Nuevo sitio Interna 11 Febrero 2016

El peronismo empieza a definir la nueva conducción del PJ

Tras la derrota sufrida en noviembre, el peronismo se prepara para renovar autoridades y apuesta a ganar terreno de cara a las legislativas de 2017. Mientras tanto se desarrolla una dura diputa interna que produjo la ruptura del bloque de diputados en el Congreso Nacional.

Edición N° 10

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Interna | El peronismo empieza a definir la nueva conducción del PJ

La derrota electoral que sufrió el Frente para la Victoria (FPV) en noviembre pasado y que llevó a Mauricio Macri a la presidencia no pasó sin consecuencias en el peronismo. Apenas asumía el nuevo gobierno, en diciembre, se aceleraron las especulaciones con respecto al congreso del PJ y la renovación de autoridades. Luego de idas y vueltas, el Consejo Nacional dispuso realizar el Congreso partidario el 24 de febrero y las elecciones internas el 8 de mayo, fecha en que se elegirá la nueva conducción.

No obstante, la interna se venía amasando desde antes. Para las PASO, las disputas se expresaban en el armado de numerosas listas en las que competían camporistas contra “pejotistas puros", estos últimos, despegándose de las referencias más importantes como la de Cristina Kirchner. Así, un personaje como el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, quien venía alejándose del estilo y la retórica oficialista ya durante la campaña por la presidencia en 2015, hoy es uno de los referentes del peronismo que “dialoga" con el gobierno del PRO. O bien, las duras declaraciones de Aníbal Fernández tras su derrota por la gobernación de Buenos Aires, denunciando el “fuego amigo", eran una manifestación de la disputa que se venía por dentro.

El peronismo, como movimiento político, está acostumbrado a transformarse y reciclarse, de modo que pueda ser lo más competitivo posible en el escenario político. Una vez que el kirchnerismo expresó límites, pareció agotar sus posibilidades y dejó de ser un proyecto que funcione como llave para ser gobierno, la fragmentación se puso en el orden del día. “El Frente para la Victoria no existe más" afirmó incisivamente Jorge Landau, el apoderado actual del PJ, y resaltó que el FPV había sido meramente un acuerdo electoral.


Rupturas que anuncian nuevas pujas

Uno de los aspectos complejos del fenómeno es que gran parte del kirchnerismo creció a la sombra del aparato estatal y su estructura financiera, pero no conquistó espacios orgánicos significativos dentro del aparato pejotista. Mientras el kirchnerismo fue gobierno, el PJ soportó la hegemonía de La Cámpora. Pero ahora que esa coyuntura ha terminado, y tras la derrota no solo en la disputa presidencial sino también en la provincia de Buenos Aires –un bastión histórico– la dirección recaerá nuevamente en manos de alguno de los caudillos tradicionales. Además, al desaparecer una referencia nacional para todo el espectro que conforma el movimiento, los gobernadores adquieren un peso específico muy importante y que puede inclinar la balanza de poderes. Así, el 3 de febrero 12 diputados del FpV rompieron el bloque legislativo, encabezados por el “traidor" de Diego Bossio, y conformaron uno propio: el Bloque Justicialista.

Detrás de esta maniobra están precisamente los gobernadores peronistas apartados del kirchnerismo que responden al salteño Juan Manuel Urtubey. En el documento en que se anunció la ruptura se habla de la necesidad de ser una “oposición responsable" y al mismo tiempo “garantizar gobernabilidad" tanto en las provincias que dirige el peronismo, como a nivel nacional.

Por otro lado, aparece la facción más continuista encabezada por el intendente de Resistencia, Jorge Capitanich. Al respecto ha dicho que “nosotros tenemos que ser una centroizquierda de base populista, progresista. Algunos consideran que debemos ser furgón de cola de un acuerdo con la derecha neoliberal de Macri. Con esa posición obviamente estoy en absoluto desacuerdo", en clara referencia a Urtubey. Mientras, intenta reunir intendentes de diversas provincias para lograr cierto poder territorial.

Por su parte, José Luis Gioja, ex gobernador de San Juan, aparece como uno de los candidatos con más posibilidades. Kirchnerista cuando le resultó conveniente, se postula ahora como un “reconciliador" entre ambas facciones. El 23 de enero, en una reunión de gobernadores peronistas realizada en su provincia, Gioja recibió elogios de todos los presentes. Urtubey lo definió como "el dirigente más representativo del peronismo".

Por último, Massa y De la Sota, que aparecen muy cercanos a Macri, no parecen desempeñar un rol destacado en la disputa interna actual. Hay quienes, como Capitanich, que desestiman completamente su participación en la vida orgánica del peronismo. Los más conciliadores, como Gioja, no cierran sus puerta a nadie y buscan convocarlos, pero también seguramente disciplinarlos.

El Partido Justicialista fue y es el partido del orden burgués más importante de Argentina. Su capacidad territorial es a la vez capacidad de fuego contra el oficialismo macrista, pero también de negociación. La estrategia de los gobernadores encabezada por Urtubey parece ser precisamente esa, negociar a cambio de garantizar gobernabilidad, su mejor carta.

El 24 de febrero, el Congreso del PJ decidirá la conformación de dos listas o bien, de un espacio único de unidad. De lo que allí suceda dependerá el futuro inmediato del PJ, que intentará por todos los medios recuperar el terreno perdido de cara a las legislativas del 2017.

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