Nuevo sitio Cromañon 29 Diciembre 2015

No olvidar, siempre resistir

Este martes 30 se cumplen diez años de aquella noche de diciembre de 2004, en la que el incendio del local bailable República de Cromañón se cobró 194 vidas, mayormente de pibes y pibas de barrios populares del conurbano bonaerense, constituyéndose como una de las mayores masacres de jóvenes que se haya vivido en un sólo día en la historia de nuestro país.

Cromañon | No olvidar, siempre resistir

Han sido muchas las líneas de interpretación e intervención suscitadas a raíz de este hecho. La coordinación de la Iglesia con el aparato estatal y el rol central e inequívoco de los medios hegemónicos en la construcción de opinión pública, se encargó de garantizar la impunidad necesaria para direccionar lo ocurrido hacia “un puñado de responsables" y correr el eje del hecho político que ponía de relieve los intereses sociales que subyacen al negocio capitalista del arte y la cultura.

La destitución y posterior sobreseimiento del ex jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, fue una prueba de ello, lo que le permitió luego reintegrarse activamente al escenario político argentino como legislador porteño del Frente Progresista y Popular, aliado del FPV. El gobierno kirchnerista se encargó personalmente -y en coordinación con los diversos funcionarios de ese gabinete, hoy redistribuidos en UNEN y PRO- de garantizar que la destitución viniera con el sobreseimiento garantizado (la destitución no se hizo efectiva como fue propuesta inicialmente, a cumplirse por diez años, por falta de consenso con 10 votos en contra, 4 a favor y una abstención).

Una vez destituido Ibarra y condenado Chabán, era necesario acallar la movilización alrededor del caso y reencauzar el dolor de los familiares y sobrevivientes. De este modo, se intentó anular cualquier posibilidad de profundizar la denuncia contra los demás responsables políticos y materiales.

Cromañon demostró, entre otras cosas, hasta dónde son capaces de llegar los empresarios –del espectáculo, en este caso- con tal de obtener mayores y mayores ganancias. Y puso en evidencia, también, el entramado de corrupción que existe en torno a este tipo de negocios, del que participan (y del cual se benefician) funcionarios del gobierno, del poder judicial y de las fuerzas policiales.

En este afán de multiplicar ganancias y en este entramado de corrupción se encuentran las causas reales de la masacre de Cromañón. La misma lógica capitalista sigue vigente hoy, la misma corrupción se sostiene y la mayor parte de los responsables políticos y materiales sigue en libertad y continúan con sus carreras.

Por todo esto, la lucha por justicia por los pibes y pibas de Cromañón sigue en pie.

¡Castigo a todos los responsables políticos y materiales!

¡Los pibes y pibas de Cromañon: PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE!

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Izquierda Revolucionaria
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