Nuevo sitio Economía 6 Octubre 2014

Dólares para los buitres, ajuste para los trabajadores.

La profundización de la crisis y su reflejo directo sobre las espaldas de los trabajadores es la conclusión más visible a la que se puede llegar cuando mes a mes, tanto desde El Revolucionario como desde A Vencer, analizamos el desarrollo de la economía nacional. En esta flamante oportunidad la realidad no podrá ser otra.

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Periódico del Frente Único MIR-OTR. Octubre 2014

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Economía | Dólares para los buitres, ajuste para los trabajadores.

En términos macro, el gobierno sigue sin conseguir dólares en el exterior que le den un respiro para afrontar la permanente fuga de capitales (que no es más que la exteriorización de las utilidades de las empresas extranjeras), pagos de deuda, financiación del sector energético, etc. en un marco recesivo desde hace varios meses, con una balanza comercial y de pagos decreciente (lo que hace que ingresen menos dólares por la vía comercio externo), y con una tensión sobre el tipo de cambio cada vez mayor: la base monetaria ronda los $650.000 millones y las reservas internacionales cerca de U$S28.000, lo que nos da un coeficiente cambiario de $23 circulantes por cada dólar de reserva, y con una inflación interanual del 40% no existe tasa de interés posible que promueva un ahorro en pesos, y un respiro para el tipo de cambio, sin afectar fuertemente la actividad económica (si el BCRA decidiera subir al 50% la tasa de interés para descomprimir la presión sobre el dólar estimulando la afluencia a la moneda nacional, se congelaría inmediatamente el consumo y la producción, que se mueven en base al crédito, y éste en base a la tasa de interés).

Esta situación, en términos globales, no dista de las características clásicas de crisis de los países capitalistas dependientes como el nuestro. Recesión, depreciación de la moneda, inflación, crecimiento de los índices de pobreza y desempleo (a su vez crecimiento de la precarización laboral), etc. Y esto se da con un crecimiento de la conflictividad social y de la represión estatal. Si bien no estamos en presencia de una situación de desastre socioeconómico asemejable al '89 o al 2001/2, las variables expuestas y el sentido de su evolución son con claridad las mismas.

Tenemos que ser claros en un punto, este gobierno nacional, a pesar de ser muy distinto a otros, y de haber adoptado algunas políticas de inclusión social para sectores terriblemente castigados, no deja de ser una junta de representación de la clase capitalista y administración de sus negocios. Es por ello que no podemos esperar que expropien la soja en vez de denunciar que los propietarios la acaparan especulando con una devaluación; es por ello que no podemos esperar que expropien las empresas imperialistas o los bancos en vez de denunciar una fuga de capitales que ellos mismos garantizan; es por ello que no podemos esperar que dejen de gritar a cuatro vientos y en todos los idiomas que están desesperados por pagar una deuda externa bochornosamente ilegítima que "no les dejan pagar".

Los suaves intentos por reactivar la producción no dan resultado, y eso se refleja en la imposibilidad del gobierno para mantener los niveles de consumo interno. Por poner algunos ejemplos, a pesar del plan Pro.Cre.Auto la producción automotriz bajó entre un 30% y un 40% interanualmente según que fuente se consulte; la inflación se mantiene en un 40% interanual a pesar de los "precios cuidados" y a pesar de la recesión; la presión sobre el dólar y la contracción de las reservas siguen su curso a pesar de medidas como el cepo, o el blanqueo de capitales que sigue vigente; los dólares chinos y rusos nunca aparecieron, y así podemos seguir enumerando distintas medidas e intentos pese los cuales el kirchnerismo no logra frenar el oscuro curso de la economía.

Todo este estado de situación se conjuga con una carrera electoral en pleno desarrollo, y en la cual el tema económico ocupa por lejos el primer escalón. Es así que el kirchnerismo más cercano a Cristina/Kicillof viene intentando hacer un aprovechamiento político de la situación, mostrándose "intransigentes" ante los yankis, y denunciando conspiraciones hacia todos los sectores que beneficiaron durante más de diez años, y siguen aún hoy beneficiando. Por ejemplo, con la Ley de Hidrocarburos que garantiza el saqueo por tiempo indeterminado de los recursos energéticos por parte de pulpos petroleros como Chevron o Exxon (símbolos del imperialismo yanki).

Quizás la muestra más clara de la orientación proselitista que vienen imprimiendo a la economía sea el caricaturesco proyecto de ley de presupuesto 2015, donde proyectan una inflación de 15,6%, un crecimiento de 2,8%, y un dólar a $9,45.

La famosa economía real, que no es más que la forma en que todos esos datos macroeconómicos hacen que seamos cada vez más pobres, la seguimos sufriendo cada vez más. Un promedio de aumentos paritarios inferior al 30% con una inflación del 40%, cerca de un 40% de trabajadores en negro y precarizados con salarios muy por debajo de los formales, un salario mínimo de $4000 que solo garantiza pobreza, jubilaciones incluso más bajas, y una situación que no tiende más que a empeorar paulatinamente, es la realidad que nos toca vivir a pesar de la "década ganada".

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Izquierda Revolucionaria
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