Nuevo sitio Referéndum y renuncia 4 Diciembre 2016

Un "Brexit" a la italiana

La consulta popular para reformar la Constitución en Italia terminó con una derrota para el Primer ministro que se inscribe en la línea de la salida de Gran Bretaña de la UE y el triunfo de Trump. Se avecina una nueva crisis sobre Europa.

Referéndum y renuncia | Un "Brexit" a la italiana

Matteo Renzi, premier desde hace cinco años pero no electo por las urnas, se jugó todo su capital político en intentar reformar el régimen parlamentario - cuyo sistema bicameral par provocó que haya 63 gobiernos en 70 años tras la caída del fascismo.

Los cambios propuestos por el ex alcalde florentino implicaban reforzar el poder del Ejecutivo con una virtual disolución de la Cámara de Senadores y recuperar viejas atribuciones para el Estado central. Para lograrlo, Renzi lanzó un referéndum en un tímido intento por establecer un régimen de poder personal y de características bonapartistas.

La iniciativa del premier fue leída como peligrosa por el establishment político italiano ya que recortaba parcialmente sus privilegios y logró coaligar a viejas figuras del centroizquierda como Massimo D'Alema con la fascista y xenófoba Lega del Nord en la campaña por el No a la reforma. De este modo, se configuró un escenario que fue considerado como un nuevo "Brexit", cuando el resultado de la consulta popular en Gran Bretaña dislocó el tablero y abrió una crisis política.

Jugado el todo por el todo, Renzi dijo que dimitiría si perdía el referéndum, algo que efectivamente cumplió sin demoras al conocerse los primeros bocas de urna que mostraban una diferencia porcentual irreversible mayor a los diez puntos por la negativa.

El carácter del No es sumamente heterogéneo y, si bien el descontento popular fue canalizado en un respaldo al régimen político, deja abiertos numerosos interrogantes.

Una crisis en ciernes

Sin un líder opositor claro (Berlusconi se encuentra anciano y fuera de escena sin sucesor inmediato), Italia se arriesga a una crisis de gobernabilidad cuando todas las agencias de riesgo advierten de una inminente crisis financiera-bancaria en la bota europea. El sucesor de Renzi deberá ser necesariamente una figura de transición o "gobierno técnico", una experiencia que ya tuvo lugar en los albores de la crisis un lustro atrás y fracasó.

La crisis del proyecto reaccionario de la Unión Europea se sigue cocinando a fuego lento. Pero es una cuestión vital que las masas tomen su propia iniciativa para que no sean quienes la sigan pagando.

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