Nuevo sitio Colombia 14 Noviembre 2016

Un nuevo acuerdo de Paz que intenta contentar a Uribe

El pasado viernes 11 de noviembre se conoció un nuevo acuerdo de Paz entre el Estado colombiano y las FARC, tras el triunfo del NO en el plebiscito del 2 de Octubre.

Colombia | Un nuevo acuerdo de Paz que intenta contentar a Uribe

El nuevo acuerdo presentado en La Habana fue publicitado por el Gobierno de Santos como "un mejor acuerdo aún" mientras que desde las FARC se manifestó que en "los puntos centrales" se sostiene lo logrado para la primer ocasión.

Evidentemente desde el entorno del presidente, el principal objetivo político es lograr que los sectores más conservadores encabezados por Álvaro Uribe, den el visto bueno del nuevo pacto. Lo cierto es que en él se incorporaron el 60% de los pedidos del Centro Democrático respecto a la Justicia y el 90% de lo solicitado en torno a la participación política de las FARC que ya no tendrá garantizados representantes en el Congreso, por ejemplo.

Sin duda la presión ejercida por Uribe desde el momento del triunfo y la influencia del giro a la derecha en la región se ve reflejada. Quizás el aspecto central sea que lo acordado no tendrá carácter constitucional, medida que deja en una situación de mayor vulnerabilidad a la guerrilla. Del mismo modo los tribunales de justicia no estarán integrados por jueces extranjeros y la Corte Constitucional estará por encima de los Tribunales Especiales por La Paz. De esta manera, como ocurre en todos lados con el poder judicial, su accionar estará de la mano con los sectores más reaccionarios de la sociedad colombiana.

Sin embargo, el pedido de máxima del uribismo, en el que exigían que los líderes de las FARC no puedan ser electos, no fue modificado y estos atributos siguen vigentes. Aún así, las FARC se vieron afectadas ya que se redujo un 30% el dinero que en el acuerdo anterior destinaba para su reinserción en el sistema político, estando igualdad de condiciones con los demás partidos.

Pero también este nuevo acuerdo da para atrás los avances en cuestiones de género que antes estaban incluidas, entre ellas: promoción de la participación de mujeres en espacios de toma de decisiones para la implementación de una paz estable y duradera; medidas de prevención y protección para las mujeres para garantizar una vida libre de violencias; o garantías de acceso a verdad, justicia y medidas contra la impunidad y el reconocimiento a las formas diferenciales en que el conflicto afectó a las mujeres . Este también fue un reclamo de los sectores evangélicos que apoyaron el NO y da cuenta de las conceciones al uribismo

Así como la movilización logró un nuevo acuerdo de paz que, pese a lo querido por Uribe, llegó en un corto tiempo, deben reconocerse los límites del mismo. Por otra parte, durante todos estos años de negociaciones, continuaron los asesinatos y desapariciones de activistas en el país, y el Estado nada hizo contra las bandas paramilitares que operan al servicio de los terratenientes.

El movimiento popular de América Latina debe seguir y acompañar el proceso de paz atentamente ante el copamiento del escenario por parte de las variantes más reaccionarias del mapa político.

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Izquierda Revolucionaria
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