Nuevo sitio Marcha Federal 3 Setiembre 2016

Masivo rechazo al ajuste del macrismo

Las movilizaciones con carácter federal convocadas por la CTA de los Trabajadores y a las que se sumaron sectores de la CTA Autónoma, de la CGT y el sindicalismo combativo, fueron una nueva demostración del gran descontento hacia las políticas de ajuste del gobierno nacional. A su vez, quedó expuesta nuevamente la necesidad de un paro general con plan de lucha que las centrales, en especial la CGT, se niegan a convocar.

Marcha Federal | Masivo rechazo al ajuste del macrismo

Una multitudinaria movilización colmó este viernes 2 de septiembre la Plaza de Mayo, en lo que fue la culminación de la Marcha Federal convocada por la CTA de los Trabajadores y a la que se sumaron sectores de la CTA Autónoma, la Corriente Sindical Federal de la CGT y del sindicalismo combativo. El acto central fue cerrado por Hugo Yasky, quien con esta iniciativa buscó encabezar la oposición sindical frente a la pasividad de la CGT "reunificada".

En este sentido, la presencia de último momento del moyanismo en el palco central en Plaza de Mayo, a través de Pablo Moyano, secretario gremial cegetista y adjunto de Camioneros, es un indicador de las discusiones que se desarrollan al interior de la CGT, que durante la mañana se había reunido con el ministro Triaca sin obtener ninguna respuesta a sus reclamos más elementales.

La próxima carta de Yasky será, probablemente, la reunificación de la CTA, acordada "por arriba" con Micheli, maniobra con la cual intentará dejar afuera al sector de la CTA-A que conduce ATE Nacional. Dicho sector, referenciado en el degennarismo, no participó de la jornada y volvió a mostrar su sectarismo al priorizar la "rosca" de aparato por sobre las necesidades del conjunto.

Una marcha nacional

Las columnas llegaron desde cinco puntos del país -Misiones (NEA), Jujuy (NOA), Comodoro Rivadavia y Esquel (Patagonia) y Mendoza (Cuyo), uno de sus puntos de salida, donde el 31 de agosto se realizó un acto copado por el yaskysmo. El 2 comenzaron a ingresar las columnas desde los accesos con actos previos en algunas localidades del conurbano como La Matanza y Avellaneda.

El jueves 1 se destacaron, entre otras, las concentraciones en Rosario, donde uno de los oradores fue el bancario Palazzo, y en Bahía Blanca, donde el SUTEBA provincial intentó marcar presencia con su Secretario General Baradel, que no tenía previsto participar en la caravana y fue abucheado por más de mil trabajadores y trabajadoras que repudiaron su tregua al gobierno de Vidal y sus sucesivas entregas. Los referentes de la CTA y el SUTEBA de esa localidad, Enrique Gandolfo y Gabriela Delfino, hicieron uso de la palabra y llamaron a la unidad para enfrentar el ajuste en curso, exigieron la reapertura de las paritarias, y plantearon la necesidad de un plan de lucha con un paro general.

Los problemas de la convocatoria

La convocatoria de la CTA buscó golpear al macrismo y a su vez referenciar al kirchnerismo como única salida posible frente a un gobierno antiobrero como el actual. Mientras el kirchnerismo padece una crisis estructural y un desgranamiento, utiliza como retaguardia determinados sectores sindicales en los que pudo sostener un núcleo importante de acumulación. Sin embargo, figuras como Yasky o Baradel también cuentan con su cuota de desprestigio entre importantes franjas de las y los trabajadores.

La convocatoria, coherente con el proyecto "nacional y popular", integró a empresarios "nacionales" e intendentes como Ferraresi de Avellaneda o Magario, la sucesora de Espinoza en La Matanza, en donde D´Elía encabezó el acto por la mañana. También al ex vicepresidente Amado Boudou y el ex ministro de Trabajo, Carlos Tomada. En tanto, el PJ expresó su apoyo.

En resumen, muchos de los empresarios y funcionarios a quienes no les tembló ni les tiembla el pulso para aplicar planes de ajuste, despedir y precarizar en sus empresas, provincias o en sus paritarias. Una síntesis del reformismo y la burocracia en el plano sindical, y referentes políticos que se mantienen leales al kirchnerismo, con cuyo liderazgo sería imposible derrotar al macrismo y sus planes de ajuste.

Los sectores combativos: la necesidad de masificar

El sindicalismo combativo se movilizó masivamente con consignas propias, sin confiar en ningún sector patronal y planteando la necesidad de construir desde abajo un plan de lucha y paro general. Como ya lo habían hecho el 29 de abril y el 2 de junio, la Federación Aceitera participó con el planteo de "huelga general". Junto a ellos se movilizaron las CTA´s recuperadas de Lomas de Zamora y Bahía Blanca, ATE Sur, y una delegación de compañeros y compañeras de la CPS Rompiendo Cadenas, entre otros. En el mismo sentido se movilizaron la FATPREN y el SIPREBA.

Por su parte, los sectores antiburocráticos de ATE, que día a día pelean contra el gobierno pero también contra el inmovilismo y las treguas de la Verde y Blanca que conduce la Seccional Capital, marcharon junto a su sindicato, donde organizaron un visible bloque de juntas internas y sectores de lucha, de colorido blanquinegro, en una importante demostración de fuerzas.

A su vez, el jueves 1 por la tarde se pusieron en pie las columnas de precarizados (AGTCAP y otras organizaciones), que realizaron bloqueos en diferentes accesos y una concentración importante en Puerto Madero, donde se encuentran los sectores que se benefician día a día con este modelo. Este hecho que sorprendió al sector más pudiente y exclusivo de la ciudad puso de relevancia a un bloque de organizaciones sociales que mantuvieron y mantienen su independencia del Estado, y que confluyeron en la Marcha Federal luego de su acampe.

El PO y otras corrientes volvieron a ponderar la necesidad de la "delimitación" por sobre la movilización contra el ajuste de Macri y el gobierno de los CEO´s. En algunas ciudades donde sectores antiburocráticos dirigen centrales obreras, como en el mencionado caso de Bahía Blanca, propusieron incluso, de forma infructuosa, hacer "actos aparte", lo que hubiese implicado un auto-aislacionismo estéril cuando en la práctica se comprobó el éxito de masificar primero las respuestas de lucha, para luego discutir con la base la necesidad de una política independiente de los empresarios y cualquier gobierno.

En esa línea, en la marcha central que finalizó en Plaza de Mayo, algunos sindicatos combativos conformaron una columna independiente que llevó adelante un acto previo en el Obelisco. Entre ellos, se destacó la presencia del SUTNA, que esta semana realizó una masiva asamblea general del gremio con motivo de las paritarias del neumático, varios de los SUTEBA´s multicolor del conurbano, UF Oeste, Ademys, entre otros. Dicha columna permaneció en Diagonal Norte un tiempo, y luego de eso se retiró del acto antes de que éste concluyera y lograr su arribo a la Plaza de Mayo, en lo que consideramos un error en la línea ya señalada: ponderar más la diferenciación con la burocracia convocante, que la protesta callejera contra el macrismo.

Por su parte, consideramos un grave error la decisión a último momento del PTS de boicotear la movilización por considerarla de carácter patronal. Se trata de un reflejo sectario que aísla al sindicalismo de lucha.

La unidad de acción, por abajo y para la lucha, con la perspectiva de masificar y potenciar el conflicto social, sin perder a su vez la independencia política de clase, es la única política que nos permitirá enfrentar con éxito al gobierno de Macri y promover el desarrollo y la consolidación de los sectores combativos.

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