Nuevo sitio Mar del Plata 6 Junio 2016

La lucha del IPA y el movimiento estudiantil marplatense

Compartimos el balance de la importante lucha de la comunidad educativa del Instituto Profesorado de Arte “Adolfo Abalos” de Mar del Plata por la validez de sus títulos, a través del análisis de Erika Iturmendi, presidenta del Centro de Estudiantes del IPA y militante de Izquierda Revolucionaria.

Mar del Plata | La lucha del IPA y el movimiento estudiantil marplatense

Mar del Plata es una de las ciudades donde el vaciamiento de la educación pública se hace presente cada día cuando vamos a estudiar. Ya para llegar a nuestros lugares de estudios tenemos que pagar casi $14 por el precio de la tarifa plana de colectivo.

Los colegios secundarios y terciarios poseen pésimas condiciones edilicias, problemas de calefacción, instalaciones que se inundan, edificios compartidos que nos limitan las bandas horarias, dejando sin posibilidad de estudiar a muchos compañeros y compañeras trabajadores/as. En los secundarios además, hay recortes de los cupos de comedores. En la UNMDP, las condiciones no difieren mucho en cuanto a infraestructura, el precio del comedor es uno de los más caros del país, no tenemos boleto educativo y en cuestión presupuestaria peligra la posibilidad de pagar la luz y el gas a partir de agosto.

Podríamos tomar al IPA (Instituto Profesorado de Arte "Adolfo Ábalos"), terciario del cual somos parte de la conducción del centro de estudiantes desde la Juventud Insurgente junto con distintos compañeros/as, como un caso ilustrativo de esta situación general de vaciamiento y como un ejemplo de organización desde las bases, que consiguió la emisión de los títulos "demorados" durante 7 años.

Somos una institución en la cual cursamos cerca de 1200 compañeros, en un edificio compartido con un secundario con doble escolaridad, lo que nos deja con una sola banda horaria. Una de las imágenes más irónicas de esta situación es que de las aulas en la cuales se cursan las clases de movimiento (danza), se entran y sacan bancos todos los días, arruinándose así los pisos especiales. En esta única banda horaria no entramos, por lo que se vuelve necesario un anexo (también compartido con otras instituciones). Este edificio además no posee salida de emergencia y es una de las construcciones mas viejas de la ciudad. El año 2016 comenzó con la noticia de la inundación de la biblioteca, lo que generó la pérdida de los instrumentos con los cuales estudiamos y trabajamos día a día.

A mediados de Agosto de 2015 nos enteramos que los/as egresados/as no estaban recibiendo sus títulos desde 2012, y que estaban pudiendo anotarse en los listados oficiales por un convenio particular entre la Dirección del IPA y el Concejo Escolar. Este convenio no permitía poder trabajar en otro lugar que no sea Mar del Plata, y además no poseía ni sumaba puntaje, por lo que dificultaba seriamente tomar cargos e imposibilita titularizar. La problemática afectaba a los compañeros que ingresamos al profesorado a partir de 2009, lo cual planteaba una realidad de cuatro generaciones de hombres y mujeres que no tenían que el título que merecían.

Estas son las dos luchas principales (por los títulos y un edificio en el que podamos cursar en condiciones dignas) que asumimos como conducción del CEIPA. El modelo gremial que logramos imprimir de asambleas y movilizaciones masivas, demostraron al conjunto de los/as estudiantes del IPA y del movimiento estudiantil de Mar del Plata en general, que no hay que naturalizar las condiciones en que se encuentra la educación, y que la organización y la lucha son el camino.

Los gremios tenemos la obligación de ponernos a la cabeza de los conflictos, difundir la información, intentar organizar e impulsar la participación activa de la mayor parte de compañeros y compañeras posibles en el camino de lucha.

Siempre entendimos que los y las estudiantes somos un sector particular con demandas propias, y que si bien es necesaria una lucha con otros sectores, el gremio debe llevar a cabo las decisiones que tomemos el conjunto de los estudiantes en Asamblea, independientemente de lo que decidan las gestiones y de las políticas educativas de cada gobierno de turno.

Desde la primera asamblea nos aseguramos que esta era la manera de organización que no sólo considerábamos teóricamente correcta, si no que la realidad misma nos lo demostraba. Entendiendo los límites que tiene la vía burocrática y para mostrar la masividad de la demanda, consideramos fundamental sacar el conflicto de las 4 paredes de la institución e ir hacia el lugar donde el pueblo siempre conquistó sus derechos: la calle.

Sabíamos que muchos compañeros y compañeras tenían confianza en los canales burocráticos, y que había que pasar, como estudiantes del IPA organizados, por un proceso que nos demuestre los límites de esta vía. Por otro lado, no utilizarla es dejar el camino abierto a un argumento que siempre se utiliza en contra de la organización por parte del gobierno y las autoridades, que es que no hacemos los reclamos por la vía correspondiente. Es decir, entendimos que había que agotar todas las instancias, y que para apropiarnos de formas de lucha más masivas y contundentes, teníamos que sentir todos los/as estudiantes que esas instancias estaban agotadas.

Claramente no fue todo de color de rosa. Desde un primer momento fuimos acusados de manejar información incorrecta, de generar una "situación catastrófica", de que tratábamos de dividir aguas entre los/as estudiantes y los/as docentes, e inclusive, que había compañeros/as que estaban dejando por nuestra culpa. Todas estas acusaciones fueron cayendo al mostrarnos consecuentes con la construcción de un gremio masivo y combativo y cuando el día 2 de junio las resoluciones llegaron al IPA.

Nuestra intención no es extrapolar la experiencia del IPA a todos los espacios educativos, pero sí poder, mediante un análisis crítico enriquecer nuestra experiencia de lucha, para que no sólo nos sirva a los/as estudiantes del IPA, sino a todo el movimiento estudiantil de Mar del Plata.

Desde nuestro humilde lugar entendemos que la tarea es crear poder popular, gremios masivos y combativos que tengan asambleas como órgano máximo de decisión, donde prime la unidad de los/as estudiantes con independencia política de las gestiones y los gobiernos.

En este camino junto a nosotros/as se encuentran varios gremios secundarios y terciarios con los cuales estamos construyendo una perspectiva común sobre qué política desplegar en espacios gremiales. La marcha del miércoles 8 de junio convocada por la coordinadora de Estudiantes Unidos por la Educación (compuesta por estudiantes secundarios, la vanguardia histórica del movimiento estudiantil en Mar del Plata) nos encontrará una vez más en la calle de manera masiva, para exigir más presupuesto y luchar contra el vaciamiento de los gobiernos.

Abonaremos todos nuestros esfuerzos en la construcción de un espacio de discusión y coordinación entre los gremios en lucha de los diferentes niveles, que pueda conducir un gran proceso de lucha por la educación pública.

Comentarios

Erika Iturmendi
Autor

Erika Iturmendi

Presidenta del Centro de Estudiantes del Instituto del Profesorado de Arte "Adolfo Ábalos", militante de Izquierda Revolucionaria.