Nuevo sitio Contra los despidos 3 Junio 2016

Las CTA marcharon a Plaza de Mayo

La movilización tuvo la virtud de ocupar el lugar vacío que deja la entrega de las tres CGT, pero al mismo tiempo mostró los límites estructurales de ambas Centrales. El contundente paro nacional de los aceiteros fue sin dudas lo mas destacado de la jornada.

Contra los despidos | Las CTA marcharon a Plaza de Mayo

Las CTA de los Trabajadores y Autónoma, conducidas por Hugo Yasky y Pablo Micheli, respectivamente, cumplieron con la promesa que hicieron el 29 en el Monumento al Trabajo y se movilizaron en rechazo al veto presidencial de la ley antidespidos. Así concretaron dos objetivos: seguir dando pasos concretos hacia la unidad, tal como lo reflejaron los discursos de los dos únicos oradores, y mostrar un modelo sindical que se pretende diferente al de las diferentes versiones de la CGT, a quienes le plantearon la convocatoria conjunta a un paro nacional.

La concentración a Plaza de Mayo estuvo acompañada de un virtual cese de tareas en los pocos lugares en los que ambas centrales tiene influencia y demostró, una vez más, su poco peso estructural. Una CTA de los Trabajadores desgastada por la derrota de su adjunto Pedro Wasiejko en el neumático y una debilísima versiòn de la CTA Autónoma que expuso sus internas cuando la mayoría de directivos declaró no haber sido consultados por el Secretario General a la hora de la convocatoria a la jornada de lucha.

En el caso de los primeros, lo del neumático es ilustrativo: en la única seccional en donde aun conduce el yasquismo (Firestone) los dirigentes de la Violeta desaparecieron de la fábrica y no acompañaron el llamado a movilizarse con un esfuerzo real para llevar adelante la movilización, dejando a los obreros a merced de los aprietes de la patronal que amenazó publicando que la medida era ilegal. En el caso de la CTA Autónoma, la no participación de ATE Nacional, el gremio de donde proviene el propio Micheli, que no movilizó anteponiendo las internas por sobre las necesidades de los trabajadores, evidenció los límites de esa Central para convocar por fuera del ámbito público.

Así las cosas, la medida tuvo su éxito relativo en ocupar el vacío que dejan las CGT y fueron de hecho los gremios combativos del sector privado provenientes de esas otras centrales, quienes le dieron mayor contenido a la jornada. El caso mas relevante fue el de la Federación Aceitera que realizó una huelga nacional en todo el país contra los despidos y que llamó al conjunto del movimiento obrero a un paro nacional. Así, los aceiteros se movilizaron masivamente a Plaza de Mayo con sus propias consignas donde confluyeron con todos los trabajadores que asistieron sin poner reparos programáticos declamativos. De esa manera, la exigencia de paro nacional fue concreta y se sustenta en sus propias prácticas y el poder que construyen a través de las asambleas de cada fábrica.

Por su parte, un conjunto de sectores antiburocráticos (SUTNA, UF Haedo, Suteba´s opositores, ATE Sur, AGD UBA, Ademys, entre otros) realizaron una columna independiente. Algunos confluyeron con el resto de la movilización en la Plaza, otros como el Pollo Sobrero estuvieron en el palco y otros se retiraron antes de que hicieran uso de la palabra los oradores. El planteo no fue homogéneo y en casi ningún caso estuvo acompañado por una toma de decisiones de las bases ni de medidas contundentes en los lugares de trabajo.

En el marco de la convocatoria esos sectores tuvieron un rol relevante que, de madurar y tender a homogeneizar posiciones y articular con los sectores combativos que estuvieron en la Plaza, podrá desplegar el potencial que tiene en una etapa como la actual. La incógnita siempre es si desde la izquierda podremos superar los límites de auto-situarnos en todos los casos al margen, en columnas independientes y/o paralelas muchas veces forzadas sin bases sólidas en el movimiento real, para intentar convertirnos en un actor con iniciativa y capacidad de conducción a partir de la creciente construcción en diferentes gremios.

La jornada fue tan corta como mojada y fría. El palco copado por ex funcionarios aplaudió los discursos tibios. Micheli no avanzó mas que en el llamado a la unidad de ambas centrales mientras que Yasky convocó a un arco tan amplio que alcanzó incluso a los pequeños y medianos empresarios. Quedó claro que para ambos secretarios generales lo importante es lavar su imagen y concretar una unidad por arriba. Los trabajadores y trabajadoras debemos ir forjando la resistencia por abajo, para construir un verdadero paro nacional y un plan de lucha que pueda poner un freno al ajuste del gobierno de las corporaciones.

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Izquierda Revolucionaria
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