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Nace la Junta de Coordinación Revolucionaria

“Es el camino de Vietnam; es el camino que deben seguir los pueblos; es el camino que seguirá América, con la característica especial de que los grupos en armas pudieran formar algo así, como Juntas de Coordinación para hacer más difícil la tarea represiva del imperialismo yanqui y facilitar la propia causa”. (Ernesto Che Guevara “Mensaje a la Tricontinental”

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Periódico del Frente Único MIR-OTR. Noviembre 2014

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1 de Noviembre de 1974 | Nace la  Junta de Coordinación Revolucionaria

A comienzos de noviembre de 1972 se realiza en Santiago de Chile un encuentro de gran trascendencia histórica. Una reunión secreta en la casa operativa conocida por los miristas como “El Convento". Participan ocho miembros de la Comisión Política del MIR chileno, tres de la dirección nacional del MLN Tupamaros de Uruguay, y tres del Buró Político del PRT de Argentina con la presencia de Mario R. Santucho. Para iniciar el encuentro toma la palabra el secretario general del MIR, Miguel Enríquez quien realiza un análisis de las tendencias de la situación mundial y latinoamericana, entre sus conclusiones, plantea la necesidad de construir una nueva organización internacionalista, a la que denomina un “pequeño Zimmerwald[1]".

La propuesta es rápidamente acordada, y se pasa a trabajar en las formas prácticas de instrumentarla. En la misma reunión Tupamaros informa de conversaciones con dirigentes del ELN de Bolivia. Los mismos confirman su incorporación a comienzos de 1973.

Antecedentes

Desde que el 1 de enero de 1959 triunfara la Revolución Cubana, su ejemplo se irradiaría hacia los pueblos y revolucionarios del continente. Como parte de sus concepciones y necesidades hará todos los esfuerzos para desarrollar la revolución en el continente. Un hito fundamental será la Conferencia Tricontinental realizada en enero de 1966 en la Habana, con el objetivo de unir las luchas de Asia, África y Latinoamérica.

Ante las divergencias entre la URSS y China por el carácter de la nueva organización, el Buro Político del PC cubano mantiene un encuentro con distintos representantes de America Latina. A partir de ello se decide crear la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), cuya primera conferencia se realiza en julio de 1967. En ella se aprueba un documento que señalaba: “…la lucha revolucionaria armada constituye la línea fundamental de la Revolución en America Latina", lo que abriría una nueva fisura en la naciente organización.

En ese contexto comienzan los contactos entre las organizaciones revolucionarias del Cono Sur, desde 1968 en adelante.

En febrero de 1968 un grupo de cinco guerrilleros sobrevivientes del ELN se exilian en Chile, y entran en contacto con el MIR. En 1969 se realiza un encuentro en la Paz entre Inti Peredo del ELN y Mario R. Santucho del PRT. También se producen encuentros entre Raúl Séndic de Tupamaros y el nuevo líder del ELN el Chato Peredo. Por otro lado, se mantienen reuniones entre Tupamaros y el PRT-ERP en Buenos Aires y Montevideo en 1971 y 1972. Y entre dirigentes del MIR y el PRT-ERP en Santiago de Chile en julio de 1971, y en 1972 en el marco de la fuga del penal de Rawson. Todos estos contactos refuerzan la idea de una coordinación revolucionaria.

Comienza la construcción de la JCR

Entre las resoluciones tomadas en la reunión de noviembre del '72 se aprobó un borrador de declaración conjunta, líneas para editar una revista teórico-política, planes de organización para escuelas de cuadros, formas de funcionamiento orgánico, relaciones internacionales conjuntas y aspectos generales de colaboración mutua.

Finalmente el 1 de noviembre de 1974 se oficializo la Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR) del Cono Sur. La declaración constitutiva, “A los pueblos de America Latina" se dio a conocer con el primer número de la revista de la JCR, llamada “Che Guevara".

En el comunicado se llamaba a los trabajadores, campesinos, pobres de las ciudades, estudiantes, intelectuales, cristianos revolucionarios y a las clases explotadas en general, a tomar las armas e incorporarse a la lucha revolucionaria antiimperialista y por el socialismo. Se concretaba así una idea del Che en su famoso “Mensaje a la Tricontinental" de mayo de 1967.

Los logros de la JCR

En poco tiempo se logró avanzar en el funcionamiento político regular de la coordinadora, conformándose varios equipos de trabajo en común. Los campos de acción y desarrollo, en especial entre 1972 y 1976, fueron múltiples: en lo político, orgánico, militar y tareas especiales como logística, documentación infraestructura, etc. Favoreció la construcción de un marco interpretativo común acerca de la realidad política en esta parte del continente. No fue menor para los militantes de las distintas fuerzas que la JCR permitiera construir una identidad que excediera los marcos nacionales de la lucha.

Sin lugar a dudas fue central el proceso político chileno para ampliar enormemente los márgenes para el desenvolvimiento de las organizaciones revolucionarias. Chile era un laboratorio social y a él llegaban revolucionarios de todos los puntos del continente. Por ello, la sede inicial de la organización fue Santiago de Chile. Después del golpe militar del 11 de septiembre se trasladara a Buenos Aires.

En el transcurso de 1973 se realizo en Valparaíso y Viña del Mar una escuela internacional de Cuadros y se impulsaron diversas tareas colectivas.

A nivel de relaciones internacionales los Tupa asumieron la representación de la JCR en Europa, posteriormente se construyeron comités de solidaridad y secretariados regionales (Europa con sede en Francia, América Latina con sede en México y África con sede en Argel). Hacia 1975 se establecieron relaciones con organizaciones de Perú, Venezuela, Brasil, Colombia, Paraguay, Nicaragua, Salvador, entre otras.

A parte de la logística organizativa política se creó la logística militar. Se monto un taller para la fabricación de granadas y armas ligeras, construyéndose una subametralladora: la JCR (una copia de la Karl Gustav) y un centro de financiamiento para generar recursos destinados a la actividad operativa de las distintas fuerzas.

Su programa

La JCR se planteaba coordinar las luchas revolucionarias del Cono Sur a partir de las experiencias realizadas por cada una de las cuatro fuerzas. Su objetivo era la “coordinación orgánica permanente" de las fuerzas que la integraban, junto con el objetivo de lograr la “unidad internacionalista de la vanguardia latinoamericana"[2].

Así lo planteaban: “No pretende constituirse en una dirección supranacional que determine la dinámica de los partidos de cada país, sino más bien, partiendo de la independencia de las luchas de clases entre los distintos países latinoamericanos, busca desarrollar una coordinación que tome en cuenta el elemento nacional, continental e internacional, a partir de la dinámica nacional. El programa, la estrategia y la táctica que define la JCR es una línea política general que cada partido deberá implementar de acuerdo con la realidad concreta de cada país"[3].

Lo que unía a las cuatro organizaciones era la concepción de guerra revolucionaria, la lucha armada como principal forma de lucha, la identificación del imperialismo yanqui como el enemigo principal y el carácter antiimperialista y por el socialismo de la revolución.

La estrategia de guerra revolucionaria, era entendida como un “complejo proceso de lucha de masas, armado y no armado, pacifico y violento, donde todas las formas de lucha se desarrollan armónicamente convergiendo en torno al eje de la lucha armada"[4]. En dicho proceso era necesario movilizar a todo el pueblo bajo la dirección de la clase obrera. Se definía la necesidad de organizar el partido revolucionario, un ejército popular, paralelo a la necesidad de construir un amplio frente obrero y popular de masas.

Por último, se definía el carácter continental de la lucha por el hecho de enfrentar a un enemigo común: el imperialismo norteamericano. El cual desarrollaba una estrategia internacional (Operación Cóndor por ejemplo) para enfrentar los procesos revolucionarios en el continente; por lo tanto, a la estrategia internacional del imperialismo correspondía contraponer la estrategia continental de los revolucionarios.

A 40 años del lanzamiento de este gran ejemplo de la izquierda revolucionaria latinoamericana, desde el Frente Único MIR OTR recuperamos su aporte, dispuestos a seguir el camino de la lucha obrera y popular por el triunfo de la revolución y el socialismo.

[1] En referencia a la reunión de socialistas internacionalistas de 1915 en plena guerra mundial, que se convertirá en el antecedente inmediato de la Internacional Comunista.

[2] “Estatutos provisorios de la JCR".

[3] Idem.

[4] “Estrategia para la revolución latinoamericana". JCR

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