Nuevo sitio Medios de comunicación 11 Febrero 2016

El conflicto del Grupo 23 y el gremio de prensa

Con paros en distintos medios, jornadas de lucha, movilizaciones y una permanencia en el diario Tiempo Argentino, el conflicto del Grupo 23 se convirtió en un hito que refleja el avance de la consciencia del gremio de prensa. Las nuevas generaciones de asalariados protagonizan una lucha histórica.

Edición N° 10

A Vencer (Febrero-2016)

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Medios de comunicación | El conflicto del Grupo 23 y el gremio de prensa

Este conflicto involucró a casi 800 trabajadores de distintas empresas del multimedios que construyeron los empresarios Szpolski, Garfunkel y Darío Richarte. El primer problema al que nos enfrentamos fue la estrategia patronal de dividir a los trabajadores del grupo, lo que nos obligó a abordar la lucha de una manera no clásica, en donde fue importante la coordinación de trabajadores de diferentes empresas con sus respectivas asambleas y particularidades. Y con una estrategia patronal que buscó siempre quebrar, desgastar y dividir. Fue importante lograr quebrar el cerco mediático, escrachar públicamente a los dueños y encontrar una consigna que aglutine nuestra diversidad como fue "No al vaciamiento del Grupo 23".

Las asambleas de Tiempo Argentino y de Radio América –ambos medios vendidos al Grupo M Deluxe-, por ser los medios con mayor cantidad de gente, tuvieron un rol protagónico, al que luego se sumaron la Asamblea general de Trabajadores del Grupo 23 y finalmente el plenario de delegados y el SiPreBA, que permitió dar un espacio de contención a los medios más chicos que son los mas golpeados por los dueños del grupo.

El conflicto del Grupo 23 planteó un nuevo ciclo dentro del gremio de prensa que enlaza con la acumulación y el crecimiento que se desarrolló a partir de la paritaria de prensa escrita de 2013. Muchos de los compañeros que formamos parte de esta lucha somos las nuevas camadas de asalariados que empezamos a tener conciencia sindical en aquella paritaria y que provocamos una crisis enorme en la burocracia de la UTPBA dejándola en evidencia. La UTPBA desaprovechó uno de los momentos mas ricos de los últimos diez años del gremio de prensa, al cometer uno de los peores errores al desconocer el proceso de las paritarias y haberle dado la espalda a dos o tres generaciones de asalariados. Ese proceso que la burocracia no leyó, de esas nuevas camadas de trabajadores que emergen con una paritaria que abren forzados por la movilización de las bases, en primera instancia empezó a amasar un proceso de conciencia para defender la fuente de trabajo y el salario, y eso a nosotros en Tiempo Argentino y en todo el Grupo 23, nos fortaleció.

En nuestro caso, somos una redacción joven, que va camino a cumplir recién seis años. La presencia nuestra en el gremio de prensa siempre ha sido tendiendo lazos de solidaridad y sorteando las estrategias de división que imponían las patronales y también la vieja burocracia.

Con las paritarias logramos sortear el planteo falso de medios oficialistas y opositores, particularmente con el ingreso de Clarín en la paritaria, que fue el paso previo a lograr que en esa empresa los trabajadores recuperen su Comisión Interna y su libertad sindical fruto del mismo proceso de construcción colectiva. Esa solidaridad sumó un nuevo elemento y alcanzó un nuevo punto de acumulación cuando conseguimos quitarnos de encima la bolsa de plomo que representaba la UTPBA y haber construido un sindicato propio, que sintetiza los puntos de vista de diferentes ramas con distintas trayectorias así como a diversos sectores.

Así, llegamos a este momento crucial para la clase trabajadora, en donde por primera vez en muchos años nos encontramos con una conducción del Estado en manos del establishment y de los sectores mas duros de la derecha que pretenden llevar adelante un proceso de ajuste, de despidos, de terminar con algunas instancias embrionarias de redistribución del ingreso, y empiezan con un proceso de restauración conservadora en donde nosotros como trabajadores de prensa afrontamos una etapa mucho mas compleja. Pero lo hacemos con un sindicato propio, con un nivel de construcción de consciencia muy importante, que este gremio hace mucho no tenía.

El conflicto del Grupo 23 refleja ese avance en nuestra consciencia y solidaridad. En los lazos entre trabajadores de diferentes empresas, en la creatividad para desarrollar nuevas estrategias de lucha, como en el caso de Tiempo Argentino con la realización diaria de "Por mas Tiempo", el boletín de lucha que producimos los trabajadores desde la permanencia.

Si bien en muchos aspectos, nuestro gremio reaccionó de manera tardía, la reacción y la reconstrucción ha sido en tiempo récord. Y esa perspectiva nos abre nuevos desafíos: que desde esa consciencia como trabajadores debemos constituir otra presencia y otros lazos con el resto de la clase trabajadora como para articular nuevas herramientas de lucha para afrontar lo que se viene en las mejores condiciones posibles.

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Autor

Claudio Mardones

Delegado gremial de Tiempo Argentino (SiPreBA)