Nuevo sitio Medios de comunicación 7 Enero 2016

La lucha de los trabajadores del Grupo 23 contra el vaciamiento

Los trabajadores y las trabajadoras del Grupo 23, junto al SiPreBA, enfrentan un intento de vaciamiento por parte de sus dueños. Una importante lucha de quienes se resisten a ser la variable de ajuste.

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Medios de comunicación | La lucha de los trabajadores del Grupo 23 contra el vaciamiento

Foto: Enfoque Rojo

A tan solo un mes del cambio de gobierno, los empresarios de medios dueños del Grupo 23, Sergio Szpolski y Matías Garfunkel, utilizan como pretexto para ajustar sobre los trabajadores una supuesta crisis. No pagan los salarios -en algunos casos desde noviembre-, llevan adelante un lock out patronal al dejar de imprimir los diarios El Argentino zonales (Rosario, Córdoba, Mar del Plata, Zona Norte y Sur de GBA) y las revistas 7 Días y Cielos Argentinos así como la edición del 2 de Enero del diario Tiempo Argentino. Además, amenazan a los trabajadores con eventuales cierres. Los empresarios buscan generar incertidumbre y temor y allanar el camino para un escenario de mayor ajuste.

Frente a eso los trabajadores del Grupo, a través de sus asambleas general y por empresa, con la conducción de sus comisiones internas y el acompañamiento del SiPreBA (Sindicato de Prensa de Buenos Aires), resisten la embestida con importantes demostraciones de lucha.

La concentración en el Ministerio de Trabajo el 29 de diciembre o más aún la gran movilización a las puertas de las oficinas de los dueños del Grupo 23 en Puerto Madero el martes 5 de enero en donde mas de mil personas exigieron el cese del vaciamiento del grupo y el pago de salarios, marcan el camino: solo con unidad, organización independiente y lucha consecuente es posible enfrentar esta embestida.

El Grupo 23 se benefició no solo de 800 millones de pesos de la pauta oficial sino también de la pauta privada durante años sin hacer los aportes previsionales a los trabajadores. La crisis no es más que un pretexto para ajustar sobre los trabajadores. Como en cada intervención lo viene demostrando el SIPREBA, no hay lugar en este conflicto para atribuir a los trabajadores algún tipo de relación con la línea editorial de la patronal o sus intereses empresariales. La única grieta que existe, una vez mas, es entre trabajadores y patrones. Es por eso que el conjunto de los trabajadores de prensa (ya sea de Clarín o Canal 7, de La Nación o Canal 13) se solidariza activamente con los trabajadores de cada una de las empresas del Grupo 23 (Tiempo Argentino, El Argentino, CN 23, Infonews, las radios América, Splendid, Vorterix, Rock and Pop y las revistas Cielos Argentinos y 7 días).

Este conflicto no es una burbuja sino que se da en un contexto particular. La política de decretazos en beneficio de los monopolios del gobierno de Macri y el ministro de comunicaciones Aguad pesa en la cabeza de los trabajadores de prensa. Mas allá de las importantes diferencias que nos separen con la política de Sabatella en la AFSCA o del kirchnerismo en materia de medios y comunicaciones, hemos expresado nuestro rechazo a la intervención de organismos formalmente autárquicos y a todas las políticas que viene llevando adelante el macrismo en beneficio de los grandes grupos económicos como el Grupo Clarín y, fundamental, contra los laburantes.

También determina este contexto el escenario de ajuste generalizado que es imposible resistir de manera aislada y solitaria. Por ese motivo es correcta la convocatoria amplia, abierta y unitaria a acompañar el conflicto a diversos sectores sociales y políticos. También los trabajadores de prensa deberán ser conscientes que esa articulación en la acción hay que acompañarla con una política de unidad con el resto de las luchas para hacer frente a un ajuste más general.

Sin embargo, por el momento, el contexto en donde se da esta pelea no es el eje puntual de la lucha sindical. Es por eso que es correcta la orientación de los delegados del Grupo 23 que conducen el conflicto y lo orientan discriminadamente contra la patronal y no contra tal o cual gobierno y sus políticas en materia de comunicación. Los empresarios Szpolzki y Garfunkel son quienes deben garantizar el pago de salarios y la continuidad laboral con las mismas condiciones que un mes atrás.

Un gran paso es haber comenzado esta lucha, aun en un momento complejo del año, en la calle, con el nuevo sindicato de prensa al frente y junto a cientos de trabajadores y organizaciones que apoyan activamente el reclamo.

Los trabajadores reclaman que intervenga el Ministerio de Trabajo para que obligue a la empresa a cumplir con sus obligaciones. El conflicto del G23 será un caso testigo del papel que asumirá la nueva cartera laboral frente a las luchas que resistan el ajuste en curso. Por el momento, el ministro Triaca "deja hacer" a las patronales y muestra que hay una "política de Estado" para respaldar el ajuste de las patronales, tengan el signo ideológico que tengan.

La patronal de Szpolski y Garfunkel deben hacerse cargo de la responsabilidad que les compete y no convertir a los trabajadores en la variable de ajuste. En caso de que se agudice aún más el vaciamiento, se impone la apertura de los libros contables de los empresarios y que los acccionistas respondan con su patrimonio para saldar las deudas con los trabajadores.


* Foto Portada: Enfoque Rojo / Fer Ninel

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