Nuevo sitio Coordinación 4 Diciembre 2015

¿Qué Encuentro obrero necesitamos?

A partir de distintas iniciativas volvió a instalarse la necesidad de la coordinación de los sectores combativos del movimiento obrero. Qué características debe tener para poder resistir el ajuste del gobierno de las corporaciones y cuáles deben ser sus tareas.

Edición N° 9

A Vencer (diciembre-2015)

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Coordinación | ¿Qué Encuentro obrero necesitamos?

Hay un consenso al interior de las organizaciones de izquierda y los sectores clasistas del movimiento obrero en la necesidad de convocar a un encuentro obrero unificado que promueva la coordinación del sindicalismo combativo. Pero debemos profundizar en qué tipo de encuentro necesitamos y qué coordinación apostamos a construir.

Algunas experiencias recientes

En los últimos años surgieron diferentes instancias de coordinación: los encuentros promovidos por el SUTNA San Fernando en 2013, el que impulsó la interna de Kraft o el plenario convocado en Donnelley junto a Lear. El Encuentro Sindical Combativo que tuvo su plenario mas importante en Atlanta en 2014 y réplicas en diferentes zonas fue el más duradero: sostuvo una mesa que se hizo presente en diferentes conflictos e intentó una dinámica con comisiones para romper con la lógica burocrática en donde solo intervenían oradores en largas reuniones dirigidas unilateralmente por la mesa convocante. En la práctica ninguno de estos encuentros logró que las bases de las fábricas movilizadas lo tomen como propio y puedan discutir sus problemáticas. Un problema común es que estas instancias replicaron discusiones intraizquierda y no los debates que tienen los trabajadores en sus lugares de trabajo.

Marcamos este como uno de sus límites, algo que de ninguna manera niega la importancia de los mismos como referencia para un activismo que necesitaba un espacio en donde confluir, aun cuando allí no se pueda profundizar en las discusiones para definir qué acciones adoptar. Esos espacios tienen un valor importante. Ahora de lo que se trata es de construir instancias superadoras que no estén atadas a los vaivenes de las fuerzas políticas que lo impulsen, a los calendarios electorales y a las relaciones que ello depara, sino a los intereses genuinos de la clase trabajadora y las necesidades de la lucha de clases.

Las iniciativas actuales

En noviembre se realizó en zona norte una reunión convocada a partir de los conflictos de Metalsa y Hutchinson en donde aproximadamente 120 trabajadores y trabajadoras discutimos sobre la necesidad de avanzar en la coordinación. Allí se resolvió realizar cortes unitarios contra los despidos y las suspensiones. Pese al mal clima el 18 de noviembre se cortó la Ruta 197 a la altura de la Panamericana y paralelamente la avenida Amancio Alcorta en Pompeya (CABA) logrando visibilizar esos dos conflictos de zona norte así como el de Coca- Cola y mostrar el ajuste que se vive en muchas fábricas con cientos de despidos y de suspensiones.

Por otra parte, hace algunas semanas diferentes sindicatos y cuerpos de delegados firmaron un acta en donde se destacaba "La importancia de unir a los que enfrentamos a las burocracias sindicales, a la ofensiva patronal y a las medidas del ajuste". Y continuaba, "Nos comprometemos a llevar a nuestros sindicatos, seccionales, comisiones internas, cuerpos de delegados y sus asambleas este debate y la necesidad de fortalecer las luchas y la solidaridad con los compañeros que están siendo enjuiciados por luchar". El acta estaba firmada por Aceiteros Buenos Aires, Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria, SUTNA San Fernando, AGD UBA, los cuerpos de delegados de la Línea 60, de Ecotrans y Petroleros de Chubut.

Los plenarios de delegados ATE Lomas y Brown definieron participar de esa instancia si la misma se abre a otros sindicatos recuperados. Lo mismo la CTA Lomas y Perón. Por su parte, el Encuentro Sindical Combativo resolvió levantar su plenario del 27 de noviembre para apostar a esa coordinación más amplia. Sin dudas este espacio aun en formación merece una atención. El hecho de que surja de algunas de las representaciones más importantes del movimiento antiburocrático y que desde allí se discuta el carácter de la convocatoria es una gran fortaleza.

Hacia adelante

Sabemos que para enfrentar el ajuste es necesaria la más amplia unidad de acción, con todos los sectores dispuestos a salir a la calle a luchar así como una política de frente único del clasismo para dirigir al conjunto del activismo obrero que quiere dar pelea (es decir para influir en un arco que supere en mucho al propio clasismo y la izquierda).

Los encuentros no pueden ser reuniones de convencidos en donde decenas de oradores de diferentes tendencias discutamos los programas de nuestras organizaciones. Necesitamos un encuentro que se construya desde las representaciones reales de la clase obrera. El clasismo debe ganar esa representatividad en el seno de la clase y desde allí dar la disputa por dirigir al conjunto.

El programa de ese Encuentro debe partir tomando el ejemplo de las experiencias más avanzadas, que este año han protagonizado peleas y obtenido triunfos. La lucha por salario mínimo, vital y móvil de los aceiteros o contra los despidos en la 60 y el vaciamiento en Cresta Roja (aun en curso) nos marcan el camino. También sería un error que esto implique dejar afuera de esa coordinación a expresiones que, por la represión patronal y de la burocracia, no lograron una consolidación y actualmente impulsan determinadas luchas desde afuera de las fábricas (en el caso de luchas encabezadas por comisiones de despedidos con la oposición del sindicato) o en una posición de minoría en sus sectores. Esas experiencias son valiosas y deben formar parte del encuentro y la coordinación.

Partimos de la base de que ninguno de los encuentros convocados hasta el momento tuvo la capacidad de erigirse como referencia del sindicalismo combativo como para el rumbo al resto. Tampoco existe un único espacio que logre traccionar al conjunto. Debemos apostar a superar los divisionismos que existen entre los diferentes sectores del clasismo y a lograr instancias de coordinación sólidas que estén a la altura de los tiempos que se vienen.

Por ese camino podremos avanzar en la lucha y organización de los trabajadores, para golpear como un solo puño contra los ataques de las patronales, del gobierno y de las direcciones sindicales vendidas.

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Izquierda Revolucionaria
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