Nuevo sitio XXIX Encuentro Nacional de Mujeres 4 Noviembre 2014

Y finalmente bailamos

Los días 11, 12 y 13 de octubre participamos del 29 Encuentro Nacional de Mujeres que se realizó en Salta, con la imponente presencia de más de 40 mil mujeres de todo el país. Durante las semanas previas nos organizamos en Pre Encuentros para poner en común y debatir nuestras problemáticas, con el objetivo de llegar a Salta para aportar en los debates de los talleres y formar parte de las actividades y la gran marcha final del encuentro. Las discusiones que se presentaron en todos los espacios a lo largo de los tres intensos días, lejos de ser meras abstracciones, constituyen la realidad de la mayoría de las mujeres de nuestro país, que es la realidad de las mujeres trabajadoras y del pueblo, signados por la pobreza, la marginalidad, la violencia, la desocupación, el consumo problemático de drogas, productos del arrasamiento económico, ideológico y subjetivo del capitalismo. Que en retroalimentación con el Patriarcado, redoblan las opresiones en las mujeres pobres y en todas las personas que no se corresponden con las identidades hegemónicas y la heteronormatividad.

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Periódico del Frente Único MIR-OTR. Noviembre 2014

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XXIX Encuentro Nacional de Mujeres | Y finalmente bailamos

Nuestra horrorosa realidad nos lo muestra en los femicidios, las muertes de mujeres por aborto clandestino, los casos de violencias, etc., esta es la cotidianeidad en los barrios, aunque también lo es la creciente organización de espacios de mujeres que se reúnen para empoderarse e ir encontrando herramientas de emancipación.

Tenemos la convicción certera de que el cambio consiste en la deconstrucción del sistema patriarcal y la abolición del capitalismo, y que eso está en nuestras propias manos.

Saquen sus rosarios de nuestros ovarios

El fascismo clerical, el Gobierno Nacional, los provinciales y los sectores empresariales se mancomunan para preservar sus intereses de clase. Hubo compañeras que vieron retrasados sus viajes por requisas de la policía y la gendarmería, demorándolas injustificadamente e incluso algunas que no pudieron viajar.

Sus privilegios son sostenidos en la desposesión de los sectores trabajadores, populares y oprimidos en general, por lo que ningún cambio debe esperarse de ellos. Sobradas muestras dio el fascismo clerical de la acción permanente de desacreditación, difamación y hostigamiento hacia la realización del encuentro y todas aquellas mujeres que participamos. El oscurantismo, infundir miedo permanentemente, la acusación de la irracionalidad y barbarie de la mujer son parte del repertorio de acción clásico de estos sectores que siguen operando y siguen metiéndose en nuestros cuerpos, nuestras camas, nuestras casas y nuestras plazas.

El Gobierno Provincial directamente encarnado en Urtubey también puso en juego un repertorio de (re)acción que, con matices y revestido de operatividad administrativa, siguió la línea de acción clerical. Empapeló la ciudad para mostrar cómo el estado provincial respondería en la solución de la problemática, dictando por ejemplo una emergencia provincial por violencia de género pero sin instrumentar y destinar su respectivo presupuesto. Mientras que no saca de la escuela pública los rosarios de la religión católica, ni de los contenidos curriculares el estudio de dicha religión. Salta es la segunda provincia con la mayor tasa de femicidios, ejemplo de esto es que en la misma semana del viaje se asesinó a una maestra por impedir un abuso.

Recordemos y señalemos también el lamentable y explícito rol obstaculizador del Gobierno Nacional y más específicamente de Cristina Fernández quien se opone abiertamente al aborto legal, seguro y gratuito en los hospitales fundamentando dicho posicionamiento político en su fe católica. Sin embargo, nada dice de los abortos clandestinos que se realizan a diario, que forman parte de un gran negociado y que provocan la muerte de muchas de las mujeres y jóvenes de los sectores más humildes. Exigimos la separación de la Iglesia y del Estado, un Estado laico, y que la Iglesia Católica no tenga participación en los contenidos curriculares, retirándose de todas las instancias públicas y privadas, tan privadas como nuestros cuerpos.

Qué momento, qué momento, a pesar de todo les hicimos el Encuentro

De todas formas lo hicimos, y volvimos con fuerza, alegres, bailando, convencidas de que el encuentro es un terreno fundamental para dar la disputa política en relación a la condición de vida de las mujeres trabajadoras, las oprimidas, las luchadoras, las que padecen día a día el cercenamiento sobre su sexualidad y todas aquellas personas que no se ajustan a la heteronormatividad. Con la certeza de que cuando nos encontramos, discutimos y nos reconocemos en la lucha, potenciamos nuestra capacidad de construir la revolución.

Con esta fuerza feminista y la que nos brinda cada lucha encarnada por el pueblo trabajador, seguiremos dando la pelea para construir el socialismo. Porque sin feminismo no hay socialismo.

Si entendemos el socialismo y su construcción como el fin de la explotación de la humanidad por la humanidad misma, entonces tenemos que entender que la lucha contra el patriarcado, como opresión específica y múltiple en su complejidad, será indisociable de la lucha por el fin de toda opresión.

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Izquierda Revolucionaria
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