Nuevo sitio Debates 4 Diciembre 2015

Hacia una Corriente de Izquierda por el poder popular

Convidados a elegir entre opciones ajenas, el reciente ballotage presidencial que consagró a Mauricio Macri, puso en descarnada evidencia la ausencia de una genuina alternativa política del pueblo trabajador. El nuevo mapa político está marcado por el ascenso de la nueva derecha y el pasaje del kirchnerismo a la oposición. En este novedoso escenario, ¿qué tareas nos damos desde las fuerzas de izquierda anticapitalista para ganar en inserción y crecer en influencia política?

Edición N° 9

A Vencer (diciembre-2015)

A Vencer

Sumario

Compartir Articulo

Debates | Hacia una Corriente de Izquierda por el poder popular

La "encerrona trágica" que supuso para las fuerzas de izquierda y populares el ballotage derechizado entre Scioli y Macri, marcó un punto de inflexión en los procesos de acumulación política de numerosas organizaciones políticas.

La encrucijada reciente, de intenso debate político como no se vivenciaba desde hace años, marcará un antes y un después para muchas organizaciones y grupos, que nos vimos interpelados políticamente frente a una disyuntiva en la que crudamente se puso en juego la cuestión del poder. En particular, para las fuerzas que nos reclamamos anticapitalistas y revolucionarias, esa interpelación fue más bien por la negativa: dejó en evidencia todo lo que nos falta aún para la construcción de una verdadera alternativa política del pueblo trabajador.

Para más, la representación de las posiciones de izquierda en el debate masivo durante la segunda vuelta, a cargo de los principales referentes del FIT, resultó ciertamente desafortunada y fallida por momentos.

También aquí, el ballotage sirvió para dimensionar nítidamente que para muchas organizaciones de izquierda anticapitalista que apoyamos al FIT, la ligazón con esta experiencia electoral se funda en puntos de genuino acuerdo sobre definiciones políticas fundamentales (anticapitalismo, clasismo, independencia política, etc.); que sin embargo no anulan ni diluyen fuertes discrepancias en cuestiones de orden estratégico y de táctica política.


El lugar de la izquierda y el nuestro dentro de ella

En la primera vuelta el FIT obtuvo el 3.3% para la categoría presidencial que lo consolidó como referencia política pero que fue ciertamente modesto, muy lejos del "ascenso" perpetuo de la izquierda, que caracteriza frecuentemente el Partido Obrero, como de la "elección histórica" que pronosticaba el PTS.

Claro está, este desempeño no habla solamente del alcance de las fuerzas que estrictamente componen el Frente de Izquierda (PO, PTS e IS), sino en un sentido más amplio de las fuerzas y organizaciones de izquierda en general. En principio, porque fuimos bastantes los sectores que llamamos a votar al FIT (incluso en algunos casos sumando candidatos en sus listas), entre ellas, la totalidad de las organizaciones que convocamos al "Foro por una alternativa política de lxs de abajo" en el IMPA recuperado en Ciudad de Buenos Aires (nos referimos a Pueblo en Marcha, COB La Brecha, FPDS-CN e Izquierda Revolucionaria).

Pero además, y sobre todo, porque la disputa electoral refleja, a su modo, correlaciones de fuerza generales entre clases sociales y sus respectivos proyectos políticos. Y allí quedó claro que más del 90% de quienes votaron (que fueron muchos y muchas) se inclinaron por opciones patronales que apenas si disimularon sus planteos de ajuste y devaluación.

La magnitud de esos apoyos, en un sentido y otro, confirma lo que un recuento riguroso y honesto de nuestras propias fuerzas debería marcar. En concreto, las fuerzas de izquierda tenemos un significativo protagonismo en las luchas cotidianas de la clase trabajadora y los sectores populares por nuestras reivindicaciones, pero eso no necesariamente se traduce en influencia política decisiva sobre esos sectores y menos aún en acumulación de fondo para un proyecto político de transformación.

En un mapa político que empieza a configurarse, marcado por el ascenso de la nueva derecha y el pasaje del kirchnerismo a la oposición, para nosotros y nosotras esta caracterización define un lugar amplio de pertenencia en el que nos ubicamos y desde el cual proyectamos nuestra intervención política.

Dicho de otro modo, establece un punto de partida concreto, porque quien no sabe dónde está ubicado en el presente, no puede definir con certeza qué posibilidades tiene por delante y hacia dónde ir en el futuro.


Hacia una Corriente de Izquierda

Desde Izquierda Revolucionaria entendemos que para las diversas organizaciones que nos ubicamos por fuera del FIT, y que venimos transitando un recorrido de construcción más o menos común, resulta urgente comenzar a debatir la perspectiva de construcción de una Corriente de Izquierda por el poder popular.

Nos referimos a una herramienta unitaria en la que puedan confluir organizaciones, núcleos y grupos políticos, que sin perder sus respectivas identidades y organicidades, puedan llevar adelante una intervención política común en un plano más amplio de masas.

Desde nuestro punto de vista, sobre las definiciones políticas que sabemos compartidas (anticapitalismo, antiimperialismo, antipatriarcado, por el socialismo), podemos apoyarnos en los criterios y formas de construcción que ya venimos llevando adelante en experiencias comunes como la Corriente Político Sindical Rompiendo Cadenas, en la que confluimos desde hace tiempo diversas organizaciones y numeroso activismo independiente.

Proponemos una Corriente política de izquierda que pueda ir sedimentando acuerdos por la positiva para la intervención fundamentalmente política en la coyuntura, coexistiendo incluso con las formaciones político-sociales existentes y consolidadas en el campo de la "nueva izquierda", tensionadas muchas veces por las heterogéneas dinámicas sectoriales y reivindicativas.

En este camino, a nuestro entender, la Corriente de Izquierda que planteamos debería tener como punto de acuerdo constitutivo la necesidad de proyectar una participación electoral, en los plazos que fuera posible, superando el abstencionismo estéril en esta etapa y evitando al mismo tiempo incurrir en un electoralismo inofensivo, de adaptación estratégica al sistema representativo del régimen capitalista.

A su vez, consideramos que, en principio, ese desarrollo no puede darse de forma antagónica con el FIT, sino que deberá trabajar por construir y consolidar un espacio propio en el territorio político que hoy encabeza el Frente de Izquierda, desde el cual orientar esfuerzos por extender la influencia política de las fuerzas de izquierda sobre sectores más amplios del pueblo trabajador.

No desconocemos que las disputas internas a raíz de las PASO del FIT en agosto y las fricciones que generó no constituyen el terreno más favorable, sobre todo si se lo compara con las altas expectativas generadas a principios de año cuando surgió la iniciativa del "Polo de Izquierda".

La cerrazón del PTS a la incorporación de nuevas fuerzas fue una de las razones, pero sin duda ni la única ni la excluyente. En este sentido, vemos que el carácter repentino y vertiginoso del viraje de una serie de organizaciones compañeras hacia el FIT, fuertemente motivado por la urgencia inmediata de intervenir electoralmente, no dio el tiempo suficiente a la maduración de ciertos procesos y debates (desvirtuados completamente en la discusión de integración de listas y orden de candidaturas).

No obstante, estamos convencidos y convencidas de que esas dificultades políticas no pueden ser un impedimento para continuar trabajando por una unidad que resulta imperiosa en el escenario político que se abre. Con la derecha de Cambiemos en el gobierno y con la posibilidad de que el kirchnerismo se convierta en partícipe frecuente de buena parte de las luchas por venir, cambia cualitativamente el escenario táctico para nuestra política. Si no somos capaces de unir fuerzas para constituir un polo político de referencia real, es de esperar el achicamiento progresivo del espacio político de la izquierda anticapitalista y socialista en el próximo período.

Por estas razones, desde Izquierda Revolucionaria ratificamos nuestra disposición a promover un acercamiento duradero y genuino a la experiencia del FIT, en torno a los puntos programáticos fundamentales y apuntando a su desarrollo en el movimiento obrero y popular, sin negar ni ocultar las diferencias existentes en otros planos.


Sentar las bases para una alternativa

Desde Izquierda Revolucionaria creemos que la discusión sobre las tareas y desafíos en la construcción de la unidad, ante el giro conservador del escenario político, nos obliga a ser muy claros en las premisas y orientaciones políticas que proponemos para avanzar realmente en ese camino. Debemos admitir que nuestra dificultad para avanzar más resueltamente se explica, muchas veces, por la imposibilidad de explicitar los debates latentes, lo que nos lleva a frecuentes prácticas circulares de coordinación que de tanto en tanto nos ponen en parecidos lugares sin lograr avanzar seriamente en caminos de unidad política frentista.

Este texto, que sintetiza una discusión colectiva de Izquierda Revolucionaria, se propone abiertamente todo lo contrario. Pone a consideración para el debate fraterno entre organizaciones compañeras, los lineamientos que creemos fundamentales para dar pasos efectivos hacia una herramienta común en esta etapa, que nos permita avanzar en serio en la construcción de una alternativa política de las y los de abajo.

Comentarios

Izquierda Revolucionaria
Autor

Izquierda Revolucionaria