Nuevo sitio Camino al XXXI Encuentro Nacional de Mujeres 29 Setiembre 2016

Organización feminista y popular para que el capitalismo y el patriarcado caigan juntos

A un mes del XXXI Encuentro Nacional de Mujeres que se realizará este año en la ciudad de Rosario, presentamos nuestra mirada y perspectivas para el fortalecimiento de un espacio que sigue convocando a decenas de miles de mujeres. Discutimos, nos organizamos, luchamos y el movimiento feminista se multiplica.

Edición N° 17

A Vencer (septiembre-2016)

A Vencer

Sumario

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Como todos los años, desde Izquierda Revolucionaria nos estamos organizando en diversas provincias para participar con una nutrida delegación en un espacio al que seguimos apostando: el Encuentro Nacional de Mujeres. Esta vez, nos organizamos en coordinación con las compañeras de la Organización Política Hombre Nuevo y Marcha Guevarista del Pueblo, firmes en nuestra apuesta política de unidad revolucionaria.

Los ENM se han convertido en una realidad incuestionable que interpela a las organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles, territoriales, antirrepresivas, culturales, etc. Las mujeres en esos espacios discuten y participan de una experiencia nacional que sacude al país. Simultáneamente, miles de mujeres que todavía no participan en ningún espacio organizado, se acercan al Encuentro, se conectan con una realidad política de la que son parte y se suman a la militancia feminista. Allí radica la gran relevancia del Encuentro porque todas tomamos conciencia del peso de la sociedad machista en la que vivimos, compartimos experiencias, discutimos, apostamos a lo colectivo y damos vida a nuevas organizaciones feministas o consolidamos las ya existentes para salir a luchar, con redobladas energías, por los derechos de todas.

"Son una misma mierda cura, milico y patrón"

La realización de los ENM pone en cuestión el sistema de dominación. Por eso, todos los sectores de poder se oponen de uno u otro modo a su realización colocando numerosos obstáculos para impedirlos. Los gobiernos provinciales han impuesto movimientos de fechas en los Encuentros para evitar que coincidan con épocas de campañas electorales. La policía ha frenado colectivos de mujeres para demorar su llegada a la ciudad del Encuentro. La Iglesia organiza contingentes de católicos y católicas que ingresan a provocar a los talleres e incluso a perpetrar atentados, como sucedió en Mendoza cuando arrojaron explosivos dentro de una escuela.

Frente a sus políticas machistas de dominación, defendemos la independencia política del Encuentro. Independencia del Estado burgués y de cualquier expresión patronal y religiosa que pretenda cooptar o romper nuestros espacios. Para ello, es imprescindible redoblar la participación y fortalecer la instancia como herramienta de autoorganización y construcción de poder feminista popular.

Los Encuentros no son resolutivos, pero forjan organización y lucha

Desde el primer ENM en 1986, estos han adquirido una lógica horizontal que apunta a que pueda participar cualquier mujer, sin importar su filiación política, y haga uso de la palabra en los talleres, en igualdad de condiciones. El plenario final no toma resoluciones por votación, sino que recoge las conclusiones y debates de las jornadas. Las compañeras de los partidos trotskistas son críticas de esta dinámica y afirman que los ENM deben ser resolutivos y someter a votación un plan de lucha nacional, instalando un sistema de mayorías y minorías.

Desde Izquierda Revolucionaria no compartimos esta posición porque entendemos que la fortaleza de los Encuentros es su masividad y continuidad en el tiempo y sabemos que esto es garantizado por la amplitud política que ofrece. Si se presiona para que el ENM sea resolutivo, se orienta en una línea política que redundará en un vaciamiento del espacio. Además, es ingenuo pensar que alguno de los partidos políticos que participa del Encuentro se disciplinaría a una votación que fuera contraria a cuestiones de principio. Por otro lado, estas corrientes afirman que al no ser resolutivo, el ENM no favorece la lucha. Sin embargo, la experiencia de los ENM fue crucial en la conformación de espacios de lucha tan importantes como la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, la Campaña Nacional contra las Violencias hacia las Mujeres, las Socorristas en red y una multiplicidad de organizaciones feministas provinciales. Por tanto, lejos de ser un espacio de mera catarsis, la historia de los ENM ha dado sobradas pruebas de que es motor de organización y lucha feminista.

Escrache a la Iglesia opresora

Otro tema polémico, y que adquirió especial relevancia luego de la represión el año pasado en Mar del Plata, es el recorrido de la multitudinaria movilización que el domingo cierra las jornadas de talleres. En esa instancia, decenas de miles de mujeres (65 mil en el último Encuentro) nos lanzamos a las calles de la ciudad con nuestras consignas feministas que se hacen presentes en carteles y banderas, esténciles y pintadas y en las gargantas de todas las compañeras. Sin embargo, todos los años la movilización se parte en dos. Por un lado, un grupo de organizaciones encabezadas por la Comisión Organizadora (siempre hegemonizada por el PCR) y, por otro lado, otras organizaciones feministas (entre ellas la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito y la Campaña Nacional contra las Violencias hacia las mujeres) y partidos de izquierda marchamos rumbo a la Catedral de la ciudad para escracharla.

Defendemos que la marcha debe escrachar la Catedral por una cuestión de definición política. Porque sabemos que la Iglesia Católica es la institución por excelencia sostén y artífice del patriarcado. Proyectan sobre nuestras sociedades una mirada opresora y machista, condenan el uso de anticonceptivos, el aborto, la educación sexual en las escuelas, el disfrute pleno de la sexualidad y cualquier elección sexual que no cumpla con la heteronorma. A ello, se suma el papel que ha jugado en la historia como autora de la caza de brujas, cómplice del genocidio sobre nuestros pueblos originarios y de las dictaduras latinoamericanas, encubridora de miles de curas abusadores de menores. Y su misoginia no termina ahí, sino que se obstinan en dirigir la política del Estado. El ejemplo más reciente fue la suspensión de una charla sobre diversidad sexual que se iba a dar en agosto en el departamento mendocino de General Alvear y que fue impedida por el cura de la zona que acusaba al gobierno de "adherir a la ideología de género". Por todo ello, para nosotras es un acto de rebeldía política ir hasta la Catedral y denunciar el rol patriarcal, opresor y genocida de la Iglesia Católica.

Organización feminista y popular

En nuestra militancia cotidiana, apostamos a la construcción de agrupaciones de base de composición popular, porque entendemos que en la emancipación del machismo, el sujeto central somos las mujeres del pueblo, las obreras y trabajadoras de todas las ramas, las desocupadas, las estudiantes, las artistas y que tenemos un lugar de lucha en la primera fila contra el patriarcado.

También sostenemos que estas agrupaciones deben ser mixtas, incluyendo a todas las identidades sexuales no hegemónicas y a los varones que se consideren feministas y quieran luchar contra el patriarcado. Simultáneamente, impulsamos una política frentista y defendemos la unidad en la lucha. Por eso somos parte de la Campaña Nacional contra las Violencias hacia las Mujeres e impulsamos el mayor nivel de coordinación en cualquier instancia de lucha.

En un país donde mueren casi 300 mujeres al año por femicidios y 100 en abortos clandestinos, donde cientos de mujeres son desaparecidas por las redes de trata más las miles de mujeres pobres cooptadas por redes de explotación sexual, no nos cabe duda de que el eje de intervención de las agrupaciones feministas es la lucha contra la violencia machista.

¡Si tocan a una nos organizamos miles!

¡El aborto clandestino es un femicidio de Estado! ¡Anulación inmediata de la condena de Belén!

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Violeta "Tana" Ayles
Autor

Violeta "Tana" Ayles

Docente e investigadora.