Nuevo sitio Mendoza 19 Agosto 2015

Soledad y Gisela: ¡las estamos buscando!

El lunes 10 de agosto comenzó el juicio oral y público por la desaparición de Soledad Olivera. El martes 11, nos concentramos para exigir la aparición de Gisela Gutiérrez. La lucha feminista es todos los días y en las calles.

Mendoza | Soledad y Gisela: ¡las estamos buscando!

Soledad Olivera desapareció el 18 de noviembre de 2012 en el departamento de Lavalle. Salió hacia la finca de los Curallanca, tras haber intercambiado una serie de mensajes con Mariano Luque. Según las declaraciones de una vecina, ella le aseguró que iba a encontrarse con Luque ya que él le había ofrecido trabajo. Después de salir de su casa, nadie más supo de ella.

Tuvo que desaparecer otra joven, Johana Chacón, una niña de 13 años que a su vez era cuñada de Luque, para que se investigara la desaparición de Soledad, que hasta el momento sólo figuraba para el Poder Judicial como "búsqueda de paradero".

Este lunes 10 de agosto, en la primera jornada de declaraciones, Mariano Luque dijo ser inocente, alegando que sólo era "amigo" de Soledad y que no tenía idea de qué había ocurrido con ella. Por el contrario, las hermanas de Soledad afirmaron que ella nunca dejaría a sus hijos y apuntan a Luque como principal sospechoso.

El juicio de Soledad Olivera se lleva a cabo en la Segunda Cámara del Crimen y está cargo de los Jueces Mateo Bermejo, Roberto Uliarte y José Valerio. Una vez más nos encontramos con una institución que obedece al sistema hétero-patriarcal: dos de los jueces que están al frente de esta causa, Uliarte y Valerio, tienen antecedentes de fallos machistas. En 2005 justificaron el asesinato de Alejo Hunau por ser homosexual, textualmente afirmaron que el joven practicaba una "desviada sexualidad", lo que significaba que tenía una conducta "licenciosa" que lo llevó a terminar muerto. Así dejaron libre al único imputado por el crimen dictando "falta de mérito".

En 2009 Gustavo Calderón asesinó a Fernanda Toledo frente a los dos hijos que tenían en común. Luego de dos años llega el juicio y el juez Uliarte, nuevamente revestido de impunidad, le ofreció al asesino una condena de sólo 10 años a cambio de que se declarase culpable frente a la familia y amistades de Fernanda; acto seguido desalojó a familiares de la sala y los reprimió.

Bajo las garras de este "señor juez" está la causa de Soledad. Estamos frente a un sistema judicial que no buscó ni busca a Soledad Olivera, que no considera que esto pueda ser un caso de Trata de personas y sólo va por la línea de "privación ilegítima de la libertad". Esta misma "justicia" es a la que hoy le exigimos que dé respuestas por Gisela.

Desde distintas organizaciones sociales y políticas acompañamos a la familia de Gisela el pasado martes 11 de agosto para reclamar avances en la búsqueda de la joven. Gisela Paola Gutiérrez tiene 24 años y vive junto con su madre y sus tres hijos e hijas en el Barrio La Favorita. El día 19 de julio salió de su casa a visitar a un pariente cercano, que vive a dos cuadras de su casa, y nunca volvió.

Gisela ha sido víctima de múltiples violencias, como es el caso de muchas mujeres de los sectores populares. Era golpeada por dos de sus ex parejas y fue violada hace unos meses en las calles de su barrio. Ambas situaciones pasaron totalmente impunes a pesar de las denuncias que ella realizó. Se trata de un Estado que a través de sus instituciones re-victimizan y reproducen la violencia machista.

Actualmente, según explica la abogada Patricia González, parte de Feministas Autoconvocadas, sólo se han hecho búsquedas dentro del mismo Barrio en lugar de rastrillar todas las zonas aledañas, hecho fundamental en las primeras horas de la desaparición. La familia de Gisela cree que es posible que haya sido secuestrada y vendida como parte del comercio sexual de mujeres que sabemos existe en nuestra provincia y todo el mundo. Han recibido información de vecinos y vecinas que afirman lo mismo pero la respuesta de la policía de investigaciones ha sido "tengan paciencia, sólo somos dos efectivos investigando esto". Está clara la voluntad con la que se mueve el poder judicial.

Nos reencontrarnos con María, hermana de Gisela, a quien conocimos por el 2009 mientras acompañábamos desde nuestra organización a las y los vendedores ambulantes en su lucha contra el intendente Fayad y la policía mendocina que los asediaban, reprimían y despojaban de la mercadería que vendían para subsistir en los alrededores de la Terminal y el Hospital Central. Por aquellos días acompañábamos a María que era presa de la violencia económica del sistema capitalista y patriarcal, debiendo sostenerse ella y su familia a partir de un trabajo absolutamente precario. Hoy acompañamos a María en la búsqueda de su hermana desaparecida, otra mujer que padece las consecuencias de vivir en este sistema.

Está a la vista: Soledad, Gisela, Fernanda, Johana y tantas más tienen en común haber padecido la violencia del Estado además de la que les propinó el machismo. Debemos organizarnos para hacer frente a jueces, fiscales, policías, violentos y proxenetas hijos sanos del patriarcado. Debemos seguir buscando y exigiendo respuestas por las que nos faltan.


¡Por Soledad y por Gisela, basta de injusticia patriarcal!

¡Si tocan a una nos organizamos todas/os!

¡Vivas se las llevaron, vivas las queremos!

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Izquierda Revolucionaria (Mendoza)
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Izquierda Revolucionaria (Mendoza)