Nuevo sitio Golpes parciales al PP y al PSOE 1 Junio 2015

España: lo viejo que no muere, lo nuevo que no nace

Las elecciones en el Estado español abrieron un nuevo panorama político. El esquema bipartidista resultó herido, pero no de muerte. Buenos resultados del reformista Podemos, expresión política del estado defensivo de la clase trabajadora en Europa.

Edición N° 3

A Vencer (junio-2015)

A Vencer

Sumario

Compartir Articulo

Golpes parciales al PP y al PSOE | España: lo viejo que no muere, lo nuevo que no nace

Las elecciones municipales y autonómicas eran un momento esperado por amplios sectores del pueblo español. También, hay que decirlo, los ojos europeos miraban lo que iba a suceder. Es que el triunfo de Syriza abrió un nuevo panorama en el continente europeo en el cual quedaron cuestionados y debilitados, ahora en el terreno político-electoral, los partidos hegemónicos.

El día 24 de mayo era el turno de España y se esperaba confirmar si la tendencia se cumpliría. Finalmente se supo: el bipartidismo quedó herido, no muerto, en el Estado español. El oficialista Partido Popular (PP) retrocedió y en algunos municipios fue duramente golpeado; Podemos, por su parte, hizo un debut notable y con varias aristas a analizar. Por último, el PSOE, otro peso pesado del régimen, sigue siendo la segunda fuerza nacional.

Los datos crudos dicen mucho más: el 35% de la población se abstuvo de votar, un dato muy llamativo y para nada tenido en cuenta entre los análisis circundantes. Detrás, el PP y el PSOE casi empatados, con un leve desequilibrio favorable para el primero. En el caso de la novedad de Podemos, los guarismos fueron mucho más bajos en general que lo esperado, pero con victorias en distritos electorales fundamentales: en el municipio de Barcelona se hicieron con la victoria (18%) y el PP quedó en un desastroso sexto lugar. En el municipio de Madrid, otro distrito clave, quedó a dos puntos del PP (34% a 32%.). Idéntica diferencia se dio en el municipio de Valencia.

Origen y futuro

Fue en 2011 cuando comenzó. El desastre de la crisis económica tuvo en ese año un auge de movilizaciones callejeras en Europa. Huelgas, concentraciones y acampes contra la austeridad que imponía e impone aún la Troika y la falta de representatividad de las castas gobernantes. Estos dos elementos son clave: contra el ajuste, contra la farsa de democracia. Ambas demandas quedaron cristalizadas en el Plaza Sol de Madrid, donde los llamados "indignados" acamparon para enfrentar la crisis desde un 15 de mayo. Desde ese fenómeno inicial, en apenas dos años, se conformó una fuerza electoral que canaliza políticamente y ahora también en algunos sectores del Estado conquistados, el programa del 15M.

Podemos es el resultado político de la indignación popular, con todos sus límites y también todas sus potencialidades. Su plataforma, que se descafeinó bastante al acercarse los comicios del 24, apunta a canalizar demandas muy sentidas por la población: terminar con los desahucios producto de la crisis inmobiliaria; recortar los privilegios de los funcionarios de gobierno; terminar con el trabajo precarizado en las esferas del Estado; garantizar derechos sociales fundamentales que la crisis y el ajuste posterior vulneró y poner fin a las privatizaciones. Podemos no es una fuerza anticapitalista ni mucho menos revolucionaria; es reformista y democrática, y expresa la voluntad popular de recomponer numerosos derechos heredados del Estado de Bienestar de décadas anteriores.

Si el reformismo de Podemos es "consecuente", es muy probable que abra la puerta a procesos de politización y disputa favorables que pongan en mejores condiciones al campo popular para así generar procesos mucho más radicales. Aquí, la experiencia que se inicia en Barcelona es fundamental. Pero también es cierto que las debilidades ideológicas del espacio y las presiones de la disputa electoral lo exponen a abandonar rápidamente el camino iniciado. Un dato concreto: el debate hoy en Podemos pasa por establecer o no alianzas con otras fuerzas políticas, en particular con el PSOE, en perspectiva a las elecciones presidenciales de noviembre. Si estas alianzas se concretan, la potencialidad de Podemos en tanto factor político novedoso en el panorama quedará herida de muerte.

La salida de la crisis es política

La crisis que estalló en 2008 en Europa tuvo como epicentros a los países del sur. Grecia a la cabeza, y detrás España, Italia y Portugal estuvieron entre los más afectados. La "crisis de deuda" de estos países se combatió con ajuste, despidos, precarización y rescates multimillonarios al capital financiero. Esta ha sido la receta alemana. Por abajo, la bronca encontró cauce en decenas de huelgas -32 en Grecia, solamente– y una huelga continental en 2012. En el terreno electoral los oficialismos sufrieron un profundo desgaste: en particular, la socialdemocracia europea tuvo algunos retrocesos significativos, del cual son claras expresiones el PSOE (España) y el PASOK (Grecia), que salió del gobierno.

En este escenario, la clase trabajadora en toda Europa despliega una lucha defensiva para frenar la ofensiva del capital. Hasta el momento, y si bien su poder de movilización es significativo en varios países, no ha tenido capacidad de articular una respuesta política contundente a la crisis ni logró torcerle al brazo a la Troika. Las décadas de "Estado de Bienestar" y las legislaciones antiobreras que atan de pies y manos a los sindicatos, sumado a las direcciones reformistas y conciliadoras, han minado la capacidad de respuesta de la clase.

Aún siendo escépticos en torno a Podemos y Syriza, claramente estas fuerzas representan la expresión más política del estado defensivo de la clase. Y el entusiasmo que en importantes sectores de masas han provocado no debe obviarse. No son la salida a la crisis que necesitan los pueblos europeos, pero objetivamente significan que las y los europeos están intentando formular una salida política a la crisis. La construcción de un proyecto clasista y anticapitalista consecuente de alcance europeo, necesario para enfrentar el accionar conjunto de la burguesía, es una tarea pendiente para las y los revolucionarios del "viejo continente".

Comentarios

Izquierda Revolucionaria
Autor

Izquierda Revolucionaria