Nuevo sitio Cultura 18 Setiembre 2016

Ley de mecenazgo, un paso adelante en la privatización de la cultura

Ante un auditorio colmado de funcionarios nacionales y provinciales, y con la ausencia total de artistas y trabajadores de la cultura, se presentó el "Compromiso Federal por la Cultura de los Argentinos". ¿De qué se trata y a quien beneficia?

Cultura | Ley de mecenazgo, un paso adelante en la privatización de la cultura

El gobierno nacional acaba de presentar su proyecto estratégico para el desarrollo de la cultura. Con la "transparencia" que lo caracteriza, no es necesario hacer una lectura entre líneas o profundizar demasiado para lograr entender de qué se trata esta iniciativa impulsada por el oficialismo, que será llevada al Congreso en los próximos días.

Entre los puntos más importantes de esta no tan nueva propuesta política para la cultura se destaca la participación del sector privado en el otorgamiento de recursos económicos a los miles de proyectos culturales que se desarrollan en nuestro país. Así lo expresó el propio Ministro de Cultura Pablo Avelluto, cuando en su discurso afirmó "queremos poner de moda el aporte privado a la cultura". Para imponer esta "moda", el Congreso debe aprobar la Ley de Mecenazgo, la cual implica que todo proyecto artístico o cultural sin fines de lucro que pretenda conseguir financiamiento debe buscar a algún empresario que quiera aportar los fondos para ese proyecto, convirtiéndose así en un Mecenas. Dejando de lado la carga simbólica del concepto de "Mecenas", a lo que apunta esta Ley es a que sea el sector privado el que financie, y por lo tanto decida,qué proyectos culturales serán financiados, con las serias implicancias políticas que esto tiene (¿qué empresario financiaría un proyecto cultural que vaya en contra de sus propios intereses?). Si bien el gobierno ha dicho que lo que se busca es el desarrollo federal de los bienes culturales, no quedan dudas que los mayores beneficiarios de esta nueva Ley serán los empresarios, ya que habrá importantísimas reducciones impositivas (entre un 50% y 90%) para aquellas empresas que decidan ser los "mecenas de la cultura nacional". Bajo el argumento tecnocrático de "facilitar la transferencia del dinero a los proyectos", lo que resulta es un negoción para ambos: el Estado terceriza el problema la cultura, cediendo a las empresas la tarea sucia de vaciar las expresiones populares que no se adaptan al mercado, mientras que éstas ahorran dinerales en impuestos.

Como contracara de la misma moneda, se desprende el vaciamiento cada vez mayor del Estado en lo que refiere al estímulo de la cultura en nuestro país, reduciendo el presupuesto asignado, sosteniendo una persecución cotidiana a los cientos de espacios culturales autogestionados, reforzando modelos culturales hegemónicos (como podemos ver en Tecnópolis), etc. Hay que reconocer que tienen una habilidad enorme para privatizar hasta lo más básico que corresponde al Estado.

Esta política para el sector, que ya se viene aplicando en la Ciudad de Buenos Aires hace años, concibe a la cultura como un negocio y no como un derecho al cual debe tener acceso todo el pueblo.

Frente a la avanzada de la derecha, es necesario seguir apostando al desarrollo de expresiones culturales populares independientes y/o autogestivas, que cuestionen la mercantilización del arte, la cultura y la vida, proponiendo otros valores que nos acerquen a prácticas más solidarias, libres y combativas, y sirvan para poner el conocimiento, el saber y la recreación al servicio del pueblo. Por todo esto decimos

No a la ley de mecenazgo,

Más (y no menos) presupuesto público para la cultura popular,

¡Que los empresarios no decidan, que decidan los artistas y trabajadores!

Comentarios

Izquierda Revolucionaria
Autor

Izquierda Revolucionaria