Nuevo sitio Situación política marplatense 20 Noviembre 2016

Arroyo: Crisis política y ajuste

Hace casi un año Mar del Plata cambiaba de signo político. Luego de 2 gestiones consecutivas de Acción marplatense-FpV, la mayoría de los marplatenses y batanenses decidió castigar en la urna al entonces intendente Pulti, votando a un candidato que prometía austeridad, gestión, y políticas públicas que incluyeran a las mayorías. A esta altura, el gobierno de Cambiemos (Agrupación Atlántica-UCR) demostró la estafa que significó esa campaña que llevó a Carlos Arroyo al gobierno municipal.

Situación política marplatense | Arroyo: Crisis política y ajuste

Casi un año de gestión de Arroyo en Mar del Plata dejan como saldo la profundización de muchos problemas en nuestra ciudad. Lamentablemente, "La Feliz" sigue encabezando los índices más altos de desocupación, sub ocupación y trabajo en negro.

Es notoria la ausencia de políticas para la creación de empleo, para Salud, Educación y Vivienda, en una ciudad donde existe una cantidad enorme de viviendas ociosas. Sin embargo, el problema no es sólo local. El intendente Arroyo y todo su gabinete expresan en Mar del Plata lo que está ocurriendo a lo largo y ancho de nuestro país y de nuestra provincia bajo el gobierno de Macri y Vidal. La "austeridad" siempre es para los de abajo, mientras los grandes empresarios la siguen levantando en pala.

Mucho ruido y pocas nueces.

¿Que hizo la oposición en este año de gobierno de Cambiemos? Muchas declaraciones críticas hacia "afuera", pero puertas adentro han acompañado cada paso de esta gestión. La ecuación es muy clara: No les importa la realidad que vivimos y padecemos miles y miles de vecinos y vecinas de General Pueyrredón. Sólo les importa especular para quedar mejor parados de cara a las legislativas de 2017. Los concejales del FpV, AM y el FR (y parte de la UCR local) lo saben bien. Ninguno tiene la intención de que Arroyo se vaya de la intendencia en el medio de una crisis política, porque saben que la misma puede llevárselos puestos a todos ellos. Es por eso que en este año co-gobernaron con una miseria presupuestaria, esperando mejores condiciones para las legislativas del año próximo.

Lucía Pérez y la complicidad estatal.

El brutal femicidio de Lucia Pérez dejó al desnudo la trama de complicidad estatal-policial que existe en nuestros barrios. Demostró, una vez más, que muchos barrios de nuestra ciudad son virtuales zonas liberadas para que operen narcos y redes de trata. Y puso en el centro de la discusión el flagelo social que significa la violencia machista, que se cobra la vida de cientos de mujeres y niñas todos los años en nuestro país. No es una "moda" como dijo el intendente Arroyo en el 50º aniversario de la escuela primaria Nº 5 del barrio San Patricio, donde afirmó que los políticos "debían invertir en lo que importa, y no en modas como la violencia de género". Los femicidios, las violencias, los maltratos y violaciones que sufren las mujeres y niñas marplatenses dejan familias destruidas. Eso de moda, tiene poco.

Quizás al intendente, en su visión conservadora y machista de la realidad, le molesté las más de 20 mil personas que marchamos el pasado 19 de octubre en nuestra ciudad al grito del Ni Una Menos- Vivas Nos Queremos. Así lo demostró al incumplir su promesa de ayuda económica para los gastos del entierro a la familia de Lucia. También lo dejó claro el Secretario de Gobierno, Alejandro Vicente, al responderle con empujones a Marta Montero, mamá de Lucía, cuando se acercó al municipio a exigir respuestas por las promesas incumplidas

Los sectores organizados y en la calles marcan el camino a seguir

Quienes militamos en Izquierda Revolucionaria somos conscientes que el gobierno de Cambiemos sólo puede traer más penuria a todos los vecinos de General Pueyrredón. Y que más allá de la retórica, los partidos de la oposición patronal co-gobiernan junto a Arroyo.

Sin embargo, muchos sectores de nuestro distrito vienen organizándose y dando pelea frente a esta situación. Así lo marcan los cientos de estudiantes secundarios, terciarios y universitarios, que vienen enfrentando la política de vaciamiento de la educación pública. Con movilizaciones, asambleas y jornadas de lucha (como fue la toma del Consejo escolar), las nuevas generaciones muestran un ejemplo de lucha y organización que debemos imitar.

Los sectores organizados de trabajadores y trabajadoras que van más allá de las trabas que les imponen sus conducciones sindicales burocráticas también lo demuestran. Ejemplo de ello son las trabajadoras de Havanna, que en la histórica jornada del 19 de octubre decidieron parar por media hora la nueva planta ubicada en el parque industrial, demostrando que es posible y necesario revelarse frente a la patronal, la violencia machista y la complicidad estatal.

Y así también lo marcan las organizaciones de mujeres y colectivos disidentes que militan día a día, de manera perseverante e inclaudicable, por erradicar la violencia machista de nuestra ciudad, denunciando la complicidad del Estado y sus gobiernos con este crimen social que afecta a las mujeres y a la colectividad LGTTBI.

Sin embargo, todas estas luchas dispersas son necesarias pero insuficientes. Es más importante que nunca construir un proyecto político que pueda dar cuenta de toda esta resistencia que se gesta desde abajo. Que pueda articular estas luchas bajo un proyecto común que se proponga avanzar en resolver los problemas estructurales que tenemos las y los trabajadores, jóvenes, mujeres y vecinos y vecinas de General Pueyrredón.

Desde Izquierda Revolucionaria hace tiempo emprendimos con todas nuestras fuerzas este desafío.

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Izquierda Revolucionaria (Mar del Plata)
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