Nuevo sitio Ajuste y reforma laboral 21 Noviembre 2016

Macri contra los convenios y los derechos conquistados por la clase trabajadora

En el marco de la presentación de convenios tecnológicos firmados por el Ministerio de Educación de la Nación, el presidente Mauricio Macri explicitó, una vez más, su intento por atacar los convenios colectivos y los derechos laborales.

Ajuste y reforma laboral | Macri contra los convenios y los derechos conquistados por la clase trabajadora

"Se tiene que ampliar esta mesa de diálogo que estamos estableciendo con todos los sectores, empresarios, sector gremial, porque de alguna manera las tecnologías cruzan todos los sectores. Entonces necesitamos que los gremios también se renueven, que tengan la capacidad de repensarse (…) Significa sentarse en una mesa y discutir todos los convenios laborales de vuelta. Porque estamos en el siglo XXI, no podemos seguir aplicando convenios del siglo XX. Porque al aferrarnos a esos convenios lo que hacemos es debilitar los puestos de trabajo que tenemos. No sólo no nos fortalecemos y no crecemos sino que ponemos en peligro lo que tenemos".

Contundente, Mauricio Macri vuelve a la carga contra las históricas conquistas del movimiento obrero, los convenios colectivos y las leyes laborales. Es música para los oídos de los miles de Ceo´s que le plantearon esa misión en el mini Davos, de los gobiernos derechistas de América Latina y de los empresarios nacionales y extranjeros que pretenden mayor productividad a costa de la superexplotación de la clase trabajadora.

El ataque a los convenios se suma a una ofensiva más profunda de empresarios, gobierno y poder judicial que, como se explica en el último número de A Vencer (Ajuste, reforma laboral y resistencia obrera), tiene por objetivo una gran reforma laboral. El intento de la Corte Suprema de limitar el derecho a huelga, el ataque al fuero laboral que esta semana la Asociación de Abogados Laboralistas junto a un gran y heterogéneo número de organizaciones sindicales denunciará frente a la CNAT; la constante referencia a la mal llamada "industria del juicio laboral" y el intento de reforma de la Ley de Riesgos de Trabajo (que también denunció la AAL), son todos ataques a derechos que la clase obrera conquistó con años de lucha y sobre las cuales este gobierno pretende avanzar.

En el gremio de prensa en particular, la reforma laboral llegó precisamente de la mano de las nuevas tecnologías. Es constante el intento de los empresarios de medios de ningunear nuestros convenios colectivos 301/75 (prensa escrita y radial) y 124/75 (prensa televisada) así como el Estatuto del Periodista. Es diaria la presión para que desaparezcan funciones bajo el pretexto de los nuevos soportes y formatos como los ayudantes de cámara, productores y/o cronistas en el caso de la televisión o los reporteros gráficos en prensa escrita que pretenden ser reemplazados por celulares. El resultado es un peor producto periodístico, menos puestos de trabajo y precarización. Una persona que hace las funciones de tres o cuatro. No es casual que sean empresas de medios, como La Nación, Canal 13 u El Cronista Comercial, desde donde los voceros de las empresas más poderosas bajan línea para promover una reforma laboral estructural. Tienen consciencia de clase y son coherentes: de manera cotidiana intentan llevarla adelante en sus empresas con sus trabajadores y trabajadoras. Esa pelea debe ser nodal para el SiPreBA, la Fatpren y la Mesa Nacional de Trabajadores de Prensa y en eso estamos. Generar consciencia, compromiso y solidaridad de clase es la única forma de fortalecernos para dar esa batalla.

La lucha contra estos avances y contra la reforma laboral en su conjunto es estratégica, debe darse en cada sector pero no por eso de manera separada. La pasividad de las centrales obreras, que a casi un año de la asunción de Macri no realizaron una huelga general contra los cientos de miles de despidos y paritarias que se hunden cuando lo único que sale a flote es la inflación, atenta contra la posibilidad de resistir de manera efectiva esta avanzada patronal. La lucha junto a las y los precarizados luego de años de marchar separados es saludable y la pelea por una ley de Emergencia Social es reivindicable pero muy insuficiente. Se trata de no retroceder, de no regalarle derechos a los enemigos que en nombre de la productividad y las nuevas tecnologías pretenden avasallar los derechos que la clase trabajadora conquistó con años de organización y pelea en las calles.

Es necesario articular las experiencias de lucha que emergieron en los últimos años -aceiteros, neumático, sectores del transporte, estatales, docentes, bancarios- y en donde se vislumbra un nuevo sindicalismo de base combativo, para construir desde abajo el plan de lucha y la huelga general. No será a través de mesas de diálogos con quienes quieren pasar por encima de nuestros derechos, de donde surja la posibilidad de enfrentar estos proyectos reaccionarios y antipopulares sino de la bronca que emerge desde abajo e irrumpe en las calles. Organizar esa bronca y articular esa organización es la tarea.

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Agustín Lecchi
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Agustín Lecchi

Secretario de Organización del SIPREBA y delegado de la TV Pública.