Nuevo sitio Ni una menos 1 Junio 2015

Basta de violencias hacia las mujeres, más lucha y resistencia

Solo durante 2104, 277 mujeres fueron golpeadas, quemadas y apuñaladas. Porque estamos acá para terminar con las opresiones y explotaciones a las que nos someten el Patriarcado y el Capitalismo decimos “Ni una menos”. En tiempos de unidad necesitamos ser cada vez más para golpear con un sólo puño.

Edición N° 3

A Vencer (junio-2015)

A Vencer

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Ni una menos | Basta de violencias hacia las mujeres, más lucha y resistencia

Una vez más nos encontramos diciendo: ¡Basta! y el grito cada vez es más fuerte, el grito ahora contiene más voces, y es por Chiara, por Melina, por Marita, por Laura. El grito es por todas aquellas que el machismo nos quitó, todas aquellas que por los golpes del violento y la desidia del Estado son una más.

Las cifras de los femicidios en nuestro país son un cachetazo de realidad a quienes todavía sostienen que "lo de la violencia de género no es para tanto" o que "los varones sufren de violencia al igual que las mujeres": En Argentina muere una mujer cada 30 horas por violencia machista. Según datos de La Casa del Encuentro, entre 2008 y 2014 se han registrado 1.808 femicidios; y durante el 2014 ocurrieron 277 casos. Esta cifra que han popularizado en los últimos meses los medios de comunicación hegemónicos, casi buscando que nos acostumbremos, significan ni más ni menos que 277 mujeres golpeadas, quemadas, apuñaladas: aniquiladas.

Es un número que requiere de nombres, de caras y de historias para mantenerlas vivas, para que no olvidemos que vivimos en un sistema que tiene como fin dominarnos, explotarnos y hasta matarnos cuando intentamos levantar la voz y decidir, cuando nos atrevemos a decir "no", cuando nos negamos a ser la propiedad privada de alguien.

Chiara Páez, Catherine Moscoso, Lola Chomnolez, Yésica Muñoz, María Eugenia Lanzetti, Melina Romero… y la lista sigue. No son casos aislados, no son crímenes pasionales: son femicidios, son el extremo de una cadena de violencias. Venían soportando noviazgos violentos, escasas posibilidades de conseguir un trabajo digno, haciendo denuncias que policías y fiscales no escuchaban, consiguiendo órdenes de restricción cuyo cumplimiento nadie garantizaba. Nacieron y crecieron en una sociedad que las empujaba a ser objetos sexuales, reproductoras, empleadas informales. La violencia hacia las mujeres por el sólo hecho de portar cuerpos femeninos o feminizados (como es el caso de las transexuales) está presente en todos los ámbitos y en distintos niveles y van buscando domesticarnos desde que nacemos.

Identificar a los culpables

¿A quién señalar? ¿Penalizar o prevenir? Nosotras y nosotros creemos que en primer lugar es necesario resaltar que los femicidas, los asesinos de mujeres, son "hijos sanos del patriarcado". Son lo que se debe esperar de un sistema que perpetúa la desigualdad entre varones y mujeres y les otorga a ellos una serie de privilegios, entre los que se cuenta la posibilidad de creerse dueños de nuestras vidas.

Pero además de los violentos y femicidas, hay un Estado que viene sosteniendo prácticas machistas y violentando a las mujeres desde cada una de sus instituciones y poderes. El rol de la Iglesia y los medios masivos de comunicación también son claros en este punto. Hoy no sólo nos faltan las asesinadas por sus parejas, también nos faltan las compañeras que se llevó la dictadura, todas las muertas por luchar; nos faltan las secuestradas por las redes de trata, las muertas por ser lesbianas, las que murieron por abortos clandestinos, las que criminalizaron los médicos del hospital y las que se quemaron en el taller clandestino. Nos faltan y nos seguirán faltando hasta que logremos señalar a las y los responsables que detrás de un escritorio, bajo una sotana o desde su cómodo sillón deciden que "no estamos en la agenda política" y lo único que garantizan es que sigamos siendo la variable de ajuste, las destinadas a la hoguera que construyeron el patriarcado y el capital.

El oportunismo de cada día

Parece que las muertes de las mujeres sólo importan cuando la aberración es tal que se hace necesario salir a aparentar, ¿o será que se ven venir que nos estamos organizando y que si tocan a una saldremos miles a las callles? Lo cierto es que en estas últimas semanas y partir de que Chiara apareció enterrada en el patio de la casa de su novio (gracias a la movilización de casi 400 personas en la localidad de Rufino, Santa Fe.) la bronca creció y aparecieron los oportunistas de siempre a posar con el cartelito para la foto. Un desfile de caras compungidas y mucha hipocresía. Berni, el que reprimió trabajadores y trabajadoras tantas veces en la Panamericana, Aníbal Fernández, Macri, Tinelli y muchos otros más. Es la capacidad de utilizar las luchas y reivindicaciones históricas de los sectores populares para hacernos creer que les importa, o que nos están otorgando derechos, cuando en realidad sabemos que son conquistas del pueblo organizado, que si hemos conseguido algunos avances ha sido a costa de nuestra lucha, sudor y sangre de miles de nosotros y nosotras.

Sin lugar a dudas estamos en tiempos de unidad y necesitamos ser cada vez más para golpear con un sólo puño, pero la unidad que necesitamos es la de las organizaciones en lucha, la de aquellos y aquellas que nos encontramos día a día en las calles, en los barrios, en los sindicatos; construyendo la sociedad que queremos. Es por esto que creemos fundamental que esta lucha por los femicidios sea independiente del gobierno y las autoridades e instituciones que cotidianamente garantizan que sigan muriendo mujeres. La hipocresía no nos sirve y la tarea es seguir organizándonos desde abajo, levantando las banderas del feminismo revolucionario en los barrios, en nuestros lugares de trabajo, estudio y militancia.

Organizarnos y luchar

Sin dudas tenemos ejemplos de lucha independiente que reivindicar, el movimiento de mujeres ha sabido tejer redes de solidaridad ante cada ataque que caía sobre nuestras espaldas. Desde nuestras antepasadas las brujas, las esclavas africanas, las originarias colonizadas y hasta las socorristas italianas, tenemos una historia que nos respalda y nos da sobrados ejemplos de nuestra capacidad de organización.

Hoy seguimos por el mismo camino: la comunidad de Lavalle, compañerxs, amigxs, y docentes siguen exigiendo la aparición con vida de Johana Chacón y Soledad Olivera. También las socorristas acompañan a las mujeres que deciden abortar con misoprostol. Por otro lado, nos reunimos todos los años en el Encuentro Nacional de Mujeres -un espacio que hemos sabido forjar y que sin dudas aún tiene mucho por mejorar- y a partir de estos valiosos encuentros han surgido espacios fundamentales para las luchas de nuestros días. Un ejemplo es la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito. Y gracias a la coordinación y la construcción colectiva surge la Campaña Nacional contra las Violencias hacia las Mujeres. Ambos espacios aportan a la lucha por las transformaciones necesarias para torcerle el brazo al sistema patriarcal.

Otro ejemplo de lucha a destacar es el de las y los Trabajadores del Patronato de Liberados quienes desde el asesinato de su compañera, la trabajadora social Laura Iglesias, han emprendido una campaña para exigir justicia, manifestándose en las puertas del Patronato, denunciando las condiciones de precariedad e inseguridad en las que trabajan cotidianamente y repudiando el maltrato de las y los funcionarios del lugar.

Por Laura, que fue violada, torturada y asesinada con una evidente complicidad de la Policía Bonaerense, por todas las mujeres víctimas de la violencia de sus parejas, familiares y el Estado, por todas las víctimas de femicidios: debemos mantenernos en pie de lucha, debemos marchar contra esta y todas las formas de violencia el 3 de Junio, exigiendo que no nos falte ni una mujer más e impulsando movilizaciones a lo largo del país en esta y todas las jornadas históricas de lucha como lo son el 8 de marzo y el 25 de noviembre. Porque estamos acá para terminar con las opresiones y explotaciones a las que nos someten el Patriarcado y el Capitalismo:


¡Ni una menos!

Basta de impunidad a femicidas y violentos

Justicia para todas las mujeres puertas por violencia machista

El Estado es responsable

Presupuesto para la implementación real de la "Ley contra todo tipo de violencias hacia las mujeres"

Nuestros cuerpos no se tocan, no se violan, no se matan

Viva la lucha feminista y popular

¡Si nos tocan a una, respondemos todxs!

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Izquierda Revolucionaria
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