Nuevo sitio Situación política 6 Marzo 2017

“Sepan disculpar… (Estamos ajustando)”

El ataque a la clase trabajadora es un signo distintivo del actual gobierno. La transferencia de riquezas a favor de los sectores concentrados se da en el marco de una economía estancada, agravada por un escenario mundial adverso, con el ascenso de Trump en EEUU y el estancamiento en Brasil. En las próximas legislativas los partidos patronales medirán sus fuerzas, y desde la izquierda debemos aportar a construir una opción alternativa para nuestro pueblo trabajador.

Edición N° 3

A Vencer - La Llamarada (Marzo - 2017)

A Vencer - La Llamarada

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Situación política    | “Sepan disculpar…  (Estamos ajustando)”

Nuestro país afronta un contexto económico internacional adverso que impacta en los planes previstos por el macrismo. La asunción de Donald Trump a cargo de la administración norteamericana pone en jaque las condiciones externas para la recuperación económica de la Argentina y Latinoamérica. La ofensiva contra las y los trabajadores migrantes latinos, la renegociación del NAFTA, el retiro de la potencia yankee del Acuerdo Transpacífico; junto con la búsqueda de estrechar los acuerdos con Rusia, son algunos de los elementos a través de los cuales EEUU intenta superar el déficit comercial, reactivar su economía y redefinir los términos del comercio mundial. Se trata de ganar terreno perdido en el intercambio global, imponiendo la apertura de los mercados extranjeros al capital norteamericano, en especial del gigante asiático. Ante este panorama, las burguesías latinoamericanas se encuentran desorientadas. La oleada conservadora en el continente reacomoda la hoja de ruta para enfrentar el escenario de crisis y se indagan convenios entre el Mercosur-Unión Europea, así como la profundización del vínculo con China, que podría ingresar al Acuerdo Transpacífico de Cooperación económica, en reemplazo de EEUU.

El estancamiento en Brasil, principal socio comercial de Argentina, es un ancla para el repunte de la economía nacional. La implementación del paquete de medidas de mayor liberalización de la economía adoptadas por el macrismo golpea duramente el poder adquisitivo de la clase trabajadora. El cuadro promete agravarse con la apertura indiscriminada de las importaciones en favor de la tasa de ganancia de los sectores concentrados vinculados al comercio internacional y las finanzas. El propósito fundamental del gobierno es establecer cambios estructurales mediante la reforma laboral que tiene como principal objetivo imponer una derrota estratégica del capital sobre el trabajo, con mayor flexibilización y explotación laboral para la clase trabajadora.

En los pocos meses que va de 2017, los numerosos despidos en sectores fabriles se han acrecentado, ya se anunciaron subas en transportes y en las tarifas de los servicios públicos y ahora el pan cuesta un 83% más, como resultado de la reducción de las retenciones en el trigo y el incremento en las exportaciones de productos primarios en detrimento del mercado interno. A lo que hay agregar un escenario de mayor endeudamiento externo y un aumento de la pobreza y la desocupación.

Con una inflación proyectada para el 2017 de un 20 %, fruto del enfriamiento de la economía, el macrismo apuesta a la obra pública para reactivar algunas de las variables. Mientras tanto avanza en el desmantelamiento del estado arremetiendo contra la salud y educación pública con el fin de favorecer a los sectores privados.

Aplica un techo salarial del 18 % en las negociaciones paritarias en favor de la tasa de ganancia empresarial y pretende evitar cualquier caso testigo que supere dicho porcentaje. Así lo demuestra el pedido de juicio político, impulsado por Jorge Triaca, contra los jueces que aprobaron la homologación del acuerdo salarial de un 25 % logrado por las y los bancarios que el Ministerio de trabajo pretende desconocer. En el mismo sentido, la gobernadora Vidal persigue la meta que la paritaria docente mantenga el mismo esquema impuesto contra las y los estatales a fines del año pasado. Con un techo salarial del 18% dividido en 4 cuotas y con un reciente fallo que autoriza a descontar los días de huelga, se intenta así disciplinar a las y los docentes bonaerenses y contener el conflicto social en curso.

Pero el dato más significativo es que el macrismo deberá combinar el ajuste y la política en el marco de elecciones legislativas en el que tendrá que reafirmar su posición de fuerza al mando del estado. Las denuncias de corrupción que salpican a más de 50 funcionarios macristas atormentan por estos días a la coalición gobernante y confirma que la podredumbre y la corrupción no son patrimonio exclusivo del kirchnerismo, sino que por el contrario atraviesa a toda la clase política patronal.

Si pasa…pasa

Ubicado en ambos lados del mostrador y con un cinismo típico del frío mundo empresarial, Macri tuvo que dar marcha atrás con el acuerdo firmado entre el Gobierno y el Correo Argentino que le condonaba a la familia presidencial una deuda con el Estado de 70 mil millones de pesos. Ahora le toca capear el temporal ante un nuevo escándalo judicial vinculado a la adjudicación de rutas aéreas a la empresa Avian Líneas Aéreas ligada también al Grupo Macri.

Erosionado por el costo político y la envergadura del escándalo, el macrismo procura no sufrir más reveses que lo compliquen en un año electoral frente a una economía que no muestra señales de mejoría más allá de las millonarias campañas de marketing. En el mismo sentido tuvo que rectificar la reducción en los haberes jubilatorios y señalar públicamente que fue "un error" el recorte de 67 millones de pesos al Consejo Nacional de las Mujeres en un contexto de aumento de asesinatos por la violencia machista. En lo que va de 2017 fueron asesinadas más de 60 mujeres en distintos puntos del país, lo que eleva el promedio a 1 femicidio cada 18 horas.

Mientras tanto la CGT que dejó pasar como alambre caído miles de despidos en el 2016, ahora señala su "decepción" con el gobierno, anuncia paro nacional sin fecha y prepara una movilización para el 7 de marzo junto con las cámaras empresariales. Cuenta además con el apoyo de todos los sectores del Partido Justicialista, y el Frente renovador. Será una clara demostración de fuerza con un destacado componente político en el marco electoral que tensionará los acuerdos colaboracionistas con el macrismo. La misma burocracia sindical que negocia como en un partido de truco las reivindicaciones obreras a cambio de prebendas corporativas, ahora dice haber "perdido la confianza en el gobierno". Presionados por el agravamiento de la situación económica que se vive por abajo no han tenido otra opción que impulsar la convocatoria para contener el descontento en la bases. Sin embargo, no podemos olvidar que el signo distintivo de la burocracia sindical es su claudicación histórica. Eso nos obliga a los sectores clasistas a redoblar nuestros esfuerzos por construir un nuevo sindicalismo, democrático y combativo en defensa de nuestros intereses de clase.

El PJ ya se encolumna unificadamente, con hegemonía del ala ortodoxa del peronismo, pero aceptando el lugar de CFK como la figura que más mide en la Provincia de Buenos Aires. Por su parte, el Frente Renovador y del GEN confirmaron la creación del "Frente de la Esperanza", como una variante que vaya por "la ancha avenida del medio", entre el macrismo y el PJ. En ese marco, Massa trabaja para acercar a gobernadores y dirigentes del peronismo tradicional de cara a 2019.


Los desafíos de la izquierda

El partido gobernante debe transitar un año electoral con una economía inestable y en el marco de un brutal ajuste contra nuestra clase en beneficio de los sectores concentrados. Por su parte el peronismo intentará, como otras veces en la historia, reconfigurarse como otra de las variantes patronales que competirán en las elecciones de medio término.

Frente a ese escenario, nuestra lucha debe poder ofrecer una alternativa política con un programa de clase, respaldada por nuestra consecuente lucha en las calles, capaz de superar el terreno económico corporativo. De lo que se trata es de vincular esas múltiples y dispersas luchas en el plano político y programático bajo un proyecto de transformación para nuestro país. Debemos señalar que la resistencia, por el momento, no ha estado a la altura de las circunstancias, tanto por su magnitud como por los grados de dispersión que aún persisten. Esto nos lleva a la reflexión sobre las consecuencias en el terreno ideológico de la ofensiva derechista. No sólo se trata de acompañar con consecuencia, masividad y radicalidad los justos y legítimos reclamos populares, sino que además se trata de brindar una disputa en el plano cultural, en el plano político en el camino de construir hegemonía con perspectiva de clase.

Es en esta tarea donde debemos concentrar nuestros principales esfuerzos, a la par que organizamos la conflictividad por abajo. En este marco se inscribe el lanzamiento de la Corriente de Izquierda PODER POPULAR, como una herramienta que pueda aglutinar de forma amplia y plural a numerosas fuerzas políticas que desde siempre, se han mantenido firme en la lucha contra el capital; así como a números/as luchadores/as y activistas que apuestan a sumar sus energía en este sentido. Aspiramos a trabajar en el camino de la unidad con otros reagrupamientos clasistas y contribuir desde allí a hacer visible una opción propositiva y de acción de las y los trabajadores y el pueblo pobre, fiel a nuestros intereses de clase y principalmente con la firme decisión de convertirnos en una expresión de masas.

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Izquierda Revolucionaria -  Hombre Nuevo
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