Nuevo sitio Elecciones presidenciales 1 Junio 2015

Se consolida Scioli en un escenario de polarización

La caída de Massa refuerza la polarización entre Macri y Scioli, dos proyectos del ajuste y la devaluación. Con el primero vuelve a tener presencia nacional una derecha explícita, ahora más moderna. Con Scioli, el favorito para el sillón presidencial, el PJ va hacia un reordenamiento interno que refuerza sus rasgos conservadores.

Edición N° 3

A Vencer (junio-2015)

A Vencer

Sumario

Compartir Articulo

Elecciones presidenciales | Se consolida Scioli en un escenario de polarización

La caída estrepitosa del Frente Renovador de Sergio Massa es uno de los datos relevantes del panorama electoral que tiende a dejar en claro la polarización entre el macrismo y el sciolismo.

Hasta el momento ya son siete los intendentes bonaerenses que confirmaron su retirada: Gustavo Posse (San Isidro), Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas), Sandro Guzmán (Escobar), Humberto Zúccaro (Pilar), Raúl Othacehé (Merlo), Daniel Bolettieri (Almirante Brown), además del inefable Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) que coqueteó con Massa y se fue. Y hay varios más haciendo cola para retirarse, ente ellos Raúl Feito (Trenque Lauquen), José Eseverri (Olavarría), Gabriel Katopodis (San Martín), Carlos Selva (Mercedes) y Luis Acuña (Hurlingham).

Ya se habla que hasta De Narváez (con quien Giustozzi se enfrentó por ocupar la candidatura a la gobernación bonaerense en el FR), está pensando en bajarse. Su negativa a dar entrevistas (nada menos que a Clarín) y su derrape golpeando al periodista de la agencia Nova, parecen síntomas de su inminente caída. Y en una muestra más de debilidad, Massa dejó de hablar por boca de otros y pide personalmente al macrismo que abra sus filas.

La debacle del massismo es significativa porque refuerza un escenario de polarización entre el Frente Para la Victoria y el PRO. ¿Y a dónde van los votos con los que contaba Massa? Todo parece indicar que aunque se alistó en la oposición al gobierno, el candidato de la "ancha avenida" que intentó ocupar un lugar intermedio entre el FPV y el PRO, está viendo migrar sus votos hacia el sciolismo.

No es para nada secundario que la gran mayoría de los dirigentes con base territorial, como los intendentes del conurbano bonaerense, se vuelvan a alinear con el peronismo oficial. De la lista de intendentes fugados sólo los dos primeros se aceraron al armado del PRO, mientras el resto pidió el retorno al FPV y aún hay varios más que lo están evaluando.

Desde el FPV están completamente jugados a integrar al bloque del FR y hasta al propio Massa. Aníbal Fernández y el camporista Wado de Pedro organizan este "operativo retorno" reincorporando figuras como el mediático Insaurralde o el gangster Othacehé, con lo que dejan en claro que no hay rencores que puedan ser más fuertes que la voluntad del partido gobernante de mantenerse en el poder.

Dos proyectos patronales en pugna

El ascenso del macrismo es un hecho significativo. Se trata de una derecha explícita que está en condiciones de salir de la Capital, ganar la gobernación de Santa Fe y enfrentar al FPV en las presidenciales.

El macrismo encuentra un amplio apoyo en las clases medias, proclives a sus planteos de un estado "eficiente" y mayor seguridad, y tiene un discurso orientado a congraciarse con sectores del capital, con sus promesas de eliminación del cepo al dólar y baja en las retenciones, y sus críticas a los "desaires" hechos por el gobierno a los "fondos buitres".

Vale aclarar que no se trata ya de una derecha cavernícola que propone públicamente liquidar los planes sociales y la acción estatal, sino de una derecha renovada que, entre otras cosas, sabe que necesita lograr consensos para gobernar. No en vano busca apoyos locales y se sienta a hablar con los sindicatos para establecer acuerdos de gobernabilidad.

Hoy el macrismo analiza si le suma o le resta incorporar más figuras provenientes del peronismo, como se lo reclama Massa. La presencia de figuras como Reuteman o Ritondo deja en claro que no es un problema ideológico, sino que se trata de un puro cálculo de cara a las encuestas.

El otro y aún más relevante dato es la renovación del peronismo a partir de su propuesta presidencial. Después de 12 años de kirchnerismo, donde el armado del matrimonio Kirchner hegemonizó el bloque peronista, el recambio presidencial ha llevado a una reconfiguración de fuerzas al interior del PJ.

El ascenso de Scioli en las encuestas, con su discurso de orden y progreso, lo terminó ubicando como el sucesor presidencial más probable y, por lo tanto, candidato de todo el PJ. Su presencia al mando del Estado es vista por gran parte del peronismo histórico como una garantía para ser parte del proyecto común. No en vano los "barones" del conurbano entran cómodamente en el nuevo armado.

Scioli es, si se quiere, la propuesta que el peronismo tiene para este momento del país, en donde no se administrará el crecimiento sino el ajuste, fruto de dos años seguidos de estancamiento. Sus propuestas suelen ser difundidas por su asesor económico Miguel Bein e incluyen, entre otras cosas, una devaluación gradual y el arreglo con los "fondos buitre" con una quita moderada del 30%, a lo que deba añadirse más "seguridad" (que incluye más represión) y "previsibilidad" (es decir, garantías para los mercados).

Como se ha visto, la fracción del kirchnerismo duro, que venía hegemonizando hasta ahora la vida del PJ no tiene la menor intención de retirarse. Todo lo contrario. Llenando de candidatos las dos listas de la interna buscarán asegurarse espacios de poder y negociación al interior de su partido y del próximo gobierno.

El PJ, una vez más, está demostrando su capacidad de adecuarse a las circunstancias, sin perder el control de la batuta. Mientras tanto, las promesas de una profunda renovación social y cultural que hacían el kirchnerismo y sus "pibes para la liberación", están siendo canjeadas por varios puestos como funcionarios.

Comentarios

Izquierda Revolucionaria
Autor

Izquierda Revolucionaria