Nuevo sitio Reforma política 26 Setiembre 2016

Cambiemos quiere meter el voto electrónico para 2017

El oficialismo se encuentra en una cruzada para imponer la Boleta Única Electrónica (BUE), a pesar de los cuestionamientos y la falta de condiciones técnicas. Una estrategia para consolidar el poder del macrismo.

Reforma política | Cambiemos quiere meter el voto electrónico para 2017

Luego de varias aproximaciones fallidas, el gobierno de Mauricio Macri parece embarcado definitivamente a intentar imponer el voto electrónico para las elecciones legislativas del año próximo. Según informó la agencia Télam, el Ejecutivo avanzará en la adquisición de las máquinas para el nuevo sistema de votación, a pesar de que aún no tuvo tratamiento legislativo. Se trata de una clara señal política tras naufragar en sus intentos previos por lograr un dictamen positivo en las comisiones del Congreso.

El mecanismo que quiere imponer el PRO es conocido como Boleta Única Electrónica (BUE) y se aplica en Salta y en la Ciudad de Buenos Aires. El elector emite su voto (que se imprime) a través de una computadora que contiene a todos los candidatos y listas. Sus defensores argumentan que, de este modo, se termina con las maniobras y trampas de los punteros y aparatos electorales. En realidad, la BUE favorece a los candidatos más conocidos en detrimento de los aparatos que mantienen un control territorial. Con esta expectativa, el PRO aspira a sacarle ventaja en las legislativas próximas all PJ y la UCR que suelen concurrir a las elecciones con cientos de listas "colectoras". No por nada, la propia Vidal -que debe tejer acuerdos permanentes con estos sectores en la Provincia- manifestó su cautela sobre avanzar con el proyecto que tiene el rechazo rabioso de intendentes y gobernadores.

Sin embargo, los cuestionamientos hacia el voto electrónico son numerosos y no sólo provienen de los sectores tradicionalmente más rancios de la política argentina. Por un lado, no existen garantías fehacientes de la "inviolabilidad" del sistema, esto es, que no se pueda vulnerar el carácter secreto del voto. Distintos desarrolladores mostraron fácilmente como "hackear" el sistema. Por otra parte, el sistema aliena a los ciudadanos de su derecho elemental a la fiscalización del voto, en tanto no cuentan con las condiciones y conocimientos técnicos para auditar las máquinas.

En ese sentido, hay quienes defienden el sistema de la Boleta Única de Papel (BUP) pues no tiene la mediación de una "computadora" que permita vulnerar el voto. Sin embargo, en la provincia de Santa Fe donde se aplica este mecanismo, también hubo denuncias de fraude. Es que toda elección que se desarrolle bajo los marcos del Estado y del régimen burgués estará condicionada tanto en su desarrollo como en su escrutinio para favorecer a las fuerzas del sistema.

Sin desmedro de esto, producto de las contradicciones y de las correlaciones de fuerzas concretas, se pueden arrancar concesiones favorables a los sectores más marginados. En ese cuadro, el proyecto legislativo para ampliar el cupo femenino al 50 por ciento de las listas tiene un carácter progresivo y no debe quedar atado a la reforma del sistema de votación, como pretende el macrismo.

Las organizaciones de izquierda y anticapitalistas que nos proponemos desarrollar una intervención electoral común debemos incorporar en nuestra agenda la elaboración de una posición frente a la reforma política que aspira a imponer el gobierno.

Comentarios

Izquierda Revolucionaria
Autor

Izquierda Revolucionaria