Nuevo sitio Negociaciones y represión 23 Diciembre 2015

El acuerdo de obreros de Cresta Roja con el gobierno

El martes 22, los trabajadores de Cresta Roja, a partir de ahora ex Rasic Hnos. dado que se le ha dictaminado la quiebra, resolvieron levantar el campamento que se mantenía desde el miércoles 16.

Negociaciones y represión | El acuerdo de obreros de Cresta Roja con el gobierno

La determinación fue tomada luego de una reunión de los delegados de Cresta Roja con representantes del Ministerio de Trabajo de la Nación realizada a última hora de la tarde de ayer martes 22.

En dicha reunión les comunicaron oficialmente que la jueza interviniente decretó la quiebra de la empresa y que el gobierno tomaba a su cargo la responsabilidad de resolver la elección del comprador. En ese sentido se les informó que las cuatro empresas interesadas en la compra son una mexicana, una brasilera, una china y la argentina Tres Arroyos, líder en el área avícola y competidora de Rasic.

Los trabajadores exigían la reactivación de la empresa sin despidos ni reducción salarial. Hasta el día de ayer la situación estaba en una nebulosa porque los dueños de Rasic no se hacían cargo, desde hace unos tres meses, de hacer funcionar la empresa ni de las deudas contraídas con trabajadores y proveedores. Por su parte, el gobierno kirchnerista saliente, intervino la empresa con la sola finalidad de pasar las elecciones y abandonó dicha intervención sin ningún tipo de solución. Y, finalmente, el nuevo gobierno definió que no se haría cargo de la empresa y que era el poder judicial quien debía proceder. Es decir, en pocas palabras, nadie se hacía responsable de abonarle a los trabajadores los salarios caídos. Por su parte, el sindicato de la alimentación brilló por su ausencia y sólo trató de desactivar la lucha que desarrollaron los trabajadores.

Con la información que les dieron, relacionada con la quiebra y la futura venta de la empresa, a los trabajadores se les abrió una expectativa que no tenían hasta ayer, en el sentido de una posibilidad cierta de volver al trabajo en un futuro cercano.

En cuanto a la propuesta del gobierno, se trata del pago del repro (que ya lo venían cobrando con el gobierno anterior) de $4.000 esta semana y de $6.000 en enero. Esto fue aceptado en la asamblea realizada anoche en el acampe y por eso se resolvió levantarlo. En cuanto al grado de conformidad con el mismo, es diverso. Pero queda claro que el cansancio (7 días de acampe como broche de oro luego de tres meses ininterrumpidos de asambleas y movilizaciones), el desgaste y la represión jugaron su papel para que el debate no se realizara a fondo en ese momento. Sobre el futuro inmediato es difícil predecir. Hay más interrogantes que certezas y muchísima desconfianza por parte de los trabajadores después de tantas mentiras y creación de falsas expectativas tanto por parte de la patronal, el sindicato y los gobiernos de turno.


La represión es el "argumento" del poder

El lunes 21 a la noche se llegó a una tregua con el Subsecretario de Seguridad de frenar el desalojo hasta las 14 del martes, horario en el que supuestamente se realizaría una propuesta a los trabajadores.

El martes 22 a las 9 de la mañana la Gendarmería aduciendo orden de la Presidencia (no de juez alguno) ordenó el desalojo a palazos y chorros de agua de los camiones hidrantes, golpeando a trabajadores, a sus mujeres y poniendo en peligro la vida de niños que se encontraban en el lugar. Entre 500 y 700 gendarmes avanzaron sin miramientos contra una centena de trabajadores que se encontraban en el acampe, sin atender al reclamo de la existencia de una tregua hasta las 14. Hubo heridos y destrozos en la zona, tirando abajo carpas y malogrando los víveres que permitían a los compañeros aguantar la lucha.

Lejos de amilanarse, los compañeros resistieron con piedras, palos y lo que podían encontrar, pero la abrumadora superioridad en número de los gendarmes logró desalojarlos de la ruta, cercándolos en el acampe.

Es posible ratificar esta descripción en detalle con sólo recurrir a los videos de todos los canales presentes. Un detalle: una movilera fue increpada por el canal por ser "tan descriptiva" y "tan efusiva" en el relato. La situación generó en los trabajadores de prensa (movileros, camarógrafos, ayudantes) un repudio generalizado a la represión que ya había sido expresado a través del SIPREBA. Sin embargo, sabemos que los empresarios de medios terminan filtrando y evitan que esas demostraciones salgan al aire.

A la tarde se repitió la represión, esta vez con balas de goma incluídas y varios heridos. En este caso, se quiso justificar la misma adjudicando una agresión a un gendarme, cuando en realidad fue la respuesta a nuevos empujones y golpes emprendidos contra los trabajadores.

Sabemos que la represión busca doblegar a los luchadores. En este caso, se trató de terminar con la enorme resistencia a la patronal, los gobiernos y la burocracia sindical demostrada durante meses por los trabajadores de Cresta Roja, quienes nos han dado un ejemplo de lucha para toda la clase.

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Izquierda Revolucionaria
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