Nuevo sitio Carta abierta de Izquierda Revolucionaria y Hombre Nuevo 9 Agosto 2016

Por un frente que supere la dispersión y construya alternativa política

Al activismo popular con el que nos encontramos día a día en las calles enfrentando el ajuste. A todas las organizaciones políticas y sociales que se sienten parte de una izquierda revolucionaria, anticapitalista y popular con quienes compartimos la construcción en la Corriente Político Sindical Rompiendo Cadenas y la #Campaña No te Dejes Ajustar.

Carta abierta de Izquierda Revolucionaria y Hombre Nuevo | Por un frente que supere la dispersión y construya alternativa política

Desde que asumió, el gobierno de Macri promovió una enorme transferencia de recursos hacia los sectores empresariales. El gobierno de los CEO´s rápidamente comenzó a aplicar un ajuste brutal sobre la clase trabajadora y el pueblo: devaluación, quita de retenciones, inflación creciente, más de 150.000 despidos, tarifazos, 3.000.000 de nuevos pobres, protocolo antipiquetes, intentos de flexibilización laboral, veto a la ley antidespidos y un fallo de la Corte Suprema contra la democracia sindical, entre otras medidas y políticas antipopulares.

A esa política local se suma la vuelta explícita a las "relaciones carnales" con el imperialismo yanqui y el encuadramiento con la derecha continental. La Argentina que proyecta el macrismo apunta hacia la Alianza del Pacífico y se muestra hostil hasta con el simple discurso de integración latinoamericana.

Por su parte, el kirchnerismo que se presentaba desde el poder como la única alternativa a la derecha macrista, está demostrando su completa inconsecuencia para promover la resistencia a la ofensiva antipopular. No sólo carece de iniciativa política sino que una parte de sus seguidores está reconvirtiéndose en las filas del PJ, tomando creciente distancia del proyecto kirchnerista y oficiando de oposición responsable para garantizar la gobernabilidad. Asimismo en las gobernaciones que aún retiene, el kirchnerismo ha sido consecuente en implementar un brutal ajuste contra los trabajadores, en el mismo sentido que las políticas dictaminadas por el gobierno nacional.


Acumulación por abajo y dispersión militante

En nuestro país, el pueblo trabajador llega a esta etapa en mejores condiciones de conciencia y organización respecto a otros contextos de avanzada empresarial y ajuste, como la hiperinflación alfonsinista, la privatización menemista o el saqueo y la desocupación masiva a principios de siglo XXI.

En particular, las organizaciones populares que hemos nacido de las puebladas de los ´90, de la Rebelión Popular de 2001 y del ejemplo de Darío y Maxi, fuimos capaces de construir instancias de articulación y organización sectoriales. Avanzamos en la inserción en el movimiento obrero con una herramienta unitaria como es la CPS Rompiendo Cadenas y somos parte de experiencias de recuperación sindical contra la burocracia. Militamos en el movimiento estudiantil y de la juventud, impulsamos junto a otras organizaciones la construcción de un Frente Político de la Juventud, y construimos con fuerza el movimiento de mujeres y de géneros en el que articulamos en diferentes campañas unitarias (Por el aborto legal y Contra las Violencias). Fuimos iniciadores del movimiento piquetero y antirrepresivo y sostenemos una importante presencia territorial en las barriadas populares.

Al mismo tiempo, de manera contradictoria, no logramos trascender ciertos límites políticos y organizativos. Esto se expresa tanto en altos niveles de dispersión en las luchas, hasta el punto que existen numerosas convocatorias de características similares (contra el tarifazo, por ejemplo); como en el plano político, en virtud de la ausencia de una propuesta unitaria que pueda ser canal y referencia para miles de compañeras y compañeros de nuestro pueblo.


Unidad de acción e independencia política de clase

La unidad en las calles con sectores que no provienen de las mismas experiencias y con quienes tenemos diferencias políticas es correcta y necesaria, en una etapa como la actual. Por eso, se nos plantea prioritario el enfrentamiento irreductible frente a un gobierno de derecha como el de Cambiemos, practicando la unidad de acción con quienes compartan esa lucha.

Sin embargo, debemos evitar diluirnos en proyectos nacionalistas o tibiamente reformistas que no ofrecen una salida de fondo para nuestros pueblos, depositando en la "ciudadanía" el rol político que sólo cabe a la clase trabajadora y el pueblo pobre, único sujeto capaz de enfrentar con éxito la ofensiva patronal.

Desde estas definiciones postulamos una salida por izquierda que dispute con los proyectos reformistas, pero en un lugar distinto al de determinadas organizaciones de izquierda que priorizan la discusión y diferenciación con el nacionalismo burgués en esta coyuntura, con exacerbado sectarismo por sobre el enfrentamiento con los gobiernos de derecha.

Construyamos un Frente Político y Social

Somos parte de un conjunto de organizaciones que venimos construyendo organización popular por abajo desde hace años, que compartimos -en rasgos generales- esta caracterización de la etapa actual, que promovemos sin sectarismos la unidad en las calles para enfrentar a la derecha y que a su vez coincidimos en que es necesaria una alternativa propia del pueblo trabajador con independencia de clase.

Sabemos que hasta el momento no hemos podido cristalizar un frente orgánico enmarcado en un programa y acción común, pero entendemos que es urgente, ante la nueva situación política, volver a dar impulso a esa tarea y construir un Frente Político y Social que pueda convertirse en una referencia para gran parte del activismo que hoy no encuentra una respuesta organizativa a los problemas de la etapa actual. Un Frente Político y Social que pueda integrar tanto a organizaciones políticas como a una gran cantidad de organizaciones sociales que cuentan con una importante trayectoria de lucha.

Avanzar en este sentido es una tarea de primer orden. El esfuerzo militante que desarrollamos por abajo necesita cristalizarse en una herramienta política que tenga alcance de masas y esa posibilidad puede cristalizarse si damos lugar a una propuesta frentista. De este modo, reconociendo nuestra diversidad política y organizativa, podemos avanzar de conjunto enmarcados en definiciones político-programáticas comunes y una forma de intervención compartida. Se trata de poder dar forma a una propuesta política anticapitalista, antiimperialista, antipatriarcal y latinoamericanista que hoy no ha logrado presentarse con fuerza en la izquierda argentina.


Una primera prueba: la intervención electoral

A su vez, ese Frente debe tener su expresión en el terreno electoral, no para dividir a la izquierda, sino para confluir de conjunto con el resto de las organizaciones anticapitalistas que tienen su expresión electoral en el FIT, sin diluirnos en dicho frente con el que tenemos diferencias sustanciales. Una intervención frentista conjunta y una participación electoral separada sería una contradicción en sí misma.

Nuestras organizaciones vienen confluyendo en las luchas sectoriales desde hace años y han comprendido la necesidad de intervenir electoralmente para potenciar un proyecto político en esta etapa. Por eso, en las elecciones de 2015 la gran mayoría de las organizaciones de nuestro arco tomó partido, dando su apoyo al FIT o incluso incorporándose a sus listas.

Durante gran parte de 2017 las elecciones serán la instancia en donde se expondrán públicamente los debates políticos más importantes y es fundamental intervenir en ellos con iniciativa, perfil y programa propio.

Ante la polarización del discurso entre los CEO´s de Macri y el intento de reacomodamiento del peronismo -en disputa entre el PJ tradicional, el kirchnerismo y el Frente Renovador-, es fundamental consolidar una fuerte expresión de izquierda. Y es vital que en el marco de la izquierda tenga presencia la corriente que, en un sentido amplio, expresan nuestras organizaciones.

Una intervención electoral conjunta contribuirá, también, a estructurar y darle forma a esa herramienta frentista imprescindible en una etapa como la actual, cuya perspectiva debe ir mucho más allá de lo meramente electoral pero que no puede excluirlo, sino a riesgo de quedar invisibilizados en los márgenes del escenario político nacional.

Con estos objetivos, este llamamiento tiene como propósito promover un fraternal debate político entre organizaciones compañeras, tan urgente en sus plazos como ineludible en la actualidad de nuestro país y continente.


- Frente al gobierno de la derecha neoliberal: a organizar la resistencia, unidad de acción e independencia política de clase.

- Por un Frente Político y Social para enfrentar el ajuste de Cambiemos en las calles, en unidad y a la izquierda.

-Por una herramienta electoral común de la izquierda revolucionaria, anticapitalista y popular al servicio de la acumulación política de abajo.

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