Nuevo sitio Economía 6 Julio 2016

La sequía del segundo semestre

Los pronósticos de la Casa Rosada fallaron y la lluvia de inversiones no parece vislumbrarse en el horizonte inmediato, mientras el clima de inestabilidad económica y la desconfianza se acentúan.

Edición N° 15

A Vencer (julio-2016)

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Economía | La sequía del segundo semestre

Desde diciembre del 2015 las medidas monetaristas encabezadas por el ministro de Hacienda, Prat Gay, liberaron el mercado cambiario abriendo un grifo de transferencias de utilidades por U$10mil millones "presas" del cepo kirchnerista, redujeron retenciones ocasionando una perdida impositiva por U$10.208.000, y desregularon las tasas de interés generando una transferencia del BCRA hacia la banca privada de unos U$45mil millones. Estas medidas ortodoxas orientadas a desregular el funcionamiento de la economía en su conjunto generaron una gran transferencia de riqueza. Por otra parte, confiaron hasta ahora que el acceso al crédito internacional, tras el arreglo con los fondos buitres, y en la liquidación de granos anclados en las silobolsas para revitalizar la economía domestica y cimentar condiciones necesarias que atraigan un sin fin de inversiones.

Sin embargo, estas inversiones prometidas no llegaron. Los motivos esgrimidos por el gobierno para explicar este retraso son variopintos, desde las acusaciones a la corrupción K (la cobertura al reciente desentierro del diezmo millonario de José López) que dañaron durante la última década las bases de la riqueza nacional arraigando la inflación, hasta los discursos que matizan el impacto real del tarifazo y piden un incremento inmediato de este para restablecer las ganancias del empresariado.

Las repuestas del gobierno de Mauricio Macri apuntaron al blanqueo de capitales y a una fuerte intervención del BCRA en pos de controlar la inflación. En este sentido la entidad dirigida por Federico Sturzenegger, desde mayo interviene con un gasto diario con un promedio que ronda los U$ 148 millones. Lo paradójico de estas intervenciones no es solo su falta de éxito, sino que han mantenido el dólar a 15 pesos con la esperanza de incentivar la venta de granos, pero manteniendo el nivel de inflación y comprometiendo las reservas del Banco Central. La esperanza de que la leve alza de los precios internacionales de la soja (actualmente U$429 la tn) y el mantenimiento de una fuerte devaluación incentive a la comercialización de los granos no desaparece. Sin embargo, el fracaso continuo hace dudar a algunos sectores de la burguesía sobre la existencia de un plan eficiente para generar la atracción de las inversiones. Así lo evidencia las declaraciones de Daniel Funes de Rioja titular de la COPAL "Los supermercados importan, sin control alguno, desde cerdos hasta fideos… los descuidos comerciales con Brasil siguen ante la apatía de la Secretaría de Comercio" (Clarín, Julio2015)

A la empantanada situación de la economía local se suma un elemento condicionante más: la situación del capitalismo internacional. El capitalismo mundial transita un crecimiento débil. El cual se acentúa principalmente en el crédito barato producto de la desregulación de las tasas de interés, promocionada por los Bancos Centrales, teniendo impacto positivo en el sector financiero, pero sin traducción en la economía real. Las empresas emiten nueva deuda aprovechando las bajas tasas de interés y utilizan ese dinero para la especulación financiera. Una especulación que genera ganancia, pero no necesariamente inversión.

Ante esta situación, los nubarrones que preanunciaban la ansiada lluvia de inversiones siguen ausentes y mientras tanto la sequía de la inestable economía continúa castigando al conjunto del pueblo trabajador.

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Izquierda Revolucionaria
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