Nuevo sitio Barrio Müller 27 Diciembre 2016

Un policía fusiló a un chico de 13 años en Córdoba

Lucas Rudzicz fue fusilado con un tiro en la cabeza y otro en la espalda por el sargento Martín Murúa. Según él, disparó porque el chico robó una desmalezadora.

Barrio Müller | Un policía fusiló a un chico de 13 años en Córdoba

Repudiamos un asesinato más en nuestros barrios y nos solidarizamos con la familia de Lucas Rudzicz de tan sólo 13 años, asesinado de un tiro en la cabeza el jueves pasado a la tarde en barrio Müller de la ciudad de Córdoba, el asesino un policía de civil, Martín Murúa, custodio del cura Mariano Orbelin (cura premiado como cordobés del año en 2016 por su lucha frente a la droga y el desamparo). Otra familia queda incompleta, otro pibe que mata el estado, son decenas de casos con los que tenemos que lidiar mes a mes, al respecto publicaba CORREPI hace unos días: "7 días: 2 muertos en cárceles, 6 casos de gatillo fácil. Para Navidad, la policía reparte balas. Y el resto del año, también. Pero parece que los diciembres los pone a tiro, porque en siete días (del 16/12 hasta el 22/12) dispararon contra ocho personas, mataron a cuatro, enviaron a dos al hospital y dos personas murieron encerradas en los penales del Estado. Son parte de los 4.971 casos que hoy registramos de personas asesinadas por el aparato represivo estatal, 264 desde el 10/12/2015, cuando asumió Cambiemos."

El mecanismo de la impunidad ya está lanzado

Como cada vez que el aparato represivo fusila a un joven de los barrios populares los medios masivos de comunicación lanzan una serie de "crónicas" con las que tienden un manto de dudas sobre la moral de los pibes y su accionar, los estigmatizan, refuerzan el discurso de que el que mal anda mal acaba, que la policía brinda seguridad y hace su trabajo, intentan de este modo justificar el asesinato. Sobre el caso de Lucas se construyó que junto a un amigo intentaron robar la cortadora de pasto al párroco del barrio, que estaban armados con un revolver 32 y que se enfrentaron con el custodio policial del cura y en la confusión una bala impacto en su cabeza, su amigo "delincuente" logró huir.

Tratan ahora la policía y los medios de confundir, embarrar y distorsionar la real ocurrencia de los hechos. Y como en todos los casos de gatillo fácil de sembrar pruebas falsas. De esta manera logran instalar en el sentido común de los cordobeses que Lucas merecía ser asesinado por robar, por estar armado y por enfrentarse con la policía, dando una doble valoración a la vida la de "un ciudadano común y honesto" y la de un "delincuente".

Por otro lado el padre Mariano Orbelin publicó en su perfil de Facebook una carta donde cuenta desde su punto de vista como fueron los hechos. En la carta hace referencia a que hace medio año recibía amenazas de muerte por denunciar el accionar del narcotráfico en el barrio, que pensó que los chicos fueron enviados para matarlo, que intentaron robarle y luego se dio el enfrentamiento con su custodio. Hace mención especial al custodio Sargento ayudante Martín Murúa, causante de la muerte de Lucas, como una persona "cercana y colaboradora" junto a toda su familia. Y declara su certeza de que no han sido con intención los disparos mortales.

Lamentablemente Mariano, que es reconocido y estimado en el barrio por su labor por los jóvenes, arroja acá un manto de impunidad a la conducta asesina. Su aseveración de falta de intencionalidad por parte del custodio policial en el resultado mortal no deja clara y desvirtúa la verdad objetiva de los hechos tal cual ocurrieron.

Experto en tiro este policía se detuvo a 60 metros de quienes huían, en disposición de tiro apuntó cuidadosamente al blanco móvil que era el cuerpo de Lucas y gatilló dos tiros mortales con singular precisión. La vida del policía no estaba en peligro ni de ningún tercero. No hubo ningún enfrentamiento. Lucas y su acompañante sólo pensaban en huir. Estas circunstancias son acreditadas por todos los testigos. Los tiros impactaron en la nuca y en la parte superior de la espalda, es decir ingresaron por atrás del cuerpo de Lucas, prueba que corría huyendo, sin ninguna actitud de enfrentamiento. Y lo mismo pasaba con su acompañante, ahora prófugo. Por otro lado los 60 metros entre el policía y Lucas están desmontados y sin yuyos, o sea con perfecta visibilidad. Y el hecho ocurrió a las 18.30. A plena luz solar.

¿Quién era Lucas?

Lucas tenía 13 años a punto de cumplir 14, era el más chico de seis hermanos, hincha fanático de talleres, cursaba el primer año del IPEM 24 pero había dejado a mitad de año, la escuela ya no lo contenía, el sistema lo empujaba y lo excluía. Encontró contención en el movimiento popular La Dignidad que lleva adelante trabajo territorial en el barrio, participaba en talleres de oficio y se organizaba colectivamente por trabajo y movilizaba cada vez que era necesario para arrancarle al estado lo que le correspondía a él y los suyos.

Era uno de los miles de nuestros chicos de los barrios humildes de Córdoba en donde se vive la marginalidad, la pobreza y la indigencia, la falta de trabajo para ellos y sus padres, la desprotección y abandono total por parte del estado. Junto a un amigo intentó robar una cortadora de pasto al Padre Mariano Orbelin ¿es eso motivo suficiente para ser fusilado? Un sargento ayudante, es decir un representante del Estado ¿puede atribuirse el derecho de decidir sobre la vida y la muerte de un niño de 13 años? Creemos definitivamente que no, nada vale la vida de una persona.

Todos los movimientos que realizamos tareas de promoción social y defensa de la vida en nuestros barrios humildes sentimos un profundo dolor por una pérdida irreparable en la vida de un niño que estaba conociendo y sufriendo este mundo salvaje donde algunos nacen con tanto y otros como Lucas sin nada.

El gatillo fácil en córdoba

Córdoba se caracteriza por tener uno de los índices más altos de abuso policial y gatillo fácil, terceros a nivel nacional, a solo 3 tres días del asesinato de Lucas tenemos que contar otro caso más de gatillo fácil en la provincia, fue en barrio Acosta, un policía de civil el asesino, otra vez una situación de robo.

Las herramientas con las que cuenta legalmente la policía como el código de convivencia, el manejo de las armas, la impunidad que garantiza el poder judicial sumado al poder que le da su rol en el narcotráfico son las raíces de esta situación de exaltación de poder de las fuerzas represivas, que descargan sin piedad toda su violencia contra los sectores populares y los trabajadores dejándonos un saldo provincial de 377 casos de asesinatos en manos de las fuerzas represivas del estado de 4960 casos en todo el país desde 1983 a hoy.

Con la organización y la lucha siempre se encuentran salidas, los familiares y amigos de víctimas ha logrado visibilizar los casos de gatillo fácil en la provincia, rompiendo los cercos mediáticos e instalando un nuevo discurso de valor por la vida. El 27/12 se dictara la sentencia del caso de Guere Pellico caratulado como gatillo fácil, un pibe que iba a comprar una gaseosa y fue asesinado por la espalda por Leiva un policía que ya cargaba el asesinato de Emanuel Panetta, otro caso de gatillo fácil. La semana pasada nos enteramos que en febrero del 2017 se realizaría el juicio por el asesinato de David Moreno a manos de la policía, crimen ocurrido el 20 de diciembre de 2001. En cada uno de estos casos se acompañó incansablemente el proceso judicial con movilización en las calles como método esencial para obtener justicia, es que sin la presión desde la opinión pública la justicia solo da impunidad a los policías. Desde el martes próximo se asumirá la defensa técnica del caso de Lucas Rudzicz, estaremos a disposición de su familia para difundir y movilizar por justicia cada vez que sea necesario.

LUCAS PRESENTE!

BASTA DE GATILLO FACIL!

NI UN PIBE MENOS!

NO ES UN SOLO POLICÍA ES TODA LA INSTITUCIÓN!

DESMANTELAMIENTO DEL APARATO REPRESIVO DEL ESTADO!

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Izquierda Revolucionaria (Córdoba)
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Izquierda Revolucionaria (Córdoba)