Nuevo sitio Otro capítulo de la acumulación por desposesión en la Argentina 11 Enero 2017

El agua no se vende

El pueblo de El Bolsón inaugura el 2017 con una impresionante defensa de los bienes naturales de la comunidad, frente al magnate inglés Joe Lewis quien pretende desarrollar un proyecto inmobiliario con el apoyo del estado local, provincial y nacional, en un área protegida que garantiza reservas de agua fundamentales para la economía de los productores locales.

Otro capítulo de la acumulación por desposesión en la Argentina | El agua no se vende

El pasado 6 de enero 10 mil personas marcharon por las calles de El Bolsón contra el loteo de 850 hectáreas que a mediados de diciembre del pasado año aprobó el Concejo Deliberante de dicha localidad, con el objeto de habilitar el proyecto turístico impulsado por la empresa Laderas S.A, propiedad del empresario inglés Joe Lewis. Desde ese momento en la plazoleta San Martín se instaló un acampe llevado a cabo por las organizaciones sociales Asamblea del Agua y la Tierra del Mallín Ahogado.

El territorio afectado forma parte de una reserva natural protegida conocida como Pampa de Ludden. Representa una reserva de agua vital para las actividades productivas de la región. El desarrollo del proyecto inmobiliario en este territorio, a su vez, compromete las aguas de la Reserva Natural Cumbreras de Mallín Ahogado. En un comunicado firmado por decenas de organizaciones y gremios aseguran que "esta entrega de tierras viola la Ley de Bosques y la Ley de Tierras, afectando la soberanía y el patrimonio nacional. Profundiza la concepción de la tierra únicamente en su dimensión productiva y desconoce, oculta a la tierra como elemento fundamental en la organización de la vida de los pueblos, tanto en lo social como en lo cultural."
Las luchas de diferentes comunidades locales en defensa de los bienes comunes se multiplicado a lo largo y ancho del país, especialmente las vinculadas a la megaminería contaminante donde la Asamblea de Jáchal contra la multinacional canadiense Barrick Gold cumple un papel destacado. Cerca de El Bolsón en la localidad de Esquel, en 2003 han protagonizado un duro conflicto contra la instalación de un yacimiento minero que se proponía la explotación del oro mediante el uso de cianuro. A partir de la tenaz resistencia de los Vecinos Autoconvocados de Esquel se logró la ejecución de un plebiscito no vinculante que arrojó una negativa contundente a la actividad minera: el 82% de la población votó contra el proyecto. De modo que, mediante una ordenanza se declaró a Esquel municipio no tóxico y ambientalmente sustentable. La defensa del agua en muchísimas oportunidades ha ocupado un lugar central , en tanto bien que posibilita el desarrollo de actividades productivas históricamente constituidas en múltiples regiones.
En el caso de El Bolsón el conflicto se asienta en la misma lógica de lo que ocurrió y ocurre en las localidades que luchan por la defensa de los bienes comunes, lo que implica una defensa de los derechos conquistados por el pueblo que, aunque insuficientes, proporcionan el piso desde el cual no hay que retroceder frente a la lógica de la mera ganancia. Esta lógica no ha parado demostrar que reduce la calidad de vida de los y las trabajadoras, desarticulando las economías locales a partir de la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas, provocando deforestación a base de incendios intencionales, entre muchos otros embates contra el pueblo que de enumerarlos podríamos completar una enciclopedia de incontables tomos. En síntesis, lo pretendido en El Bolsón y otras tantas localidades configura una práctica híper desarrollada por el capital denominada por David Harvey acumulación por desposesión, es decir, que ante la necesidad de colocar de manera rentable el capital excedente en el corto plazo, se desarrollan iniciativas que se afirman en la depredación (de bienes naturales en este caso), el robo, compra de voluntades, violencia estatal y paraestatal, modificación de leyes, etc. Esto es acumular desposeyendo. Que un concejo deliberante decida a puertas cerradas a espaldas de la voluntad popular, regalar 850 hectáreas para que un territorio público protegido por su riqueza natural, fundamental para la economía local por las reservas de agua, sea transferido a un privado que proyecta transformar el territorio en detrimento de toda una comunidad en pos de la ganancia, representa el ejemplo más cabal de la acumulación por desposesión. Para el capital los bienes comunes son reservas potencialmente transformables en mercancía. En este sentido, desde la asunción de Macri el marco legislativo para el saqueo transnacional se ha acentuado, por lo tanto, la defensa de los bienes comunes en las calles es una tarea que debemos intensificar todas las organizaciones en unidad. Contamos con grandísimas experiencias como la de Esquel, Jáchal, Andalgalá y El Bolsón en estos momentos para ofrecer resistencia a los ataques contra el pueblo trabajador.

Comentarios

Izquierda Revolucionaria -  Hombre Nuevo
Autor

Izquierda Revolucionaria - Hombre Nuevo