Nuevo sitio Política de Estado 8 Noviembre 2016

El programa privatizador de Cambiemos para la educación

El 18 y 19 de octubre pasado el Ministerio de Educación nacional llevó adelante el “Operativo Aprender 2016”, una serie de evaluaciones externas, estandarizadas y obligatorias. Lo que hay detrás de estas políticas. El nivel de resistencia y tareas de la docencia.

Edición N° 19

A Vencer (noviembre-2016)

A Vencer

Sumario

Compartir Articulo

Política de Estado | El programa privatizador de Cambiemos para la educación

Lo que vivimos con el "Operativo Aprender 2016" es el inicio de un plan de Cambiemos para profundizar las reformas en educación que se vienen llevando adelante en el continente durante las últimas décadas, impulsadas por el el Banco Mundial, OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), BID (Banco Interamericano de Desarrollo), Unesco y fundaciones civiles-empresariales. México, Chile, Colombia, Perú, entre otros., son algunos de los modelos a seguir según estos organismos. Son reformas que el kirchnerismo dejó inconclusas, pero sobre las que también avanzó.

Se trata de instaurar la "cultura de la evaluación" externa como mecanismo de disciplinamiento curricular y como primer paso hacia la evaluación docente punitiva. El objetivo de fondo es llevar a otro nivel la adecuación del sistema educativo a las demandas del capitalismo actual, en cuanto a la formación de la "fuerza de trabajo" que se necesita y la "contención" de las consecuencias de la pauperización. Es decir, formar estudiantes con buenas actitudes para el entorno laboral, y dispuestos para enfrentar la "incertidumbre", según el ministro de Educación de la Nación Esteban Bullrich.

Para llevar adelante este plan, los sujetos fundamentales somos los/as docentes, que debemos ejecutarlo. Por eso el particular ensañamiento con nosotros/as, desde hace años, para ponernos en el eje del debate social y disciplinarnos en pos de estos objetivos. Lo que está claro es que nuestros derechos laborales y de decisión sobre lo que enseñamos son un obstáculo para esta reforma.

Con los resultados de las evaluaciones externas, el gobierno nos responsabilizará de los problemas educativos. Luego, intentará establecer un sistema de premios y castigos con el eufemismo de "incentivos". Todo esto en el marco de un plan que apunta al autofinanciamiento de las escuelas y a una suerte de autonomía de gestión de tipo empresarial, donde los empresarios se encargan de manera cada vez más directa de la formación de docentes y directivos y de los lineamientos de la política educativa. La reforma avanza también en la formación y el reclutamiento de los/as docentes.

Por eso, nuestro esfuerzo ha sido ir más allá de la crítica -justa- al carácter estandarizado, externo y descontextualizado de este tipo de evaluaciones. Hemos intentado armarnos ideológicamente contra una reforma integral, de la cual este Operativo es sólo una parte. A su vez, esta perspectiva nos permite superar cualquier mirada corporativa y avanzar en una unidad estratégica con el movimiento estudiantil y con la comunidad educativa que defiende la escuela pública.

¿Cómo se resistió al Operativo?

La regla general fue que allí donde la Celeste dirige, se hizo poco o nada. No se trata de una simple inercia burocrática, sino de una diferencia ideológica fundamental: esa dirección toma como proyecto político pedagógico a la Ley Nacional de Educación del kirchnerismo, donde se sostiene la privatización del sistema educativo, la fragmentación y descentralización y la instauración de la evaluación, que en el fondo defienden y sólo cuestionan en el "cómo". Esto dejó a las agrupaciones, seccionales y sindicatos combativos un enorme desafío. El protagonismo de Ademys en CABA; de los SUTEBA Multicolor; de SUTEBA Bahía Blanca; de AMSAFE Rosario; de SUTE Godoy Cruz; de ADOSAC en Santa Cruz y de las agrupaciones y activistas en el resto de las provincias dejó un primer hito destacable de organización.

Nuestra tarea próxima urgente es avanzar en la unificación y coordinación a una nueva escala: la próxima ofensiva de Cambiemos tiene que encontrarnos con una única intervención nacional de estos sindicatos, seccionales y agrupaciones. Dar este debate en cada espacio y facilitar esta unidad es prioritario.

¡La educación del pueblo no se vende, se defiende!

Comentarios

Izquierda Revolucionaria
Autor

Izquierda Revolucionaria