Nuevo sitio Gatillo fácil en EEUU 26 Setiembre 2016

Nuevos levantamientos contra la violencia racial

Tras conocerse dos nuevos casos de asesinatos de jóvenes negros a manos de agentes policiales en Estados Unidos, las y los afroamericanos volvieron a salir a las calles. Las protestas y manifestaciones de descontento se extienden en medio de la campaña electoral.

Gatillo fácil en EEUU | Nuevos levantamientos contra la violencia racial

La ciudad de Charlotte, en Carolina del Norte, fue escenario las noches del miércoles 21 y jueves 22 de septiembre de nuevas protestas de la juventud negra contra la violencia policial. Poco antes se habían conocido dos nuevos casos de afroamericanos desarmados asesinados por agentes policiales. Durante las movilizaciones de cientos de personas, se desató una grave represión de las fuerzas policiales que dejó un saldo de un muerto que se suma a la larga lista de víctimas del gatillo fácil.

El año pasado, más de 1.134 personas murieron en Estados Unidos por casos de gatillo fácil. De ellas, la enorme mayoría es afroamericana.

Las manifestaciones se inscriben dentro de un fenómeno popular creciente de rechazo a la violencia racial institucional que resurgió en los últimos años bajo la denominación #BlackLivesMatter ("Las vidas de los negros importan"). Esta expresión de descontento marcó su masividad al ser adoptada por importantes y reconocidos jugadores de fútbol americano que se arrodillaron durante los himnos en sus partidos como señal de protesta.

En este marco de creciente tensión y choques raciales -que, al mismo tiempo, expresa claramente un correlato de opresión y marginación social en la sociedad norteamericana- se desarrolla la campaña electoral. Donald Trump se presenta como el candidato de la mano dura, o sea, del gatillo fácil. Ni lerdos ni perezosos, el mayor sindicato de policías norteamericano anunció su apoyo público a la candidatura del republicano.

En tanto, Hillary Clinton busca presentarse como la continuadora del legado de Obama en materia de defensa de una agenda progresista y contemplativa de las reivindicaciones de las minorías raciales y de géneros. Pero parten de un balance implícito demoledor: durante los 8 años de presidencia de Barack Obama, la polarización y la tensión racial se fue exacerbando sin que este pudiera dar ninguna solución real a los problemas de las barriadas negras. Por el contrario, tanto Obama como Hillary son continuadores de la política del imperialismo de opresión y guerra contra los pueblos del mundo, por lo que de ningún modo podrían terminar con la situación que atraviesan las y los afroamericanos y otras minorías oprimidas en su propia nación.

Estará en la fuerza de las y los oprimidos norteamericanos e inmigrantes, de todas las razas y géneros, la posibilidad de extender y profundizar su propio camino de movilización y organización para convertirse en un solo puño.

Comentarios

Izquierda Revolucionaria
Autor

Izquierda Revolucionaria