Nuevo sitio Editorial A Vencer - La Lllamarada, febrero de 2017 12 Febrero 2017

Resistir y acumular para el pueblo trabajador

La avanzada neoliberal del macrismo plantea desarrollar una lucha unitaria desde el movimiento obrero. Es fundamental, además, levantar una alternativa política de izquierda que ponga en el centro las principales demandas de los trabajadores, trabajadoras y el pueblo.

Edición N° 2

A Vencer - La Llamarada (Febrero - 2017)

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Editorial A Vencer - La Lllamarada, febrero de 2017 | Resistir y acumular para el pueblo trabajador

El proyecto macrista implica una ataque feroz a las demandas populares. El ajuste cotidiano, marcado por aumento de precios y de servicios públicos, congelamiento salarial e inflación, es acompañado por toda una serie de medidas de fondo que se orientan en el mismo sentido: realizar una brutal transferencia de recursos desde la clase trabajadora y los sectores humildes hacia los socios empresarios del gobierno de los CEOs.

El centro de esa avanzada lo constituye la reforma laboral, que pretende abaratar (aún más) los "costos" del capital, recortando condiciones a los/las trabajadores con más flexibilidad laboral, lo que es lo mismo que menos salarios, más trabajo en negro, menos cobertura social, etc. Como parte de la reforma laboral se impulsan cambios estructurales similares en el plano de las jubilaciones, de las ART, así como en el sistema educativo y de salud. Con la misma lógica, se pretenden desplegar modificaciones penales, como la baja de edad de imputabilidad, que apuntan a fortalecer una salida represiva para nuestro pueblo.

La experiencia de AGR-Clarín, donde casi 400 trabajadores gráficos sufren el atropello patronal, es expresión de esta avanzada flexibilizadora y un caso testigo de la lucha contra la reforma laboral. Se trata de la "Corpo" mediática más importante del país, una empresa millonaria beneficiada por todos los gobiernos nacionales, que pretende maximizar aún más sus ganancias a costa de golpear a los laburantes. A su vez, este conflicto, es un caso más que pone a la luz las muchas experiencias de lucha que hoy se desarrollan, aunque fragmentariamente, en nuestro país.

Desde abajo, forjar la unidad de los trabajadores y trabajadoras

El ataque sufrido por la clase trabajadora amerita una respuesta conjunta. Lamentablemente aún existiendo importantes muestras de lucha, sigue primando la dispersión.

La CGT sigue de tregua, mientras los despidos y el ajuste contra los y las laburantes pasan por sus narices. Las promesas de movilizaciones y de un paro a futuro son nuevos fuegos de artificio para negociar, pero la central está jugada con todo a mantener una posición conciliadora. Mientras tanto, las acciones de la CTA no han ido más allá de iniciativas esporádicas y en los conflictos actuales juega un rol similar al de la CGT: leves pronunciamientos pero un acompañamiento magro a las acciones concretas que plantean las y los trabajadores.

El necesario y urgente paro general y plan de lucha, no provendrá de la iniciativa de la burocracia sindical sino de la presión que se ejerza desde abajo en cada fábrica o lugar de trabajo y en cada gremio.

El ejemplo de numerosas luchas y experiencias de organización combativa que hoy se llevan adelante pueden ser pilar de un plan de lucha que ponga en agenda y brinde condiciones para la realización efectiva de medidas que incluyan también a los sectores burocráticos.

En esa perspectiva es vital avanzar hacia mayores niveles de coordinación obrera, por un lado de los sectores combativos, pero a su vez con la capacidad de desplegar la unidad más amplia posible para ampliar la base social, sindical y política de cada conflicto y poder golpear con fuerza al macrismo y los empresarios.

La lucha testigo de AGR, se acompaña de toda una serie de peleas importantes (Canale, Textil Neuquen, Roux Ocef, Banghó, línea 41, docentes, estatales, precarizados, etc.) y experiencias de organización obrera que es preciso poner en una misma dirección. Por eso se vuelve fundamental dar impulso a un encuentro de trabajadores en lucha que pueda con el objetivo de desarrollar un plan de lucha nacional.

Una respuesta política a la derecha

Para poder superar efectivamente este ataque constante contra los intereses populares, necesitamos poner en pie un proyecto político alternativo, que dé respuesta a las necesidades de las y los trabajadores y sectores humildes de nuestra patria. Se trata de una tarea de largo aliento, pero que precisa cristalizarse en pasos efectivos, en herramientas concretas de acumulación de fuerzas y confluencia política para un proyecto emancipador.

Es por eso que diversas organizaciones y compañeros/as estamos dando impulso a una herramienta política común: PODER POPULAR. Por medio de esta corriente de izquierda, numerosos compañeros y compañeras intervendremos en la arena política y electoral de este 2017. No se trata de relegar nuestras iniciativas al plano institucional, sino de ampliar a todo nivel la presencia de las luchas actuales y sus protagonistas, para que así como en las calles, también en la campaña electoral y su marco institucional pongamos en el centro los problemas populares, las demandas del movimiento obrero, las luchas del movimiento de mujeres, los reclamos de la juventud.

La construcción de PODER POPULAR es una experiencia abierta. Desde el acto realizado en diciembre bajo la consigna "hacia una corriente de izquierda por el poder popular", diversos compañeros y compañeras han expresado su voluntad de incorporarse o de iniciar formas de articulación común, lo que empalma de lleno con el espíritu planteado por la corriente. Se trata de construir una herramienta común para la intervención política y electoral de muchos y muchas que luchamos codo a codo y nos encontramos en la militancia por un proyecto anticapitalista, antiimperialista, antipatriarcal y latinoamericanista. Con esa perspectiva es que, desde PODER POPULAR, se plantea sumar a una propuesta política unitaria de la izquierda que intervenga con fuerza de cara a millones, en disputa frente a la derecha neoliberal y a las otras variantes patronales.

Un programa para construir el poder del pueblo trabajador

El plan del macrismo para el país sólo tiene medidas antipopulares: el endeudamiento externo, beneficios a los grandes capitalistas con baja de retenciones y de aranceles, tarifazos, reforma laboral y despidos contra los trabajadores y trabajadoras. Mientras, miles de mujeres sufren la violencia machista sin que haya políticas de Estado para contrarrestarlo, y desde el poder se estigmatiza a la juventud y a los/las migrantes pobres, a los/las que se acusa de responsables de la "inseguridad".

Quienes vivimos de nuestro trabajo levantamos como reclamo inmediato la defensa de los derechos conquistados por años de lucha y rechazamos la reforma laboral. Como medida urgente, planteamos la reincorporación de todos los trabajadores y trabajadoras despedidos/as, la promulgación de la ley de prohibición de despidos, la defensa del salario, el combate a la desocupación con la incorporación de todos los/las desempleados/ as a planes de trabajo y el blanqueo de todos los trabajadores en negro.

Rechazamos que los costos de la crisis la paguemos los trabajadores y trabajadoras. Por eso decimos que, ante la falta de recursos, en vez de atacar el trabajo y el salario, hay que tomar de quienes más tienen: gravar a las grandes empresas y aumentar las retenciones a los grandes productores y propietarios.

Quienes conocemos la realidad diaria de la barriadas, asediadas por el gatillo fácil y las detenciones arbitrarias, quienes como jóvenes construimos en nuestros trabajos, lugares de estudio y barrios, enfrentamos la avanzada represiva y la criminalización de la juventud, por eso rechazamos la baja de edad de imputabilidad, que se apoya en una interpretación mentirosa de la realidad y sólo busca incrementar el control social. Decimos que los niños y las niñas no son peligrosos/as, sino que están en peligro, y que no es con reformas punitivas ni con represión como se resuelven la pobreza y la exclusión.

Quienes nos enfrentamos y repudiamos la violencia machista, los femicidios, la trata con fines de explotación sexual de mujeres y niñas, y sabemos que funcionarios y empresarios son cómplices de las redes de violencia y señalamos la responsabilidad del Estado en ante la falta de respuestas. Exigimos una política activa en defensa de los derechos de las mujeres y los colectivos disidentes, el cumplimiento y ejecución de la ley 26.485, la construcción y habilitación de refugios estatales en todas las provincias, para asistir a mujeres víctimas de violencia con trabajadoras/es de planta permanente y formación con perspectiva de género. También exigimos una educación sexual integral, anticonceptivos gratuitos y disponibles, y legalización del aborto gratuito y seguro en los hospitales.

Sobre la base de esta perspectiva, desde Izquierda Revolucionaria y OP Hombre Nuevo nos proponemos impulsar, junto a las demás organizaciones y activistas de PODER POPULAR, una campaña de movilización y agitación en lugares de trabajo, barrios y lugares de estudio, que instale en la agenda algunos de los principales reclamos de nuestro pueblo trabajador, generando instancias de deliberación y organización para librar la lucha contra la avanzada macrista y en la perspectiva de un proyecto propio de las y los trabajadores y el pueblo.

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