Nuevo sitio Capital cordobesa 9 Noviembre 2015

Ajuste y represión a la vuelta de la esquina

Se aprobó el nuevo Código de Convivencia que reemplazaría al vigente, utilizado como herramienta de persecución y control social. Además el gobierno de Mestre, aliado de Macri, lanzó el aumento del boleto del transporte público de pasajeros.

Capital cordobesa | Ajuste y represión a la vuelta de la esquina

En una semana la Municipalidad de Córdoba a cargo del Intendente radical Ramón Mestre (aliado a nivel nacional con Cambiemos y Mauricio Macri a la cabeza), impulsó y aprobó -mediante sus bloques oficiales- un nuevo Código de Convivencia y el aumento de boleto del transporte público de pasajeros.

Desde inicios de este año los Concejales discutían los artículos de un nuevo Código de Convivencia que reemplazaría al vigente, utilizado como herramienta de persecución y control social, desde el año 1994. El nuevo Código establece artículos novedosos respecto al anterior que profundizan la práctica represiva hacia los barrios populares; luchadores y luchadoras sociales y acciones organizadas de la militancia política y social en Córdoba. El gobierno municipal no quiere quedar atrás respecto a la línea política que ya están practicando los gobiernos provincial y nacional. Se abre camino mejorando sus propias herramientas legislativas para poner en práctica un instrumento de hostigamiento y control que acompañará las políticas del ajuste económico, medidas que seguirán impactando el bolsillo de los/las trabajadores/as.

No son pocos los artículos del Código de Convivencia que generan preocupación en los espacios en lucha organizados, pero aquellos que no debemos perder de vista en la denuncia y repudio, se centran en la criminalización de los/las trabajadores/as carreros y vendedores/as ambulantes, y en términos más generales, hay artículos que especifican multas para la protesta social de todos/todas los/las trabajadores/trabajadoras. Tal es el caso del artículo 154 que establece una sanción para cualquier obstrucción al tránsito y ocupación de la vía pública por parte de individuos u organizaciones políticas y sociales, con multas que van de 20.200 a 101.000 pesos. Contempla también la duplicación de la sanción si la medida de protesta afecta a corredores sanitarios de emergencia, seguridad o transporte público de pasajeros/as. Además el artículo indica específicamente que: “En tales supuestos, la autoridad administrativa de aplicación podrá requerir el auxilio del Ministerio Público Fiscal y de la Policía de la Provincia para restablecer la circulación". Esta formulación prepara el terreno para dar paso a las fuerzas represivas a actuar con la arbitrariedad acostumbrada ante la movilización y acciones de lucha, derechos históricos de los/las trabajadores/es. También se profundiza la represión preventiva con multas y sanciones que persiguen a quienes ingieran bebidas alcohólicas en la vía pública o a los padres y madres de menores que infrinjan las normativas establecida en el Código. Como nos tienen acostumbradas las fuerzas represivas de los distintos estados nacional, provincial o municipal, son siempre los/as jóvenes pobres de las barriadas que son perseguidos/as con estas prácticas.

Por otro lado, y aprovechando el impulso, el intendente, por medio de sus Concejales oficialistas, introdujo un día después -el jueves 6 de noviembre- un proyecto de aumento del boleto del transporte público de pasajeros/as. El mismo establecía un incremento que, en cuatro años de gestión del gobierno radical municipal, asciende al 366%, es decir, que de $2,50 que costaba en el año 2011, ahora aumenta a $9,15, pasando por sucesivos aumentos que siempre han sido acompañados de medidas represivas hacia las organizaciones y usuarios en protesta. Este último aumento representa un 26% respecto a los $7,32 que costaba antes del incremento del día jueves. Además, el Gobierno Municipal subsidia el transporte dejando de manifiesto un entramado de negociaciones entre la intendencia y las empresas de Transporte que intervienen, hecho que enmascara que quienes pagamos ese subsidio efectivamente somos los/las usuarios/usuarias en los impuestos municipales. No podemos dejar de mencionar que el transporte público de esta ciudad tiene serios problemas de funcionamiento que van desde la falta de corredores para cubrir la totalidad de los barrios, deterioro de los vehículos (algunos están más cerca de un desguace que de un normal funcionamiento) y demoradas frecuencias, en el 2011 se hizo una modificación completa de los corredores, paradas y sistema de transporte que sólo vino a representar una modificación figurativa, nunca real, de un buen funcionamiento. Los/las usuarios/as seguimos sufriendo la decadencia de un transporte público que cada vez cuesta más y funciona peor.

Una vez más, el estado provincial se ocupa de castigar el bolsillo de los/las trabajadores/as que son rehenes de sus medidas porque necesitan obligadamente utilizar el transporte público para trabajar, enviar sus hijos/as a la escuela o resolver sus obligaciones y compromisos cotidianos. Las organizaciones sociales, estudiantiles y políticas nos movilizamos en repudio al ajuste, producto de una nueva crisis del capitalismo que pagamos los/las trabajadores/as. Apostamos a un plan de lucha para organizarnos y enfrentar el ajuste de los gobiernos actuales y los que asumirán en diciembre. Ni la represión que establece el Código de Convivencia ni el Ajuste de los Gobiernos y los patrones frenarán la organización y resistencia.

Ante el ajuste y la represión: organización y lucha.

Todos/todas a la calle a resistir el tarifazo de los gobiernos del ajuste.

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Izquierda Revolucionaria (Córdoba)
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Izquierda Revolucionaria (Córdoba)