Nuevo sitio Acto de Correpi en Plaza de Mayo 10 Noviembre 2015

Pasan los gobiernos, la represión queda y la lucha también

El próximo 26 de noviembre se realizará una nueva presentación del Archivo de Casos de personas asesinadas por el aparato represivo estatal frente a la casa de gobierno. Es una jornada que da cuenta de la continuidad de la represión contra el pueblo trabajador, pero también la continuidad de la resistencia independiente frente a todos los gobiernos.

Edición N° 8

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Acto de Correpi en Plaza de Mayo | Pasan los gobiernos, la represión queda y la lucha también

El 26 de noviembre de 2014, CORREPI presentaba, en Plaza de Mayo, la 18ª actualización del Archivo de Casos de personas asesinadas por el aparato represivo estatal, y repasábamos la situación represiva nacional a lo largo del año que casi terminaba. Decíamos, entonces, que 2015 llegaría con más ajuste y represión, y el pueblo trabajador debería unir fuerzas en defensa propia. Dos días después, denunciábamos la represión en Fiske Menuco contra los compañeros que repudiaron en la calle la excarcelación de un policía fusilador, asesino del joven Pablo Vera, y apenas empezado diciembre nos sacudía la muerte de Pablo Borja, de 17 años, quemado en un "buzón" del Instituto de Menores Luis Agote.

Antes que terminara el año, ya había 26 nombres nuevos en el listado del Archivo. Desde enero, y durante todo el año, policías federales y provinciales, gendarmes y patotas oficialistas se alternaron, cuando no actuaron concertadamente. Fueron innumerables las represiones de las policías federal, provinciales y la gendarmería para amedrentar luchas y callar reclamos en todo el país. Desde vecinos que protestaban por cortes de luz y agua, hasta trabajadores organizados en lucha por sus condiciones de trabajo, pasando por movilizaciones contra la represión o por el aumento del boleto de colectivo. El panorama se multiplicó a lo largo del año, con no menos de dos a tres episodios represivos por semana. En todo el país, hubo casi a diario trabajadores en lucha por salarios o reclamos por condiciones laborales; defensores del medio ambiente; pueblos originarios; estudiantes, todos reprimidos, más temprano que tarde, por fuerzas de seguridad federales, provinciales o municipales, con o sin el aporte de las fuerzas de choque o patotas paraestatales.

En el marco de la disputa electoral, condicionada por la situación económica de recesión, vivimos un festival de promesas que no pudieron ocultar que, en todos los casos, el ajuste y la represión eran lo único que los diferentes candidatos patronales ofrecían. Después de las PASO y las elecciones del 25 de octubre, estamos a las puertas de la elección en segunda vuelta del 22 de noviembre, en la que disputan dos proyectos que coinciden en lo central, sin que las diferencias bien concretas entre uno y otro permitan imaginar un escenario que no sea de más ajuste y represión para 2016.

Con el macrismo o el sciolismo en el gobierno nacional está asegurado que se sostendrá y crecerá la militarización de los barrios, con efectivos de todas las fuerzas disponibles, más las nuevas que ya crearon y van a seguir creando, cada vez con más amplias facultades para detener a cualquiera porque sí. Habrá más fusilamientos de gatillo fácil, más presos y más muertos en comisarías y cárceles, más desapariciones y detenciones arbitrarias.

Avanzará, cualquiera de ellos, en el endurecimiento del sistema penal, con más leyes represoras para que jueces y fiscales vean facilitada su tarea de frenar las luchas con los códigos bajo el brazo. Los trabajadores organizados deberán enfrentar condiciones aún más difíciles para luchar contra la explotación, con una burocracia sindical que busca reunificarse y hacer así su "aporte" a la gobernabilidad de la democracia burguesa. La disputa que presenciamos en estos últimos días de campaña hacia la segunda vuelta por los votos del tercero en discordia, Sergio Massa, se expresa en la adopción de su discurso en materia de "seguridad" por ambos contendientes finales. No le cuesta mucho a Macri ocupar ese lugar pero tampoco a Scioli lo incomoda asumir como propia, por ejemplo, la propuesta de sacar las fuerzas armadas de los cuarteles para "combatir el narcotráfico". Narcotráfico que, como todo el crimen organizado, dirigen y administran los integrantes del aparato represivo estatal, como lo demuestran a diario los sucesivos "escándalos" que involucran no ya oscuros suboficiales, sino a jefes de las policías y otras fuerzas, que hasta deben ser, en ocasiones, condenados para guardar las formas, como acaba de suceder en Santa Fe.

Es en este escenario, que no cambiará mucho según a quién le toque gobernar desde el 10 de diciembre en adelante, que volveremos a la Plaza de Mayo, el jueves 26 de noviembre, para repasar la situación represiva que vivimos en todo el país durante el año que está por terminar, y difundir los datos de la 19ª actualización del Archivo de Casos de personas asesinadas por el aparato represivo estatal desde 1983.

Este año, obligados por la coyuntura, nos proponemos pasar revista a los 12 años de la gestión kirchnerista, ya que culmina el ciclo de un gobierno que, mientras afirmaba defender los DDHH, se encargó de seguir y profundizar la represión, y lo hizo con una dosis de consenso que ninguno de sus predecesores alcanzó. Es el gobierno que aumentó, en sus primeros 10 años, el presupuesto de las fuerzas de seguridad en un 1096%; el que sancionó 8 leyes "antiterroristas"; el que militarizó Las Heras y condenó a los trabajadores petroleros a prisión perpetua; el que mató 20 compañeros en movilizaciones populares, desde Cuéllar a Fuentealba, desde Mariano Ferreyra a Ángel Verón; el que asesinó más de 3.000 hijos del pueblo con el gatillo fácil y la tortura, y desapareció a más de 70 personas, como Jorge Julio López, Luciano Arruga y Daniel Solano. El gobierno que incrementó la población carcelaria como ninguno antes, con más de 70.000 presos de los cuales el 70% no tiene condena, mientras el 99% de los criminales de uniforme, incluso condenados, tienen garantizada su impunidad con excarcelaciones fáciles o fugas anunciadas. El gobierno que se pintó la cara con los derechos humanos y prometió juicio y castigo a los genocidas de la dictadura, y 12 años después apenas si puede mostrar esa "justicia a cuentagotas" que denuncian los compañeros de HIJOS La Plata, con menos de un represor condenado por centro clandestino de detención, y que se apoyó y sostuvo en Milani mientras le fue útil.

Repasaremos, naturalmente, también las gestiones locales, la del gobernador Scioli y el jefe de gobierno porteño Macri, con sus respectivos "éxitos" represivos, así como los principales hechos del resto del país, que nos permiten confirmar que, gobierne quien gobierne, mientras lo hagan contra los intereses del pueblo trabajador, habrá represión.

Nos acompañarán y traerán su saludo los protagonistas de las principales luchas del período, junto con los compañeros familiares de víctimas de la represión organizados en CORREPI. Juntos, avizorando los mayores desafíos que traerá 2016, nos proponemos con más urgencia que nunca profundizar los mecanismos de coordinación y de unidad de acción, para sumar fuerzas en defensa propia, frente al agravamiento de las condiciones de vida que se nos viene, a la vez que nos esforzamos por sumar cada vez más compañeros a la lucha consciente y organizada.

Los convocamos, compañeros, a levantar la bandera de la lucha antirrepresiva, y participar para que el jueves 26 de noviembre hagamos, juntos, un gran acto de resistencia popular contra toda forma de represión.

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María del Carmen Verdú
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María del Carmen Verdú

Abogada, referente nacional de la lucha antirrepresiva.