Nuevo sitio De la reforma del 18 al Viborazo 4 Febrero 2015

Unidad en la lucha de obreros y estudiantes

Por Córdoba se Mueve Las luchas de los estudiantes cordobeses durante la década del 70 tuvieron un protagonismo nacional muy destacado. Durante los años 70 y 71, cuando las dictaduras de Onganía, Levingston y Lanusse, se enfrentaron a los planes limitacionistas de las autoridades universitarias que pretendían implementar un selectivo exámen de ingreso. El Viborazo del 71, que expresó en la movilización la unidad obrero estudiantil, hizo trizas todos los planes limitacionistas.

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Periódico del Frente Único MIR-OTR. Febrero 2015

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De la reforma del 18 al Viborazo | Unidad en la lucha de obreros y estudiantes

Fue esa energía de unidad y movilización lo que llevó a que, en los meses siguientes, los estudiantes se plantearan reivindicaciones académicas de profundo contenido político. En Arquitectura se inició el Taller Total que significó un cambio integral de los planes y objetivos de la Facultad, donde las necesidades de vivienda popular fueron el centro de la investigación y el estudio. Asimismo en Filosofía y en Ciencias Económicas se dieron cambios de contenido en los planes de estudio. En Derecho, tribunales integrados por estudiantes y obreros, hicieron juicios públicos a profesores relacionados a empresas monopólicas, logrando que dejaran las cátedras. En Trabajo Social se cuestionaron los contenidos y prácticas asistencialistas. En la Facultad de Psicología los estudiantes hicieron encuentros nacionales para “la revisión crítica de la Psicología" donde se discutieron los planes de estudio y la perspectiva de la disciplina. En Agronomía se estudiaba la estructura de tenencia y propiedad de la tierra y las tareas de una Reforma Agraria. Cada curso de facultad elegía a sus delegados que integraban un Cuerpo de Delegados, que interactuaba con los Centros de estudiantes y las Coordinadoras estudiantiles. El Comedor Universitario era una verdadera Asamblea de debate, donde todos podían expresarse cada día, después del almuerzo y de la cena. Así se garantizaba la organización y movilización masiva de los estudiantes. Los centros de colegios secundarios se incorporaron a todo este movimiento. Las luchas antidictatoriales desde el 66, cuando el golpe de Onganía, tuvieron un primer mártir en ese mismo año. Fue cuando en una movilización de obreros y estudiantes, en Avenida Colón cae, víctima de una bala policial, Santiago Pampillón, que en sí mismo resumía la unidad obrero estudiantil, ya que trabajaba en Ika Renault y era estudiante de la facultad de Ingeniería.

Y cada 15 de Junio los estudiantes nos movilizábamos para recordar los acontecimientos de la Reforma Universitaria ocurrida en Córdoba en 1918. No lo hacía el Integralismo- corriente universitaria socialcristiana y peronista seguidora de Jacques Maritain- que caracterizaba a la Reforma y a los reformistas como extrajerizantes y gorilas. Y si bien era cierto que la apropiación de la fecha y del recordatorio por parte del PC, PS y radicales a través de sus corrientes universitarias MUR, MNR y Franja Morada le daba una clara connotación reformista y democratista, otros sectores de la izquierda planteaban entroncarla, por propia pertenencia, con el curso revolucionario, antiimperialista y anticapitalista, abierto en el país a partir del Cordobazo.

El Manifiesto Liminar de la Reforma decía: “Se nos acusa ahora de insurrectos en nombre de un orden que no discutimos, pero que nada tiene que hacer con nosotros. Si ello es así, si en nombre del orden se nos quiere seguir burlando y embruteciendo, proclamamos bien alto el derecho sagrado a la insurrección. Entonces la única puerta que nos queda abierta a la esperanza es el destino heroico de la juventud. El sacrificio es nuestro mejor estímulo: la redención espiritual de las juventudes americanas nuestra única recompensa pues sabemos que nuestras verdades lo son- y dolorosas- de todo el continente." “se contempla el nacimiento de una verdadera revolución que ha de agrupar bien pronto bajo su bandera a todos los hombres libres del continente."

En esa Córdoba “monárquica y monacal", donde su clase gobernante provenía de las corrientes contrarrevolucionarias de Mayo que habían derrotado el proyecto independentista y emancipador de Moreno, Castelli, Belgrano, Artigas y San Martín, la Universidad de Córdoba era coto cerrado de una Iglesia conservadora y de un patriciado doctoral, mediocre y tomista. Tan monacal que las aulas se llamaban claustros. Y como en un Convento, el aprendizaje debía ser disciplinado y obediente, y para nada crítico. Lo decía el Manifiesto: “Nuestro régimen universitario- aún el más reciente- es anacrónico. Está fundado sobre una especie de derecho divino: el derecho divino del profesorado universitario. Se crea a sí mismo. En él nace y en él muere. Mantiene un alejamiento olímpico. La Federación Universitaria de Córdoba se alza para luchar contra este régimen y entiende que en ello le va la vida. Reclama un gobierno estrictamente democrático y sostiene que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse el gobierno propio radica principalmente en los estudiantes." La Autonomía Universitaria y un gobierno tripartito de estudiantes, profesores y egresados fueron logros históricos de este movimiento iniciado en 1918.

Es necesario entender los tiempos y acontecimientos que acunaron la Reforma del 18. La Revolución Mexicana de 1911 que unió a obreros y campesinos para repartir las tierras y nacionalizar el petróleo. La primera Guerra Mundial de 1914- 18 que dió un golpe de muerte a la vieja civilización europea. La revolución bolchevique del 18, como luz de esperanza después de la debacle guerrerista. Y en nuestro continente americano: las luchas y el sacrificio del cubano José Martí, los cantos contra el invasor del norte en la poesía de Rubén Darío, la prédica juvenilista y humanista de Enrique Rodó contra el materialismo utilitarista de origen sajón, la lucha antiimperialista del “General de hombres libres" José Augusto Sandino en Nicaragua, el marxismo latinoamericano de José Carlos Mariátegui y la influencia de un maestro de juventudes como fue José Ingenieros. De este universo tan rico de acontecimientos, corrientes y tendencias surge la Reforma del 18.

Por este origen La Reforma no fue un movimiento limitado tan sólo a lo gremial ó incluso lo académico. Su proclamación antimonástica y de solidaridad con todas las luchas antiimperialistas del continente la llevó a cuestionar los principios de la propiedad privada, de la familia patriarcal y del Estado. Por eso la Iglesia y el diario local "Los Principios" denunciaban la identidad anarquista y subversiva del movimiento universitario. Y el Manifiesto Liminar de la Reforma estaba dirigido a todos “los Hombres libres de Sud América", en una apuesta a la Patria Grande Nuestra Americana que sería el nuevo escenario de la esperanza y del futuro. De allí su apoyo a los guerrilleros de la libertad conducidos por Sandino en Nicaragua. Y también su activa participación en las luchas obreras. Cuando el sindicato de los trabajadores del calzado, en plena huelga antipatronal, es intervenido, se reunirán en el local de la Federación Universitaria. Y el 1° de Mayo era una conmemoración conjunta de obreros y estudiantes. La Unidad Obrero estudiantil se convierte en Sujeto de lucha que amalgama programas y proyectos unitarios. Y toda esta raigambre continental y de clase le permite a la Reforma ser severo cuestionador del clericalismo conservador y aristocrático enquistado en Córdoba, pero también del anticlericalismo evolucionista y positivista, de reformismo parlamentarista y democratista, que imperaba en las Universidades de Bs. As. y La Plata, alentado especialmente por una intelectualidad formada en el Partido Socialista de Justo y Repetto.

En las décadas siguientes el movimiento reformista irá perdiendo su matriz originaria y aunque en lo internacional es importante su apoyo a la Revolución española y a la lucha antifascista, en lo interno va cediendo a las opciones reformistas de los Frentes Populares. Deodoro Roca, su principal referente, es afiliado durante 7 años al Partido Socialista al que renuncia con fuertes críticas. Otros dirigentes se incorporan al Partido Comunista y al Partido Radical. Y es que en Argentina la izquierda no ha logrado construir una verdadera Alternativa Revolucionaria que, recogiendo las banderas de la Reforma y conectado a las luchas y anhelos de nuestros pueblos hermanos, iniciara la gesta de nuestra segunda independencia de liberación nacional y social hacia el socialismo. Y ya no habrá unidad de obreros y estudiantes hasta las luchas del Cordobazo y del 70.

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