear como un solo puño.

El lunes 22, a las 9:30, acompañaremos una vez más la movilización, mientras en la sala se escuchan los alegatos de las partes, en el tramo final del juicio.

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Izquierda Revolucionaria
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