Nuevo sitio Conflicto en IMPSA, Mendoza 4 Febrero 2015

Unidad y organización desde las bases para vencer

La crónica Sabido es que en el capitalismo las ganancias de las empresas son para unos pocos; las pérdidas en cambio se socializan para el conjunto de la clase trabajadora. Tarea ardua para los patrones, puesto que los laburantes no nos dejamos atacar de brazos cruzados. Por eso, las patronales necesitan de un aliado que discipline y conduzca las luchas a la derrota, y a los compañeros al desgaste y anomia y al deseo de tirar la toalla. Pero la historia no está hecha de determinismos. A veces, se tuerce el rumbo; corrección: los laburantes le tuercen el rumbo.

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Periódico del Frente Único MIR-OTR. Febrero 2015

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Conflicto en IMPSA, Mendoza | Unidad y organización desde las bases para vencer

En IMPSA algo se está gestando. Y ese algo explotó hace algunas semanas cuando los propios laburantes obligaron a la burocracia de la UOM, que no son más que una sucursal de Recursos Humanos del grupo Pescarmona, a salir a la calle y enfrentar a la patronal.

La bronca viene de antes. En octubre de 2013, la UOM firmó un acuerdo de suspensiones programadas con la patronal, a espaldas de los compañeros, naturalmente. En el mismo se acordaban los términos de los pagos de diferentes ítems. La empresa no cumplió con sus compromisos, pero sí -vaya sorpresa- con las suspensiones. Quincenas, vacaciones, tickets canasta, aportes de ART y obra social, entre otras, son las deudas. Las bases, con furia doble contra la patronal y su lugarteniente, dieron por caído el acuerdo, se presentaron a trabajar a pesar de las suspensiones. Un portón cerrado los esperaba. La respuesta: concentración en la Subsecretaría de Trabajo y, fundamentalmente, bloqueo de la planta durante una semana consecutiva. Si no dejan entrar a los compañeros suspendidos, que son la gran mayoría de los que están bajo convenio de la UOM, no trabaja nadie. Voluntariamente se sumaron compañeros no suspendidos. Y otros, los indiferentes, simplemente dejaron hacer a los que luchan.

Pero esto es solo el comienzo. Para evitar la estrategia del hambre que impone la patronal, obligaron a la burocracia, asamblea mediante, a poner en pie un fondo de lucha. A pesar de dilaciones y resistencias, tuvieron que darle a los compañeros lo que es de ellos.

Luego de siete días consecutivos de piquetes, la empresa apareció con un cronograma de pago. No resuelve en absoluto el problema ni sacia completamente las demandas. Pero es el primer paso para ir por más; y es la preparación para lo que viene: más suspensiones y despidos.

Los intereses en juego

El conflicto que suscitó la falta de pago por parte de la patronal es la punta del iceberg. Detrás hay un entramado de intereses que involucra a la patronal y al gobierno provincial y nacional. ¿Por qué? Pescarmona juega a la quiebra, a tal punto que Asinmet –Asoc. De Industriales Metalúrgicos– está pidiendo al gobierno que se declare la emergencia de todo el sector. De esta forma, es decir, creando el relato de que la empresa más importante que tiene Mendoza se viene abajo y con cientos de laburantes cortando calles y marchando, pone al gobierno contra las cuerdas en un año electoral. Es una forma perversa de negociar y de obligar al Estado, que en las licitaciones, y aún en las que el propio Pescarmona cerró negocios con capitales chinos y rusos, ceda y se siente a negociar.

En este escenario, los compañeros saben que la empresa ha visto reducidas sus finanzas, pero lejos está de quebrar. Por lo que la lógica de los recortes salariales, suspensiones y despidos obedece lisa y llanamente a no reducir ni en un centavo las fabulosas ganancias de este patrón cuyano.

Los que luchan

La lucha que han dado los compañeros de IMPSA es ejemplar en varios aspectos: desde el comienzo dieron la lucha en dos frentes simultáneamente, disciplinando a los burócratas, neutralizando a los delegados traidores y al mismo tiempo golpeando contra la patronal. En segundo lugar, la conquista del fondo de lucha es muy importante, no tanto desde el punto de vista económico, puesto que solo entregan $400 miserables pesos a cada compañero, sino fundamentalmente desde lo político: objetivamente significa que los compañeros están apropiándose del sindicato. Tercero, la solidaridad de los diferentes sectores de la fábrica, tanto los suspendidos como los que no, ha sido fundamental para atacar a la patronal.

En adelante, y ahora que el conflicto ha entrado en un breve impase, patronal y sindicato no descansarán: vendrán a disciplinar, dividir y destruir todo lo construido desde abajo. Nuevos delegados votados democráticamente, formación sindical y política para los compañeros, consolidación del activismo naciente y, fundamentalmente, la unidad por abajo para bancar la ofensiva son algunas claves para el momento que se avecina.

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Izquierda Revolucionaria
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