Nuevo sitio Femicidio en Misiones 20 Diciembre 2016

Violada, empalada, torturada y asesinada: las prácticas del machismo

La violencia machista otra vez despliega toda su brutalidad y crueldad sobre el cuerpo y la vida de una mujer trabajadora. Irma Ferreyra Da Rocha, de 47 años, fue atacada en un descampado, en la localidad de Garupá (Misiones), por un hombre que la violó con una rama de árbol, la golpeó y torturó y abandonó su cuerpo todavía con vida cuando un vecino de la zona se acercó alertado por los gritos.

Femicidio en Misiones | Violada, empalada, torturada y asesinada: las prácticas del machismo

Irma pidió auxilio y fue traslada en horas de la madrugada del sábado 17 de diciembre al Hospital Escuela de Posadas. Allí alcanzó a contar lo que le habían hecho y, luego de 16 horas de agonía, a pesar de las intervenciones quirúrgicas, falleció al mediodía del domingo por los fuertes dolores tras el desgarramiento de órganos internos y hemorragias provocados por el empalamiento y que desembocaron en un paro cardio-respiratorio.

El nombre de Irma se suma a la dolorosa lista de las mujeres que nos faltan. Ella era madre de siete hijas/os, tenía seis nietos/as y era sostén de su familia. Trabajaba como empleada doméstica en dos viviendas y como feriante en La Salada. Su hermano, Lucas Pereyra Da Rocha, que pasó junto a ella la noche de hospital, contó: "Lo que le hicieron no lo puede hacer un ser humano. Yo estuve toda esa noche con ella, estaba golpeada totalmente, me decía que la dejen nomás porque no aguantaba más el dolor".

Dos hombres fueron detenidos, aunque uno de ellos ya fue liberado. Hugo Orlando M. (37 años) fue detenido por ser la última persona vista junto a Irma la noche del sábado, pero horas después fue liberado. Ayer domingo, detuvieron a un hombre de 27 años apodado “El Porteño".

La urgencia de una política estatal contra la violencia machista

Los femicidios en nuestro país se llevan la vida de una mujer por día. El hermano de Irma, desde la angustia y la impotencia de ver cómo se le muere su hermana, dice que eso no lo puede hacer un ser humano. Y, sin embargo, sí. Los asesinos de mujeres son varones criados y educados en los “valores" de la sociedad hétero-patriarcal que nos desprecia profundamente a las mujeres y que enseña que con nuestros cuerpos se puede hacer lo que plazca, incluso violarnos y matarnos.

Es imprescindible que el Estado adopte de manera urgente una política integral de erradicación de las violencias hacia las mujeres y colectivos disidentes porque esta situación es intolerable. Deben asignar un presupuesto suficiente para la aplicación de la ley 26.485 “De protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales". Es preciso tomar medidas de urgencia frente a esta situación, como la apertura de refugios estatales en todo el territorio nacional o las licencias por violencia de género y planes habitacionales para mujeres que se encuentren en esta situación. Pero igual de apremiante es la necesidad de impulsar una política de fondo que se proponga el fin de las relaciones hétero-patriarcales. Estas deben abordar todas las dimensiones de la vida social, como: programas de formación con perspectiva de género en todos los niveles del sistema educativo; una política comunicacional no sexista en los medios; un poder judicial que en lugar de criminalizar a las mujeres (como hoy son los casos de Reina Maraz en Buenos Aires, Dayana Gorosito en Córdoba y Belén en Tucumán) dicte condenas con perspectiva de género, garantizando perpetua a violadores, femicidas y proxenetas; se hace urgente la separación de la iglesia y el estado y la imprescindible condena de todos los curas abusadores de menores, sin prisión domiciliaria; garantizar el acceso a la educación y salud pública, la vivienda y un trabajo en blanco y con un salario igual a la canasta familiar para todas las mujeres del país, para que desde la autonomía económica y cultural podamos tomar nuestras propias decisiones.

Las mujeres no somos números para engrosar sus estadísticas, ni páginas policiales, ni titulares amarillistas. ¡Tenemos derecho a una vida digna!

¡Justicia para Irma Ferreyra Da Rocha!

¡Vivas nos queremos! ¡Basta de violencia machista!

¡El Estado es responsable!

Por una política integral de erradicación de la violencia machista

Comentarios

Violeta "Tana" Ayles
Autor

Violeta "Tana" Ayles