Nuevo sitio Rumbo a las elecciones presidenciales 1 Julio 2015

Uno de los de ellos

Luego de su derrota en Santa Fe, la proyección nacional del PRO comienza a mostrar sus límites ante el Frente para la Victoria. Sin embargo, lejos de inquietar a los grupos económicos y cámaras empresariales, la candidatura de Scioli por el oficialismo trae tranquilidad a esas corporaciones.

Edición N° 4

A Vencer (julio-2015)

A Vencer

Sumario

Compartir Articulo

Rumbo a las elecciones presidenciales | Uno de los de ellos

Como en su momento fue la muerte de Nisman, ahora la separación del juez Luis María Cabral, quien estaba por pronunciarse por el caso del memorándum con Irán, parece una nueva prenda de unión de la oposición derechista al FPV.

Con la convocatoria a una marcha contra la remoción del juez, que intenta instalar nuevamente el supuesto carácter proiraní del gobierno, la oposición patronal vuelve a dar muestras de su gorilismo y de sus dificultades para constituirse como un actor cohesionado y con iniciativa propia.

Por más que las grandes corporaciones reclamen la unidad de la oposición por medio de sus escribas en diarios como Clarín y La Nación, el macrismo, el conjunto del radicalismo y el peronismo opositor que encabeza el massismo, no dieron muchas muestras de inteligencia común.

Por eso festejaron tan efusivamente la derrota kirchnerista en Mendoza destacando la unidad de todas estas fuerzas. La tierra cuyana, convertida en el nuevo reducto opositor, sin embargo, no expresa la tendencia general (más aún luego del triunfo del FPV en Tierra del Fuego).

El dato clave en este sentido fue la elección de Santa Fe, en donde el PRO -cuyo merito más importante en el actual contexto consiste en haberse posicionado como el principal rival nacional del FPV-, no alcanzó a imponer a su candidato Miguel del Sel. Es algo que tal vez hubiera logrado si canalizaba el voto del massismo, o parte del voto de la UCR que se abroqueló en la alianza ganadora encabezada por el Partido Socialista.

Aunque el partido de Mauricio Macri corre con ventaja para las elecciones porteñas, y utilizará ese triunfo para volver a dar aire a su propuesta, lo cierto es que la imposibilidad de despegar de la Ciudad de Buenos Aires está marcando los límites de su estrategia presidencial. Y ya se habla de posicionarse de cara a las elecciones de 2019. Esa perspectiva, según los seguidores de Durán Barba, es compatible con su propuesta de mantener un PRO "puro", libre de los cuadros más reconocidos de la oposición como Massa y los jefes del radicalismo.

Uno de los de ellos

Muy probablemente el problema más importante que tiene esta oposición es que, a su pesar, fue el mismo oficialismo el que ha perfilado el candidato más influyente que sostiene las propuestas que dan tranquilidad a sectores empresariales: Daniel Scioli.

Y la figura del candidato presidencial habilita interpretaciones disímiles, obviamente condicionadas por las necesidades e intereses de cada actor. Así, el kirchnerismo duro sueña con que Scioli se mantendrá en el "proyecto" gracias al "cerco" de Zannini y La Cámpora (ver editorial de julio); y coincide con parte de la oposición que se aferra a esa idea también para construir una polarización con el partido de gobierno. Sin embargo, así como el conjunto del peronismo sabe que Scioli no es sinónimo de kirchnerismo, el establishment tiene bien presente que el aún gobernador bonaerense es un buen candidato para ellos y por eso le dieron tanto aire.

Sin cortar de cuajo el discurso kirchnerista, el carácter pro-empresario de Scioli es explícito. Se plantea beneficiar francamente a los inversores extranjeros, a los bancos, a los terratenientes y al conjunto de los grandes empresarios. Es lo que dice cuando promete "previsibilidad", "mucho diálogo", "tranquilidad", y "generar condiciones de confianza". Cuando afirma, por medio de sus asesores económicos, que negociará con los fondos buitres para reabrir una lógica de endeudamiento. O cuando hace saber que habrá un nuevo ministro de Economía; que el gabinete estará compuesto por sciolistas y no por kirchneristas, y que les dará lugar a figuras tan nefastas como el caudillo neuquino Jorge Sapag, en áreas claves como la de Energía.

Si hay una buena razón por la cual la rancia derecha opositora se va haciendo la idea que la disputa por el poder en estas presidenciales viene cuesta arriba, es porque su lugar y parte de su discurso fueron tomados desde el propio peronismo gobernante, que cuenta, además, con el enorme aparato del Estado para defenderlo.

Aunque el PRO deba esperar cuatro años para disputar el sillón presidencial, las grandes corporaciones empresarias están tranquilas. Saben que su lugar se agranda siempre de la mano del PJ, tan dispuesto a tener un candidato para cada ocasión.

Comentarios

Izquierda Revolucionaria
Autor

Izquierda Revolucionaria