Nuevo sitio Tras 54 años sin vínculo diplomático 19 Agosto 2015

Embajada yanqui en La Habana

Nuevo y significativo capítulo en el reestablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. El imperialismo yanqui modificó su política para la isla rebelde pero su objetivo sigue siendo el mismo: barrer con las conquistas de la Revolución Cubana y alentar la restauración capitalista.

Tras 54 años sin vínculo diplomático | Embajada yanqui en La Habana

La reapertura de la embajada estadounidense en La Habana, luego de 54 años sin vínculo diplomático, hace efectivo el restablecimiento de relaciones entre los gobiernos de ambos países anunciado en diciembre de 2014. La ceremonia del 14 de agosto fue encabezada por el Secretario de Estado yanqui, John Kerry, y en representación del Estado cubano asistió el Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla. El canciller cubano también estuvo al frente de la ceremonia de apertura de la embajada cubana en Washington el pasado 20 de julio.

El acto llevado a cabo en la capital cubana estuvo cargado de simbolismo, palabras de halago a los gobiernos de Raúl Castro y Barack Obama por dejar atrás el "pasado" y también de algunos reclamos. Entre los gestos, se contó la presencia de un funcionario y tres de los marines que arriaron la bandera yanqui en enero de 1961, esta vez, para izarla.

En su discurso Kerry volvió sobre el problema de los derechos humanos y la democracia en Cuba. Sí, precisamente un funcionario del Estado que en mismísimo suelo cubano sostiene la prisión de Guantánamo en la que se practican torturas sistemáticamente, y que mantiene desde hace 54 años un bloqueo económico criminal. Por su parte, Rodríguez reclamó sobre los dos puntos mencionados: la devolución de Guantánamo y el cese del bloqueo y las sanciones económicas que pesan sobre su país. Anunciaron, además, la creación de una Comisión Bilateral que elaborará una agenda de debate entre los países.

Como hemos indicado en reiteradas ocasiones, de parte del imperialismo yanqui, asistimos a un cambio en la táctica de asedio a la Revolución Cubana. Las nuevas relaciones de "buena vecindad" buscan lograr por la diplomacia lo que ni el bloqueo ni los intentos militares pudieron como la frustrada invasión de Bahía de los Cochinos. Cuba, por su parte, sometida a un aislamiento brutal agravado desde la caída de la Unión Soviética, con una economía sumamente decaída ha iniciado un proceso de reapertura al capital y de recomposición de relaciones capitalistas.

En este sentido, la creación de la zona de libre comercio del Puerto de Mariel, donde el capital chino invertirá miles de millones para crear un espacio de circulación de impacto en el comercio mundial, es una de las iniciativas más poderosas (ver "¿Qué sucede en Cuba?"). Los Estados Unidos no quieren perderse la oportunidad de participar de la apertura y buscarán, inundando la isla con dólares, mercancías y turistas, liquidar totalmente las conquistas históricas de la Revolución. Ésta es su nueva táctica, sin dudas, mucho más sutil, inteligente y peligrosa que la implementada anteriormente.

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Izquierda Revolucionaria
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