Nuevo sitio Siria 22 Agosto 2016

Contra la ofensiva sobre el pueblo kurdo

Lo que hasta hace algunos días era una hipótesis probable, el jueves pasado se transformó en realidad: el ejército del Estado sirio atacó posiciones kurdas en Hasakah, al noreste del país. Son numerosos los civiles muertos en combate, lo cual significa, ni más ni menos que Al Asad ha decidido hacer fuego contra su propio pueblo

Siria | Contra la ofensiva sobre el pueblo kurdo

En 2014 hizo aparición el Estado Islámico en la zona y avanzó rápidamente hasta que encontró en su camino la resistencia kurda. Este antiquísimo pueblo de más 40 millones de personas que habitan en las fronteras entre Turquía, Siria, Irán e Irak le hizo frente al salafismo islámico y detuvo su avance, algo que ningún ejército regular había logrado hasta entonces. Ni Estados Unidos ni sus aliados de la OTAN tomaron medidas sustanciales en la lucha contra el ISIS, sino que financiaron mercenarios invocando cínicamente la lucha por la democracia en Siria. Turquía fue la puerta abierta para que los terroristas del ISIS recibieran pertrechos y hombres.

Fueron las YPG (Unidades de protección popular) y las YPJ (Unidades femeninas de protección) quienes demostraron que el Daesh o EI no era invencible. Y se trata ni más ni menos que de milicias populares, es decir, el pueblo en armas. En el proceso de reconquista de territorios al norte de Siria, Kobane se transformó en símbolo de esa resistencia. Allí, en el cantón de Rojava –a pocos kilómetros de la frontera turca– pusieron en marcha un proceso democrático que permitió ampliar derechos, dar un lugar de iguales a las mujeres en la vida política y establecer una convivencia fraterna de etnias y religiones. El pueblo kurdo empezó a dar pasos concretos, palpables que ningún estado capitalista, en nombre de cualquier religión o bandera, había ni siquiera intentado.

Desde el norte, en Turquía los kurdos siguen siendo masacrados, encarcelados, torturados por el régimen islámico-nacionalista de Recep Tayyip Erdogan. Mucho más luego de las elecciones parlamentarias de 2015, en las que representantes kurdos llegaron al Congreso, y sobre todo tras la intentona de golpe de Estado del mes pasado. La relegitimación de Erdogan fue de la mano con la exclusión del partido prokurdo que constituye la tercera fuerza del país. Para frenar el avance político kurdo desplegó una fuerte represión, asesinando, encarcelando, censurando y "saneando" el Estado en nombre de una identidad nacional otomana supuestamente amenazada. Por eso, la reiteración de la consigna: "Una lengua, una cultura, una bandera, un pueblo" negando de plano el derecho a la existencia de otros pueblos. En ese marco, crece la preocupación ante la falta de información certera sobre la situación de Abdullah Öcalan, líder indiscutible del movimiento kurdo.

Al Asad toleró a las milicias kurdas actuar mientras sus posiciones fueron débiles. Desde fines de 2015, Rusia entró directamente en la guerra atacando bases del ISIS; el equilibrio de fuerzas cambió en favor del gobierno sirio. Sin embargo, las relaciones entre Moscú y Ankara que se habían cortado a raíz del derribo del avión ruso en noviembre pasado, están en camino de restablecerse desde que Putin se solidarizara con Erdogan ante el intento de golpe, y más aún desde ambos mandatarios se reunieran y trataran, además de diversos proyectos de cooperación, "la situación en Siria". En ese contexto, mientras Turquía acelera la escalada represiva, el Estado sirio ataca el territorio ocupado por los kurdos, entre otras etnias.

¿Por qué los kurdos son una amenaza para los estados de la región? Porque los kurdos luchan por la hermandad de los pueblos de Medio Oriente; porque han puesto en cuestión el feroz régimen patriarcal que bajo la bandera del Islam somete a las mujeres; porque sostienen que Estado y religión no son lo mismo y que el primero debe ser laico siempre. Porque la constitución de Rojava proclama que los bienes naturales son del pueblo y que el Estado debe garantizar la satisfacción de las necesidades del pueblo. Por todo eso, el proyecto kurdo es hoy la única alternativa real de los pueblos de Medio Oriente para finalizar con guerras por petróleo, con las masacres de pueblos contra pueblos que promovieron y llevaron adelante gobiernos y estados títeres de las potencias imperialistas.

Como en un movimiento de pinzas, las fuerzas reaccionarias de Medio Oriente se ciernen sobre el único territorio donde el pueblo sostiene una bandera de libertad en la zona. Ha trascendido hace algunos días que Turquía también ha iniciado la reconciliación con Israel, el Estado asesino por definición y gendarme del imperialismo. Así como la reacción se une por sus objetivos criminales, las organizaciones populares tenemos que aunar esfuerzos y denunciar las agresiones que sufren los pueblos que luchan por una vida digna en paz y libertad.


¡Por el fin de todas las agresiones sobre el pueblo kurdo!

¡Por la libertad de Abdullah Öcalan!

¡Por el fin de la injerencia imperialista en Medio Oriente!

¡Por una vida digna, en fraternidad y libertad para los pueblos!

¡Por el triunfo de la resistencia kurda!

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Izquierda Revolucionaria -  Hombre Nuevo
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