Nuevo sitio Tareas del movimiento obrero 7 Setiembre 2016

La lucha contra el ajuste mas allá de la tregua y el “vamos a volver”

La CGT “reunificada” visita despachos oficiales mientras una multitud copó la Plaza de Mayo contra el ajuste. Los sectores combativos y antiburocráticos debemos asumir desde abajo el protagonismo en las luchas con el objetivo de masificar el conflicto social. La batalla por la independencia de clase exige intervención decidida y no la automarginación como método de delimitación.

Edición N° 17

A Vencer (septiembre-2016)

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Tareas del movimiento obrero | La lucha contra el ajuste mas allá de la tregua y el “vamos a volver”

Unidad para la tregua

El 22 de agosto se llevó adelante la "reunificación de la CGT" anunciada durante meses. El congreso celebrado en Obras Sanitarias expuso los límites de una unidad por arriba y burocrática en donde la única renovación son los nombres de quienes ocupan los cargos y del sector del peronismo que salió fortalecido, el frente liderado por Sergio Massa, que cuenta con dos legisladores propios en el triunvitaro, Héctor Dáer y el barrionuevista Carlos Acuña, al que se suma el dirigente de la CATT propuesto por Moyano, Juan Carlos Schmidt.

La estrategia de quienes dirigen la central es incluso más conservadora que el "presionar para negociar" del histórico vandorismo. El mismo día que la Marcha Federal copó la Plaza de Mayo el triunvirato se reunió con los ministros Jorge Triaca (trabajo), Jorge Lemus (salud) y Francisco Cabrera (producción) y el coordinador del gabinete económico Mario Quintana, en lo que fue un claro gesto: antes que cualquier medida de acción directa agotarán todas y cada una de las instancias de "diálogo" que propone un gobierno que en los hechos ya demostró para quién y cómo gobierna.

Las posibilidades del paro general que en el Congreso del 22 plantearon la Corriente Federal de los Trabajadores (CFT) a través del bancario Palazzo, y la FATPREN (prensa), no puede descartarse pero está condicionada a una política conciliadora que cuadra con la estrategia de los sectores ampliamente mayoritarios del peronismo. La apuesta fundamental apunta a construir una oposición moderada y "racional" que agote el diálogo sin exacerbar el conflicto social, aun cuando la bronca no puede contenerse.

La Marcha Federal copó la Plaza de Mayo

Frente a la pasividad de la CGT la iniciativa de la CTA "de los Trabajadores" junto al devaluado Pablo Micheli, supo ocupar un lugar de relevancia con una movilización nacional que tuvo características disímiles en los diferentes puntos del país. Mientras que en Mendoza fue un acto copado por el yaskismo y en Rosario participó Palazzo como uno de los oradores, en Bahía Blanca el Secretario General del SUTEBA provincial Roberto Baradel fue abucheado por más de mil trabajadores y trabajadoras en contraposición a la CTA y el SUTEBA locales dirigidos por sectores antiburocráticos, que en la voz de sus referentes Enrique Gandolfo y Gabriela Delfino plantearon la necesidad de un plan de lucha con paro general.

La Marcha Federal se convirtió en la movilización más importante de un mes en donde la Plaza de Mayo fue testigo de sucesivas protestas contra el ajuste, los tarifazos y los despidos: el 7 de agosto –día de San Cayetano- movilizaron la CTEP y movimientos sociales vinculados al vaticano, el 9 el sindicalismo combativo, el 11 ATE Nacional y el sector mayoritario de la CTA Autónoma y finalmente el 2 de septiembre la Marcha Federal a la que se sumaron sectores del moyanismo (Camioneros y Peaje) junto a otros miembros de la nueva conducción de la CGT como Canillitas.

"Vamos a volver" o crónica de un fracaso anunciado

La convocatoria buscó golpear al macrismo y a su vez referenciar al kirchnerismo como única salida posible frente a un gobierno antiobrero como el actual. Mientras el kirchnerismo padece una crisis estructural y un desgranamiento, utiliza como retaguardia determinados sectores sindicales en los que pudo sostener un núcleo importante de acumulación. Sin embargo, figuras como Yasky o Baradel también cuentan con su cuota de desprestigio entre importantes franjas de las y los trabajadores.

La iniciativa buscó rememorar la Marcha Federal del ´94 e incluso Yasky planteó como un aprendizaje el hecho de que en este contexto en lugar de años se tardó meses en una movilización federal. Si bien es cierto que en estos pocos meses de gobierno macrista si algo hay es lucha, lo central es para qué proyecto político abona ese conflicto social y cómo es posible construir una alternativa propia de los trabajadores y el pueblo.

La convocatoria, coherente con el proyecto "nacional y popular", integró a empresarios "nacionales" e intendentes como Ferraresi de Avellaneda o Magario, la sucesora de Espinoza en La Matanza, en donde D´Elía encabezó el acto el 2 por la mañana en el histórico punto de Ruta 3 y las vías de Casanova donde en los ´90 y el 2001 se organizaron los piquetes mas masivos del conurbano. La Marcha Federal también convocó al ex vicepresidente Amado Boudou, al ex ministro de Trabajo Carlos Tomada y hasta el PJ nacional expresó su apoyo.

En resumen, muchos de los empresarios y funcionarios a quienes no les tembló ni les tiembla el pulso para aplicar planes de ajuste, despedir y precarizar en sus empresas, provincias o en sus paritarias, algunos que fueron parte nosolo del kirchnerismo sino también del menemismo y con cuyo liderazgo sería imposible derrotar al macrismo y sus planes de ajuste.

La tarea de los sectores combativos: masificar las luchas, potenciar el conflicto social

El movimiento obrero sigue siendo dirigido, ampliamente, por sectores burocráticos. En consecuencia, las iniciativas de mayor impacto serán encabezadas por esos sectores a partir de la presión que podamos ejercer por abajo. En este contexto, es un problema ponderar frente a la lucha contra el ajuste, la delimitación y autoexclusión como si una misma táctica sea aplicable a cualquier movilización y contexto. La unidad de acción, por abajo y para la lucha, con la perspectiva de masificar y potenciar el conflicto social, sin perder a su vez la independencia política de clase, es la única política que nos permitirá enfrentar con éxito al gobierno de Macri y a su vez promover el desarrollo y la consolidación de los sectores combativos. Ambas tareas no solo no se contraponen sino que se complementan y deben ir de la mano.

En el marco de movilizaciones como la del 29 de abril o la reciente Marcha Federal, en donde la burocracia sale a la calle, la tarea de los sectores combativos es ganar influencia en sus sindicatos y no excluir a las seccionales, comisiones internas o agrupaciones combativas que son opositoras de sus respectivas conducciones. Como dijimos arriba, excepto puntuales y honrosas excepciones (Aceiteros, Neumático, y gremios pequeños como Prensa), la burocracia dirige prácticamente la totalidad de federaciones o sindicatos nacionales. Es incorrecto excluir a los sectores combativos del contacto con su propia base para priorizar la tarea de propaganda partidaria, justamente porque cuando la burocracia se ve obligada y forzada a movilizar es también cuando más posibilidad tenemos de disputar esa base y crecer en influencia. Con esa política, las internas combativas de ATE Capital organizaron una numerosa columna blanquinegra en el marco de la Marcha Federal que marcó una fuerte referencia antiburocrática frente a la conducción verde y blanca.

Para poder enfrentar el ajuste con éxito y no abonar a la estrategia de la burocracia sindical ya sea en su versión "renovadora" o del "vamos a volver", los sectores combativos debemos jugar un rol dinámico, en la calle, y ganar posiciones al interior del movimiento obrero. Desde ese lugar consideramos un error la política del PTS que no participó de la Marcha Federal por considerarla propatronal.

A su vez son nocivas posiciones como las del PO, que como balance de la movilización del 9 de agosto, que convocó a unas cinco mil personas a Plaza de Mayo, planteó que Aceiteros y la Línea 60 "vacilaron" por no ser convocantes y que Rompiendo Cadenas fue "arrastrada por la base" (ver "Quince mil luchadores coparon Plaza de Mayo", Prensa Obrera). Luego de la Marcha Federal el PO volvió a la carga nuevamente con la descalificación sin fundamento como método, planteando que los precarizados que se movilizaron masivamente el 1 por la noche a Puerto Madero eran "kirchneristas" o que Rompiendo Cadenas movilizó con la burocracia cuando sus militantes participaron, bajo la orientación planteada arriba que fue resolución de un plenario nacional, junto a los compañeros de base de cada sindicato en donde tiene inserción la Corriente, mientras que el grueso de la misma participó de una columna encabezada por Aceiteros, la CTA y el SUTEBA Bahía Blanca y ATE Sur, entre otros.

No se trata de competir entre qué dirección es más o menos combativa o clasista, quién conquista tal o cual aumento salarial o realiza determinada medida de fuerza para ello, sino entender las particularidades de cada experiencia y construir a partir de esa realidad políticas comunes que redunden en mayor acumulación para el conjunto de los sectores combativos y del pueblo trabajador.

Las jornadas más importantes de la historia de nuestro pueblo estuvieron lejos de ser procesos químicamente "puros" y de manual. El Cordobazo, que derribó una dictadura, o las jornadas de Junio y Julio del ´75 que tiraron por la borda los planes de ajuste del gobierno de Isabel Perón con Celestino Rodrigo y José López Rega a la cabeza, se construyeron desde abajo a partir del rol dinámico del clasismo y se llevaron adelante junto a sectores de la burocracia sindical que se vieron obligados a salir a luchar por la presión de las bases.

Esas experiencias dan cuenta de la importancia de intervenir con convicción y audacia, desde una perspectiva independiente, pero confluyendo con el conjunto de los luchadores, para enfrentar hasta el final a las patronales y el gobierno.

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Izquierda Revolucionaria
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